Irán intensificó este lunes la represión interna tras la última oleada de protestas con nuevas detenciones de políticos reformistas, en paralelo con las negociaciones en curso con Estados Unidos sobre su programa nuclear.
La ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, dijo haber confirmado 6.961 muertos, en su mayoría manifestantes, y registró más de 51.000 detenciones
Irán intensificó este lunes la represión interna tras la última oleada de protestas con nuevas detenciones de políticos reformistas, en paralelo con las negociaciones en curso con Estados Unidos sobre su programa nuclear.
La ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, dijo haber confirmado 6.961 muertos, en su mayoría manifestantes, y registró más de 51.000 detenciones.
Antes de un nuevo ciclo de conversaciones con Estados Unidos, el director de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohamad Eslami, declaró que el país está dispuesto a "diluir" su uranio enriquecido, si Estados Unidos levanta las sanciones.
Irán quedó sacudido en las últimas semanas por una secuencia de protestas que comenzó con manifestaciones por la crisis económica a finales de diciembre, pero derivó en un levantamiento popular masivo contra el régimen iraní, la mayor crisis de desde el golpe de estado en 1979 y la instauración de los ayatolá en el poder.
Tras las protestas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, multiplicó las alertas de una intervención militar en Irán en respuesta a la brutal represión de las manifestaciones y, después, para presionar a Teherán con el fin de llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear.
Desde entonces, el gobierno iraní adoptó una estrategia doble y, en paralelo con la diplomacia, continuó la descomunal represión, con miles de detenciones de políticos reformistas.
Desde el domingo fueron arrestadas cinco figuras del campo reformista, incluida Azar Mansuri, su portavoz Javad Emam y el exdiputado Ali Shakuri Rad, según medios iraníes.
Además, el fin de semana Irán aumentó la condena de la nobel de la paz Narges Mohammadi y el lunes detuvo a Hosein Karubi, hijo del destacado disidente Mehdi Karubi.
El régimen iraní, como es de suponer de todos las dictaduras, califica las protestas como "disturbios" instigados por Estados Unidos e Israel.
Los países occidentales e Israel acusan a Irán de intentar dotarse de armas nucleares, algo que Teherán niega, ya que afirma que su programa nuclear tiene fines civiles.
Tras el restablecimiento del diálogo con Estados Unidos, en Omán, ambas partes reportaron que las conversaciones fueron positivas, aunque el canciller, Abás Araqchi, expresó este lunes que persiste la incertidumbre respecto a lo que hará EEUU.
El líder supremo de Irán, el principal asesino, ayatolá Ali Jamenei, pidió al régimen este lunes que muestre su "determinación" frente a la presión extranjera.
"El poder nacional no tiene tanto que ver con misiles y aviones como con la voluntad y la determinación del pueblo", afirmó Jamenei. "Demuéstrenlo de nuevo y frustren al enemigo".
Pese a las declaraciones del ayatolá, Irán ha dado señales de que puede ceder con miras a un acuerdo para reducir de forma considerable su programa nuclear y evitar un nuevo conflicto con Estados Unidos. Sin embargo, parece más demagogia que otra cosa.
Los bombardeos de EEUU a tres importantes bases subterráneas nucleares puso en casio cero el programa nuclear iraní y lo que pretende Washington ahora es entregar la libertad al pueblo iraní y terminar con el régimen represor y asesino.
"En respuesta a una pregunta sobre la posibilidad de diluir el uranio enriquecido al 60%", Eslami señaló que ello dependería del levantamiento de todas las sanciones, sin precisar si se refería a la totalidad de las sanciones contra Irán o únicamente a las impuestas por Estados Unidos.
Tas el ataque de EEUU, Irán regresó 30 años atrás en su programa nuclear y la información que da sobre el unranio es completamente falsa, de acuerdo con los servicios de inteligencia de Israel y otras naciones.
En las conversaciones celebradas en Omán la semana pasada, Estados Unidos e Irán acordaron negociar sobre el programa nuclear, pero Washington e Israel quieren incluir también en la agenda el programa de misiles balísticos y el apoyo de Teherán a grupos armados en Oriente Medio.
En cambio, Estados Unidos no ha dado ninguna señal de que la represión interna plantee un problema de cara a las negociaciones.
FUENTE: Con información con AFP.
