WASHINGTON.- Estados Unidos y Canadá retomaron este martes en Washington la negociación sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN, en medio de la presión que la administración de Donald Trump ejerce sobre la de Justin Trudeau tras haber alcanzado un acuerdo con México.

La ministra de Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, acortó un viaje por Europa para llegar a la capital estadounidense un día después de que Trump dejara en suspenso la incorporación de Canadá, el tercer socio en el TLCAN, al acuerdo con México.

"Esperamos lo mejor, pero siempre estamos preparados para todos los escenarios" dijo Freeland tras reunirse con el jefe negociador comercial estadounidense, Robert Lighthizer. No obstante, aseguró haber mantenido una reunión "constructiva" con él y alabó la "concesiones particularmente difíciles" hechas por México en materia laboral -los sindicatos canadienses siempre han querido elevar los salarios en México-. Eso allana el camino para las conversaciones de esta semana en Washington, indicó.

Las negociaciones con Lighthizer continuarán con "asuntos específicos" especialmente "importantes" para Canadá. Esta noche, Freeland tenía previsto mantener una reunión bilateral con la delegación mexicana, que se quedó en Washington tras el anuncio del acuerdo con Trump.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, con el que Trump habló por teléfono el lunes por la noche, reiteró por su parte en su país que solo firmará un acuerdo que sea bueno para Canadá y su clase media. Desde la Cumbre del G7, en la que Trump atacó con dureza al mandatario canadiense, la relación entre ambos no es buena.

En las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá, los aranceles a los productos lácteos son uno de los grandes problemas. Trudeau prometió a los productores que los protegerá.

Los tres socios del TLCAN comenzaron hace un año a renegociar el tratado de libre comercio de América del Norte por imposición de Trump, que considera que en su casi cuarto de siglo en vigor no ha beneficiado a su país. La renegociación fue una de sus principales promesas de campaña y, ya en la Casa Blanca, amenazó con sacar a Estados Unidos de él si no conseguía un resultado que considerara beneficioso para su país.

Estados Unidos y México negociaron bilateralmente durante las pasadas cinco semanas para, dijeron, cerrar temas que solo los afectaban a ellos. Pero al anunciar el acuerdo el lunes, Trump dejó abierta la posibilidad de que Canadá quede fuera. "Veremos si puede ser parte del trato. Podemos hacer un acuerdo por separado o unirlos a este", dijo. Y amenazó con más aranceles al vecino del norte.

Canadá está bajo presión para cerrar un acuerdo antes de que acabe la semana. El secretario de Comercio, Wilbur Ross, dijo este martes que Trump "está completamente preparado para seguir adelante sin Canadá".

"Esperamos que Canadá se una. Creo que es una buena idea que lo haga. En realidad no hay mucho a lo que debieran objetar. Pero si no, tendrán que ser tratados como un tercero", añadió en declaraciones a la cadena Fox. El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, se expresó en términos similares en entrevista con CNBC.

El Gobierno de Trump y el de Enrique Peña Nieto tienen prisa por cumplir los plazos legales que permitan, por un lado, que el mandatario mexicano firme el acuerdo antes de que Andrés Manuel López Obrador asuma la presidencia el 1 de diciembre y, por otro, que lo rubrique el republicano antes de que los demócratas puedan ganar más peso en el Congreso en las elecciones legislativas de medio término de noviembre en Estados Unidos.

La ley estadounidense obliga al Gobierno a notificar un acuerdo al Congreso 90 días antes de su rúbrica. Lighthizer lo hará el viernes para llegar a tiempo. "Si no está Canadá, notificaremos que tenemos un acuerdo bilateral al que Canadá es bienvenido a unirse", dijo Lighthizer el lunes.

El anuncio del acuerdo con México le ha dado a Trump una victoria política ante sus bases, pero la posibilidad de que Canadá quede al margen del tratado comercial, lo que puede significar también el final del TLCAN, no gusta a todos, tampoco en el Capitolio.

El senador John Cornyn, número dos de los republicanos en el Senado, habló de "problemas técnicos" para la aprobación de un acuerdo comercial en el que no esté el vecino del norte.

El Congreso estadounidense dio en su día autoridad a Trump para renegociar el TLCAN. Según esa autorización, el Gobierno negocia el tratado y luego el Congreso vota sobre él en bloque, sin posibilidad de enmiendas. Además, en virtud de ese permiso, se reduce a una mayoría simple los 60 votos que normalmente se precisan en el Senado para una aprobación.

"Creo que hay problemas técnicos con eso y mi esperanza es que Canadá se suba a bordo rápidamente", dijo Cornyn a periodistas.

Su compañero de partido Patrick J. Toomey se pronunció de manera parecida. "TLCAN fue promulgado mediante legislación y un cambio similar requiere legislación", indicó el senador.

FUENTE: Sara Barderas / dpa

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que la actuación de la Comunidad Internacional en el caso venezolano ha sido acertada?

Sí, no se le puede pedir más
Sí, pero falta aumentar la presión contra la dictadura
No, ha sido insuficiente
No, no debe meterse en los asuntos de los venezolanos
ver resultados

Las Más Leídas