El histórico campeonato de los New York Knicks no solo puso fin a una sequía de 53 años sin títulos, sino que también disparó el interés de los aficionados y registró las mejores cifras de audiencia de las Finales de la NBA en casi tres décadas.
La conquista del título de los New York Knicks ante los San Antonio Spurs fue seguida por 24,5 millones de espectadores en el Juego 5, la mayor audiencia de unas Finales de la NBA desde 1998.
El histórico campeonato de los New York Knicks no solo puso fin a una sequía de 53 años sin títulos, sino que también disparó el interés de los aficionados y registró las mejores cifras de audiencia de las Finales de la NBA en casi tres décadas.
La victoria de los Knicks por 94-90 sobre los San Antonio Spurs en el quinto partido de la serie promedió 24,5 millones de espectadores entre las cadenas ABC y ESPN, convirtiéndose en el encuentro más visto de unas Finales desde 1998.
Según datos de Nielsen, la audiencia alcanzó un pico de 33 millones de espectadores durante los minutos finales del partido, cuando Jalen Brunson lideraba la remontada de Nueva York con una actuación memorable de 45 puntos.
La serie entre Knicks y Spurs promedió 20,6 millones de espectadores, la cifra más alta desde que ABC y ESPN comenzaron a transmitir las Finales de la NBA en 2003.
Además, es apenas la tercera ocasión desde 1999 en que una serie por el campeonato supera la barrera de los 20 millones de espectadores de promedio.
Hasta ahora, los registros más altos de la era moderna correspondían a las Finales de 2017, cuando los Golden State Warriors derrotaron a los Cleveland Cavaliers con una media de 20,47 millones de televidentes, y a las de 2016, que alcanzaron 20,2 millones durante la histórica remontada de Cleveland sobre Golden State.
El contraste es notable respecto a las Finales de 2025 entre Oklahoma City Thunder e Indiana Pacers, que promediaron apenas 10,31 millones de espectadores a lo largo de siete encuentros.
Para encontrar cifras superiores hay que remontarse a las Finales de 1998 entre los Chicago Bulls y el Utah Jazz.
Aquella serie, recordada por el sexto y último campeonato de Michael Jordan con Chicago, registró un promedio de 29,04 millones de espectadores en seis partidos y continúa siendo el referente histórico en términos de audiencia televisiva.
La combinación de una franquicia histórica como los Knicks, el impacto mediático de Nueva York y la espectacular actuación de Brunson ayudó a que la NBA viviera una de sus finales más seguidas de los últimos tiempos.
El título de los Knicks no solo quedó grabado en la historia deportiva de la franquicia, sino también en los registros de audiencia de la liga, que celebró su serie final más vista en casi treinta años.
