viernes 16  de  febrero 2024
EEUU

Inflación y crisis bancaria, los graves tropiezos de la Reserva Federal (Fed)

Detrás los objetivos de la Reserva Federal (Fed), ha nacido otra gran barrera: la crisis financiera en EEUU, que no termina
Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

La prioridad de la Fed (Banco Central), cuyo comité de política económica deliberará martes y miércoles, es evitar que se consoliden las expectativas de inflación y sea imposible reconducirla al objetivo planificado, o, que el costo económico sea aún mayor.

Pero detrás de sus objetivos, ha nacido también otra gran barrera: la crisis financiera en EEUU, que no termina.

"La gran pregunta es si, y con qué velocidad, la inflación continuará su trayectoria descendente hacia nuestro objetivo de 2%", declaró el 21 de abril una de las gobernadoras de la Fed, Lisa Cook.

De momento, la Fed ha optado por responder rápida y enérgicamente, subiendo las tasas desde un intervalo del 0% al 0,25% hasta uno de 4,75% al 5% en poco más de un año; a veces con fuertes subidas de 0,75 puntos porcentuales.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, jamás ocultó que "el camino para que la inflación vuelva al 2% será largo y puede tener baches".

Los signos de la desaceleración de la mayor economía mundial son varios, empezando por el crecimiento, que en el primer trimestre fue apenas de 0,3% respecto al trimestre anterior, y de 1,1% en ritmo anual.

La mayoría de los analistas advierte que la probabilidad de recesión aumentó significativamente e incluso puede ser más fuerte de lo previsto.

"Nuestros datos nos hacen pensar que el endurecimiento monetario y las recientes tensiones en el sistema bancario conducirán a una recesión, aunque más fuerte de lo que habíamos anticipado", declaró a la AFP Ryan Sweet, economista jefe de Oxford Economics.

El endurecimiento de la política monetaria es ahora real. Hasta ahora, aunque las tasas de interés subían, el tipo de interés real, es decir, teniendo en cuenta la inflación, se mantenía negativo.

La inflación de marzo bajó a 4,2% según el índice PCE, que es el que tiene en cuenta la Fed, es decir, menos de la tasa principal, que se sitúa entre el 4,75% y el 5%.

No pocos economistas discrepan de las actuales cifras de inflación tomando en cuenta que los precios se mantienen bastante altos y con precios similares a los de la gasolina ahora y otros más bajos de los productos esenciales, en el 2022 la inflación se ubicaba por encima del 7%.

El desmoronamiento de cuatro bancos en EEUU

Al mismo tiempo, la situación del sector financiero no mejoró desde la reunión anterior de la Fed, en marzo.

Tras la quiebra de los bancos SVB y Signature Bank, Estados Unidos embargó y luego vendió al JPMorgan Chase el First Republic, el segundo banco más grande en activos en colapsar en la historia de Estados Unidos.

Los bancos cayeron tras una fuga de depósitos a medida que caía el valor de sus activos y clientes retiraban dinero en medio de una subida de tasas de interés.

La mayoría de los bancos regionales sufrieron la erosión de sus ingresos netos por intereses, es decir, la diferencia entre los intereses que ganan al prestar dinero y los que pagan a los ahorristas que depositan.

Los problemas del sector marcan hasta qué punto los bancos en particular los medianos, empieza a sufrir las consecuencias de las altas tasas.

El panorama puede acarrear "un endurecimiento de las condiciones de crédito para hogares y empresas, lo que podría ralentizar la actividad y el empleo", declaró el 20 de abril Patrick Harker, presidente de la rama de la Fed en Filadelfia.

Ese es el objetivo de la Fed, como subrayó Powell tras la última reunión, el 22 de marzo, al considerar que este endurecimiento del crédito podría tener el mismo efecto que una subida de las tasas.

¿Seguirá entonces la Fed subiendo las tasas? En el mercado apenas hay dudas de que lo hará, y se espera que las suba otros 0,25 puntos porcentuales el miércoles.

Ninguna de las últimas declaraciones de los directivos del banco hace esperar otra cosa.

Aunque la inflación cayó fuertemente en marzo, la inflación subyacente, es decir, la que excluye los precios de los alimentos y la energía, cedió más lentamente a 4,6% y ahora supera a la inflación general (4,2%).

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió el jueves a los bancos centrales europeos "matar a la bestia" de la inflación y que no se tienten a darse "un respiro" so pena de generar "un segundo daño a la economía".

Esa lógica es la misma en la otra orilla del Atlántico,especialmente cuando el desempleo se mantiene bajo, lo que permite a la Fed centrarse únicamente en luchar contra la inflación.

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