sábado 2  de  mayo 2026
ESCENA

Zully Montero se reafirma como directora teatral con "Dos gatas en el tejado caliente"

La puesta en escena se estrena este sábado a las 8:15 p.m. en el Teatro Goodlet Part en Hialeah 

El libreto de la obra Dos gatas en el tejado caliente llegó a las manos de Zully Montero hace varios años por casualidad mientras esperaba su turno en una consulta médica. La actriz encontró la copia del guión abandonado, lo leyó y le pareció interesante, y luego de indagar y no hallar al dueño, decidió que lo guardaría.

“Encontré la obra completa. Hubo que restructurar algunas partes porque faltaban algunas páginas y algunas cositas estaban tachadas”, expresó Montero a DIARIO LAS AMÉRICAS. “Alguien lo desechó o lo olvidó ahí y yo me lo encontré y nadie lo reclamó”, agregó.

La conocida villana de telenovelas quiso dar vida a la “divertida” puesta en escena como directora, faceta que había abandonado hace casi 30 años cuando optó por la actuación.

Dos gatas en el tejado caliente, que estrena este sábado, a las 8:15 p.m., en el Teatro Goodlet Park, en Hialeah, relata la historia de dos amigas de la tercera edad que se enamoran del mismo galán de televisión. En medio de las situaciones cotidianas que ambas enfrentan, reciben una grata sorpresa que cambiará el rumbo de la obra.

Sin embargo, el regreso de la actriz a la dirección teatral no lo marca esta pieza sino la obra  En el último cuarto hay son, de  la firma Martí Productions, exhibida el pasado año. Fue entonces que decidió continuar dirigiendo.

LEA TAMBIÉN: David Chocarro se desnuda en “El Principio de Arquímedes”

Aunque destacó que dirigir es “muy estresante”, le resulta un “trabajo lindísimo” porque se trata de crear. También es más “físicamente relajante” y no  “tan sofocante” como la actuación, que requiere demasiado  maquillaje.

“La gente cree que es fácil pero no es así, porque la dirección implica estar comunicado con todos los personajes de la puesta y saber su psicología, cómo se moverían, cómo hablarían”, expresó. 

“Entonces tienes que mover una comedia que va a ser activa, que va a tener muchas acciones porque ésta las tiene y eso implica trabajo de análisis”, agregó.

Montero afirmó que actuará mientras tenga energía, ya sea en las tablas, en el cine o en la pantalla chica.

“La actuación es mi gran pasión, siempre lo fue desde niña. Para mí la actuación es mi bebé que siempre tengo a mi lado. No me la pueden quitar. Ha sido fundamental en mi vida, a parte de mi familia y estoy agradecida con Dios de poder trabajar y vivir de esto”.

De hecho, recientemente actuó en la cinta Casanova Was a Woman bajo la dirección de su hija Jezabele.

Entre otros proyectos actorales, la agenda de Montero está ocupada con series que se transmitirán en Latinoamérica y España.

Montero, que ha encarnado a villanas de la alta sociedad, asegura que desea tener el reto actoral de interpretar a una campesina, pues siempre le ofrecen los mismos papeles de la dama opulenta y ambiciosa.

“Me faltan tantos personajes que quisiera hacer. Siempre me llaman para representar a mujeres adineradas que tienen joyas y que matan por ambición. Entonces no me han dado personajes de una campesina de tierra adentro, o de una mujer que ande por los barrios y haga cosas horribles, y luego se encuentra el gran amor de su vida”.

Aunque considera que tal vez sea tarde para estos personajes, al menos en la pantalla chica, pues ya la han encasillado como villana. Por eso recurre a las tablas, donde ha encontrado satisfacción en roles como uno que interpretó en La señora de la Habana, comedia en la que dio vida a una anciana “con los dientes afuera”. 

Cómo es como directora

Las actrices que conforman el reparto de Dos gatas en el tejado caliente , Martha Picanes y Marta Velasco destacan que Zully Montero es determinada como directora.

“Sabe lo que quiere y está dando lo mejor para que la obra sea un éxito. Somos tres mujeres fuertes trabajando juntas y ella es la guía”, expresó Picanes, que encarna a Marilú en la puesta en escena.

Por otro lado, Velasco, que da vida a Juana, aseguró que la amistad de 50 años que mantiene con la directora de la obra no interfiere con el trabajo, por el contrario hay mucho respeto mutuo.

“Ella nos dirije y al mismo tiempo cuida que nos sintamos bien”, expresó la actriz que también trabajó junto a Montero en la obra En el último cuarto hay son.

 

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar