MIAMI.-Tras revelar el pasado año sus vivencias en las páginas del libro Hermanos, la verdadera historia, el dúo Pimpinela ahora narra con canciones esos momentos que han marcado su vida.

Se trata de la gira que traerán al Miami-Dade County Auditorium el sábado 25 de agosto, un día después de presentarse en el Beacon Theatre, en Nueva York.

Entre esos pasajes que repasarán en concierto los hermanos argentinos Lucía y Joaquín Galán, están el casamiento y la separación de ella y el nacimiento de los hijos de ambos.

También recordarán sus inicios, el fallecimiento de su padre y la creación de la fundación a través de la cual ayudan en su país a niños que necesitan ser adoptados.

Será una producción con despliegue de tecnología para mostrar por primera vez una serie de imágenes y así complementar a la gran protagonista: la música.

“Es un recorrido por estos 35 años, pero también por la infancia, por los momentos personales y profesionales más transcendentes. Y todo se irá viendo en imágenes en la pantalla, son fotografías que no hemos mostrado antes”, anticipó Joaquín Galán a DIARIO LAS AMÉRICAS.

“Quisimos mostrar algo de la intimidad de nuestra casa, que no solo es todo flores y felicidad la carrera de un artista, sino que detrás de eso también hay muchas penas. Y contar nuestra historia con esas canciones, que en cada momento fueron importantes para nosotros y para el público”, añadió.

Destacó que a lo largo de más de tres décadas han sentido la lealtad y el cariño de un público que los ha mantenido vigentes, algo que inevitablemente les ha servido de estímulo para continuar adelante.

“Han crecido junto a nosotros y han pasado nuestra música a las nuevas generaciones. Eso nos llevó a abrirnos más, a decir aquí estamos y esto es lo que somos”, dijo.

Pero también desean servir de ejemplo a quienes anhelan surgir en la música en tiempos tan distintos a los de los años 80, cuando Pimpinela conquistaba la industria.

“Creo que nuestra historia puede servirles a los jóvenes, que a veces preguntan cómo se hace esta carrera, que tal vez creen que el éxito y la fama es cuestión de un día”, expresó.

“No pretendemos dar consejos a nadie, pero mostrar la vida de uno le puede servir a otro como estímulo para saber que siempre hay que trabajar, que hay que luchar duro y que todos pasamos por momentos difíciles, más allá de lo que se ve o lo que la gente cree del artista, que piensan que todo es una maravilla”, añadió.

Precisamente, hace años atravesaron una etapa difícil cuando la vida profesional del dúo se vio desafiada por experiencias personales que Lucía encaraba.

“Hace años teníamos peleas fuertes, incluso en una época llegamos hasta a hacer terapia con psicoanálisis para poder comunicarnos, porque tantos viajes, vernos a diario y tanto correcorre, nos generaba estrés y terminaba siendo un gran peso sobre nosotros”, recordó.

“Hubo momentos difíciles de adaptación, pero eso fue a finales de los 90, cuando Lucía se casó y tuvo su hija. Había que replantearse las giras, porque ella ya no solo era la integrante de Pimpinela, era una mujer con marido e hija. Aunque no nos separamos, estuvimos distanciados un tiempo, luego aprendimos a encontrar un punto de equilibrio y seguimos adelante y aquí estamos “, agregó.

Ser solista nunca fue una opción para Joaquín, quien reveló que si no hubiera conformado el dúo con su hermana, fuera integrante de un grupo.

“Nunca me gustó ser solista, si no hubiera seguido con Lucía, me hubiera gustado continuar con mi grupo musical”, indicó.

Sin embargo, no se arrepiente de haber acatado la sugerencia de su madre, quien fuera la artífice de Pimpinela.

“Ser un dúo de hermanos ha sido una ventaja, porque la familia une. No existe esa cuestión de celos o competencia, como puede haber entre los integrantes de un grupo, ni dudas por cuestiones económicas”, afirmó.

“Así que ser hermanos nos ha favorecido por esa confianza y también porque en Pimpinela representamos lo que nos gusta a ambos: a Lucía, el teatro y a mí, componer”, añadió.

Justamente, su madre supo desde temprano que sus hijos debían unir fuerzas y complementarse entre sí en el escenario. Y esa ha sido la clave del éxito: el talento interpretativo de Lucía y la musa y creatividad de Joaquín para escribir canciones. Aunque él no siempre estuvo de acuerdo con renunciar a su sueño de juventud.

“Fue una idea de nuestra madre. Lucía estudiaba teatro desde pequeña. Yo tenía mis grupos musicales con amigos y mamá quería que los hermanos estuvieran juntos, insistía en que cantáramos juntos. Yo al principio no quería, mi ilusión era cantar rock con mi grupo, pero le decía que si aparecía algo distinto que nos entusiasmara, lo íbamos a intentar. Y un día compuse Olvídame y pega la vuelta, pudimos mezclar la actuación de teatro de Lucía con la música. Y eso nos pareció un buen motivo para unirnos”, relató.

Y es que una buena canción, como la que dio origen al dúo, nunca pasa de moda. De hecho, Marc Anthony y Jennifer López la versionaron en 2016.

“Esa canción marcó nuestro estilo, nuestra carrera. Fue la que nos hizo tomar la decisión de empezar con Pimpinela”, resaltó.

Sugirió que sí hay una fórmula para concebir letras imperecederas.

“Esas canciones contienen pasajes de la vida cotidiana. El amor y el desamor, esa lucha del hombre y la mujer por estar juntos, lo difícil que es estar juntos. Eso es lo que describimos, y eso siempre será así. No importa los cambios, los avances de la tecnología, el hombre y la mujer siempre se van a enamorar y a buscar un camino de pareja, porque es lo natural”, explicó.

Agregó que en la actualidad queda poco de aquella época dorada de la música, en la que la industria exigía mucho más de un artista, algo que- destacó- se debe al rol de las redes sociales a la hora de divulgar temas y promover a exponentes.

“En los 80, era muy difícil llegar a una disquera a grabar un disco; había menos artistas, pero era muy difícil mantenerse. Había muchas más exigencias que hoy, que se sube una canción a las redes y si el trabajo es bueno, se convierte en un hit. Lo que pasa es que para los jóvenes de hoy es más difícil mantenerse, mientras que en aquel entonces era más difícil llegar por todos los requisitos que tenía que reunir un artista”, señaló.

“Hoy en día es todo más desechable, como si fuera una factoría de canciones que salen para vender en el momento, para llamar la atención. Pero no se puede hacer cosas buenas tan seguidas”.

La gira Hermanos, la verdadera historia incluye 14 ciudades de EEUU. Pimpinela también cantará en el Auditorio Nacional de Ciudad de México el 30 de agosto.

Entre otros proyectos, el dúo planea contar su historia en la pantalla chica. La serie biográfica basada en el libro podría llegar a la televisión en 2019.

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