WASHINGTON- Los demócratas de la Cámara Baja votaron el viernes a favor de enviar al Senado el proyecto de ley de enorme gasto social del presidente Joe Biden, una promesa fraguada bajo la presión de la extrema izquierda liderada por Bernie Sanders.

Te puede interesar

En la Cámara de Representantes hubo luz verde para el paquete de gastos en educación, salud y cambio climático, que tal vez defina el desastroso legado económico de Biden, quien promulgó hace cuatro días la primera parte de plan de infraestructura de 1,2 billones, donde sólo el 11% se destina a infraestructura real y en medio de la más alta inflación en 30 años.

Es "otro paso en la ejecución de mi plan económico para crear empleos, reducir costos, hacer que nuestro país sea más competitivo y dar a los trabajadores y la clase media una oportunidad de luchar", dijo Biden que al parecer desconoce que existen 10,4 millones de empleos disponibles en el país que las empresas no han podido cubrir.

La escasez, grave crisis en la frontera, mandatos obligatorios de vacuna anticovid que han causado decenas de miles de despidos de empleados de varios sectores económicos; precios desorbitantes, ayudas federals sin límite con una factura expedita para los contribuyentes, una deuda sobre los 30 billones de dólares y la recuperación económica bajo el freno de la Casa Blanca tras medidas contraproducentes, conforman el alarmente escenario en EEUU.

Se estima que la iniciativa social y medioambiental apodada "Build Back Better" (Reconstruir Mejor), de 1,8 billones de dólares, tenga un recorrido más accidentado en la Cámara alta, donde un sector del Partido Demócrata se opone, debido al enorme gasto de dinero en medio de una espiral inflacionaria. Es probable que la votación en el Senado no sea hasta diciembre o enero próximo.

La creciente e impagable deuda de EEUU

De aprobarse el plan, la deuda de EEUU se dispararía por encima de los 30 billones de dólares.

La administración Biden, en el vórtice de una grave inflación, sigue inyectando dinero al sistema finaciero del país contra una deuda impagable. El 95% del plan Biden y de la extrama izquierda van directo a programas sociales y del medio ambiente, sectores totalmente improductivos. Es decir, la amortización económica propia de esta propuesta es cero. Solo depende de una estrepitosa subida de impuestos que detendrá por mucho más tiempo la recuperación económica que comenzó en julio del 2020 con la administración Trump.

Los republicanos acusan a la administración Biden de estar controlado por el ala radical del partido y de un derroche sin precedentes del dinero de los contribuyentes estadounidenses, además de una enorme subida de impuestos a los pequeños, medianos y grandes empresarios.

La estrategia del actual gobierno incrementaría aún más la desaceleración económica que han provocado las medidas de Biden y su desdén por las diversas crisis internas que ha creado en apenas 10 meses de mandato y más de 75 órdenes ejecutivas.

Las recientes encuestas otorgan a Biden un 37% de aprobación a su gestión gubernamental, el índice más bajo para un presidente de EEUU en su primer año.

En vez de "Reconstruir Mejor", analistas políticos, economistas y republicanos ha calificado el plan Biden de "Destruir Mejor".

"Tenemos un proyecto de ley para reconstruir mejor que es histórico, es transformador y es más grande que cualquier cosa que hayamos hecho antes", enfatizó la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

"Todos estamos de acuerdo en que tenemos una responsabilidad moral con nuestros hijos, con su futuro, para entregarles el planeta de forma responsable. Así que estamos orgullosos de aprobar esta legislación, bajo el liderazgo del presidente Joe Biden", acotó.

La irresponsabilidad contra la crítica realidad de los estadounidenses

A pesar de los elogios desafortundados de Pelosi, el jefe de la Casa Blanca hasta ahora lo que ha desmostrado es falta de liderazgo, irresponsabilidad y planes al mejor estilo socialista impulsados por la extrema izquierda.

Pelosi esperaba votar y aprobar la medida a última hora del jueves, pero el líder de la minoría, Kevin McCarthy, detuvo la acción al batir su récord de discurso más largo en la Cámara, con más de ocho horas y media.

McCarthy explicó el desastre que significaba para el presente y el futuro del país aprobar un plan como éste. "Ya vemos las nefastas consecuencias de 10 meses del gobierno de Biden y la extrema izquierda y lo que viene es peor", recalcó.

