MIAMI.-“No hace falta ver con los ojos, sino tener visión para lograr superarse en la vida”. Con estas palabras, la mentora y motivadora Jeanette Salvatierra ha logrado conmover al mundo a través de sus charlas virtuales, conferencias, asesorías y su libro Viviendo en modo agradecido, texto en el que narra el duro camino que tuvo que transitar tras perder la vista a los 35 años, pero que la llevó a convertirse en una coach capaz de impactar vidas.

“El libro comenzó como notas que surgieron cuando logré comprender que la gratitud me podía ayudar a superar la frustración tan grande que sentía. Fue curioso, porque tras 10 años registrando mi proceso de transformación, mi esposo se dio cuenta de que tenía un libro. Luego le dimos forma y salió al mercado en inglés y en español”, dijo la autora a DIARIO LAS AMÉRICAS.

Salvatierra vivía el mejor momento de su carrera profesional cuando perdió la vista. Tras consagrase como ingeniera en Computación y obtener su maestría en Mercadeo, la motivadora lideraba desde Venezuela un equipo internacional, con el fin de desarrollar los negocios de una empresa de tecnología de información.

Todo era éxito en su carrera hasta que una condición llamada miopía magna, la obligó a reinventarse.

“El diagnostico forjó una gran rebeldía en mí. Quise buscar otras respuestas y probé cuanto método alternativo existía. Me convertí en una persona desesperada y eso amargó mi carácter y me hizo una mujer irascible”, recordó.

Los hijos… los mejores maestros

Convertida en una mujer llena de ansiedad, su hijo Andrés fue el impulso que la llevó a conectarse con la gratitud, y que más tarde le permitiría conseguir la abundancia y el bienestar.

“Un día mi hijo me preguntó: ‘¿Mamá por qué estás tan nerviosa?’ Traté de explicarle que varios médicos me habían diagnosticado la pérdida completa de la vista, a lo que replicó: ‘¿Eso significa que te vas a morir? Inmediatamente le respondí que no y él me dijo: ‘Entonces hay que dar gracias”, recordó la coach sobre el episodio que la hizo entender que las personas invidentes pueden redirigir el rumbo de sus vidas.

“Tuve la necesidad de cambiar muchas cosas, transformarme para seguir viviendo y hacer de la gratitud mi mejor compañía”, confesó.

¿Y cómo se logra vivir con gratitud frente a la adversidad?, le consultamos a Salvatierra.

“Es un proceso lento… Al principio hay rabia y tristeza, pero hay que darse el permiso de sentir eso porque es humano. No hay que reprocharse el estar disgustado. Lo único que hay que reconocer es que con esos sentimientos no se puede vivir. Una persona triste canaliza inadecuadamente su energía, se siente cansado, desenfocado, y la vida se va en sentimientos destructivos”.

Aprendiendo a transformarse

Para esta guerrera incansable siempre existe una razón para dar gracias, aunque sea el simple hecho de respirar. “Es mágico, porque cuando uno se enfoca en lo positivo consigue respuestas, salidas, asistencia, y eso es lo que permite seguir adelante”, aseguró.

Tras llegar a EEUU, comenzó a reentrenarse como invidente. Fue así cómo logró aprender el sistema braille, a través del cual pudo trabajar en la computadora con nuevos softwares de asistencia, y paulatinamente recuperó la confianza en ella misma.

“La falta de un sentido potencia los demás. Y perder la vista me convirtió en una mujer capaz de escuchar con más atención y entrega. Las personas comunicamos mucho con la inflexión de la voz y con la energía que emanamos. La vibra o la química es parte fundamental de la comunicación, y agradezco ser capaz de sentirla a través del olfato, el tacto y la audición”, reflexionó.

Su misión

Convencida de que sus cuatro sentidos le permitirían impactar a otros, Salvatierra decidió prepararse para convertirse en coach de vida, trasladándose desde la Florida a California para entrenarse junto a la reconocida motivadora estadounidense Martha Beck.

“Me gustó que Martha, siendo una doctora de Harvard, enseñara a través de un enfoque que reconcilia el área emocional y lo racional. Además, lo hace incorporando las culturas ancestrales orientales, las aborígenes americanas y de la Polinesia. Esa riqueza de arquetipos espirituales cambió mi vida”, dijo la escritora, quien logró graduarse como el coach en 2014.

Armonizar técnicas de coaching y asesorías, es su nueva misión, con la que ha logrado impactar vidas y dar a conocer su más reciente emprendimiento titulado Celebrando lo femenino, una comunidad digital que lidera junto a la escritora y conferencista Glenda Travieso.

“Vale la pena debatir y conectarnos a nivel global para hablar sobre temas tan importantes como la depresión, por ejemplo. Actualmente, hay una profunda desconexión de lo que realmente significan la felicidad y el éxito, y lo que la sociedad juzga. Es importante recordar que la felicidad se define en nuestros propios términos, y que hay que olvidar los estigmas sobre las condiciones de la salud mental que no nos permiten reconocer las enfermedades que prevalecen en el mundo. Hace falta educarnos sobre la profunda tristeza y la ansiedad que vive nuestra sociedad, para poder mejorar nuestras vidas y las de otros”, finalizó.

Si desea conocer más sobre Jeanette Salvatierra, puede visitar su cuenta de Instagram @jeanette.salvatierra o su sitio web www.jeanettesalvatierra.com.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que la actuación de la Comunidad Internacional en el caso venezolano ha sido acertada?

Sí, no se le puede pedir más
Sí, pero falta aumentar la presión contra la dictadura
No, ha sido insuficiente
No, no debe meterse en los asuntos de los venezolanos
ver resultados

Las Más Leídas