WASHINGTON-Los dos planes de infraestructura e inversión social que promueve el presidente estadounidense, Joe Biden, están paralizados en el Congreso este martes, en espera de un acuerdo entre demócratas sobre cuál iniciativa darle prioridad.
WASHINGTON-Los dos planes de infraestructura e inversión social que promueve el presidente estadounidense, Joe Biden, están paralizados en el Congreso este martes, en espera de un acuerdo entre demócratas sobre cuál iniciativa darle prioridad.
Este retraso es un revés para el mandatario, que quiere que estos planes por casi 5 billones de dólares sean parte de su legado y transformen la economía del país.
Los republicanos se oponen rotundamente a este plan debido a su alto costo e inversiones en sectores improductivos en momentos de avance de la variante delta y en medio de una histórica recesión económica causada por la pandemia.
La economía estadounidense comenzó su recuperación en julio del 2020 durante la administración Trump, gracias a urgentes medidas e inyecciones de fondos al sistema financiero del país junto a tres gigantescos paquetes de estímulo económico.
Los legisladores en la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, volvieron a Washington el lunes especialmente para participar de varios votos de procedimiento sobre estos dos planes, etapas cruciales para avanzar en las iniciativas.
La falta de acuerdo sobre cuál de los proyectos es el que debe abordarse primero hizo que se postergaran las instancias de votación el lunes para este martes.
El Senado aprobó el 10 de agosto el plan Biden de inversiones en infraestructuras por 1,2 billones de dólares, de los cuales 550.000 son nuevos gastos y el resto reasignaciones, con el apoyo de varios republicanos.
La presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, exige primero la votación del plan social, que comprende unos 3,5 millones de dólares con grandes fondos destinados a la lucha contra el cambio climático y continuar la entrega de dinero.
Pelosi considera que es la única forma de que ambas iniciativas sean aprobadas por la Cámara, donde la mayoría oficialista es exigua y con la contundende oposición republicana y legisladores demócratas que consideran esa propuesta como descabellada, demasiado costosa y muy inoportuna en un momento de recesión económica y grave crisis sanitaria.
FUENTE: AFP