"La mayorías de los estadounidenses tendrá que pagar desde ahora y durante mucho tiempo las consecuencias de estas descabelladas ideas socialistas que intenta implementar la extrema izquierda desde hace décadas y que ahora han visto la luz con una administración totalmente irresponsable acerca del daño que están causando y que causarán para nuestros hijos y nietos", puntualizó el líder republicano.

Los obstáculos en el Senado

La legislación proporcionaría millones de puestos de trabajo, según la Casa Blanca, cuando en estos momentos lo que sobran son puestos de trabajo. Los republicanos la han caracterizado como un ejemplo de gasto socialista totalmente descontrolado y absurdo, que tendrá que costear los estadounidenses.

Sin embargo, es probable que su discusión se diluya en la Cámara alta, donde los demócratas tienen una mayoría muy estrecha y los moderados de esta bancada están expresando su preocupación por los contraproducentes planes de gasto de Biden.

La inflación anual se disparó al 6,2% el mes pasado, dando a los republicanos otro garrote con el que golpear a Biden, que se ha encargado de fomentar crisis y dejarlas abiertas como el caos humanitario e inseguridad la frontera sur, la insólita salida de Aftganistán que generó la crisis diplomática con Francia y la muerte de 13 soldados estadounidenses en Kabul y decenas de afganos. Su guerra contra la industria del petróleo ha generado una escalada de precios desorbitantes en el combustible y a su vez en casi todos los sectores de la economía.

Los demócratas de la Cámara de Representantes habrían perdido la votación partidista si hubiera habido más de tres desertores.

El Congreso más dividido que nunca

Una de las sonadas promesas de Biden, la unidad, pasó desde el primer día un quinto plano y apenas se habla de eso. Hoy los demócratas, supeditados a los radicales, gobiernan sin ningún respaldo bipartidista y ni mencionan al Partido Republicano, relegado por un Presidente que se encargó de repetir decenas de veces que deseaba un "Congreso y un país unidos". Esa promesa, al parecer, la olvidó completamente. Hoy el Congreso está dominado por políticas extremistas y divisorias y la venganza a cuatro años de éxito económico y respaldo del expresidente Donald Trump.

Al final, sólo un demócrata -de un distrito competitivo de Maine- se unió a los republicanos al rechazar el proyecto de ley. Esta única divergencia alimenta las esperanzas del partido mayoritario de que los demócratas de ambas cámaras puedan superar meses de luchas internas y conseguir que el paquete se convierta en ley.

Las perspectivas de una votación antes del receso del feriado de Acción de Gracias de la próxima semana parecían escasas, ya que un puñado de demócratas centristas exigían un análisis completo de la Oficina de Presupuesto del Congreso para aclarar el costo del paquete antes de aceptar la votación.

El jueves por la noche, la Oficina de Presupuesto aseguró que "Reconstruir mejor" aumentaría el déficit en 367.000 millones de dólares a lo largo de 10 años, pero esa cifra dista mucho de la realidad, según analistas. La deuda supera ya los 30 billones de dólares y los gastos de la administración Biden son los más grandes en la historial presidencial de la nación.

La Navidad más cara

El Senado de Estados Unidos, de 100 miembros, está dividido casi equitativamente entre republicanos y demócratas.

Los mal llamados progresistas (socialistas) demócratas de ambas Cámaras han presionado por programa nacional de licencia por maternidad remunerada y una mayor expansión de las prestaciones de salud, aunque los últimos datos de inflación de una 6,2%, cuando la Casa Blanca pronosticó solo 2,5%, podrían perjudicar esos esfuerzos.

El senador del estado de Virginia Occidental Joe Manchin, quien se ha posicionado como el mayor defensor demócrata de las prioridades reales de los estadounidenses se opone a la licencia por maternidad, uno de los puntos más populares del paquete.

Las tensiones entre los demócratas centristas y extremistas en la Cámara de Representantes parecen estar disminuyendo, pero no está claro si alguna de las partes votará a favor de la versión que regrese del Senado.

"Seguiremos trabajando en esta importante legislación hasta que se apruebe", dijo recientemente el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, quien espera una votación antes de Navidad, la más cara para los estadounidenses en la historia de la nación.

lmorales@diariolasamericas.com

FUENTE: Con información de AFP

Aparecen en esta nota:

 

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Debería el gobernador DeSantis emitir medidas sanitarias de carácter obligatorio para todo el estado? 41.92%
¿Las medidas deberían ser potestad de los gobiernos locales según se requieran? 30.29%
¿Las medidas sanitarias deben ser decisión individual de cada persona? 27.79%
65100 votos

Las Más Leídas