MIAMI.- Narcos, la serie basada en hechos reales de la vida de Pablo Escobar, presentó recientemente su segunda temporada, durante la cual se resume el proceso de 15 meses de la captura del “rey de la cocaína”, quien escapa de las autoridades al final de la primera temporada.
Pedro Pascal, quien interpreta al agente Javier Peña, ofreció una entrevista a DIARIO LAS AMÉRICAS, durante la cual comentó sobre la experiencia de trabajar con latinos de diversas nacionalidades en el rodaje de la serie.
“Este fue el primer trabajo que he recibido por ser latino, doy gracias por poder hablar español y poder representar este personaje de la manera que querían los creadores de Narcos”, expresó Pascal.
“Sin entender totalmente lo que haría, se me abrieron las puertas a la experiencia de vivir en Colombia y conocer a una multitud de actores latinos”, explicó el actor, quien tildó de injusto el hecho de que todos los latinos sean catalogados como un mismo grupo, cuando en realidad cada país de Latinoamérica tiene su propia cultura e identidad.
“Ha sido una experiencia de descubrir cada día y disfrutar las oportunidades de ser parte este mundo. Esta historia que estamos contando realmente es una fiesta de personalidades latinas. Es un elenco internacional y ese es uno de los elementos más poderosos de este proyecto. Variedad es la palabra que para mí describe mejor a la cultura latina, a pesar de que estamos todos globalizados bajo un mismo concepto. Hay que explicarle al mundo que nuestras culturas son muy diferentes, no es lo mismo un brasilero, que un mexicano, que un venezolano o que un chileno”, puntualizó.
La primera temporada finalizó con el escape de Pablo Escobar y relató un periodo de 15 años en la vida del narcotraficante. En esta segunda entrega de la serie se cubre a penas 15 meses, lo cual Pascal consideró, en términos de intervalo de tiempo, “un contraste muy fuerte”. Esta vez el objetivo es volver a capturar al “rey de la cocaína”, quien en cada oportunidad demuestra su poder desafiando a las autoridades.
“Es interesante y complicado al mismo tiempo el tema del estereotipo que se ha construido sobre los latinos. Y en especial es interesante también como una imagen tan negativa como la de Pablo Escobar es tan adorada por el público.
Por ser tan buen actor y hacer una interpretación tan alucinante sobre Pablo Escobar, es imposible no enamorarse de la actuación de Wagner Moura, aunque represente a un personaje como Pablo Escobar”, explicó el actor chileno sobre el fenómeno de la adoración que la imagen de Escobar aun despierta en la audiencia.
“No fue la intención de nadie crear un personaje que inspirara empatía entre los espectadores, pues Pablo Escobar es, a fin de cuentas, un villano. Sin embargo, es impresionante como el tema queda siempre abierto a interpretaciones y nosotros no podemos controlar cómo es recibido por el público”, concretó.
Por otro lado, el actor comentó sobre su personaje en la serie Game of Thrones, que considera el más divertido que ha realizado.
“Interpretar a Oberyn Martell fue realmente divertido, pues tenía numerosos cambios de ropa, vistiendo atuendos cada vez más creativos, representé una cultura que no sólo no existe, sino que no tiene nada que ver con la mía. Y por supuesto, debo agregar que lo más divertido fue experimentar su particular apetito por los diversos placeres de la vida”, reveló entre risas.
En cuanto al reto actoral que su papel en Narcos ha significado para él, Pascal confesó sentir estrés al interpretar a un personaje que existió y continúa vivo.
“Representar a este personaje ha sido un reto porque tuve que mantenerme fiel a hechos reales. Interpreto a alguien que existe, no a un producto de la imaginación. Es un personaje que vive hoy en día, puedo hablar con él por teléfono o por e-mail. Creo que cumplí mi cometido de interpretarlo de la manera más genuina”, expresó.
Últimamente el actor mantiene su agenda ocupada viajando a Colombia y China para la grabación tanto de la serie televisiva Narcos, como el rodaje de la película La Gran Muralla, que se estrenará el próximo febrero.
“Definitivamente ha sido un choque cultural viajar entre Colombia y China en un período de tiempo tan corto”, concluyó.