El tema de las ventas de viviendas en Miami no transita por su mejor momento a pesar del constante arribo de visitantes de todos lugares del planeta. Las operaciones de este tipo han descendido un 21% respecto al mismo período del año pasado; aunque no es para alarmarse del todo pues la situación es peor aún en el extremo superior del mercado.
Los datos ofrecidos por la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Miami, reflejan que en julio las transacciones de propiedades valoradas en $1 millón, solo sumaron un total de 73 casas unifamiliares; disminución anual de casi el 32 por ciento. La situación para los condominios se asemeja, incluso la supera en dificultad; una disminución de 44,4% en cuanto a las actividades comerciales.
La situación es muy similar a la de las ventas de inmuebles de lujo en Manhattan, que presenta una caída del 50%. “Desaceleración en el mercado de condominios de lujo debido a una sobreabundancia de oferta y a que los inversionistas están nerviosos por la incertidumbre económica global y las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
El mercado inmobiliario de Miami, y su segmento de lujo en particular , ha experimentado cierto estancamiento; y para contrarrestar el fenómeno en el último año los vendedores tienden a ofrecer grandes descuentos en medio de un aumento de la oferta .
En el séptimo mes del año las propiedades de $1 millón o más, esperaban como promedio 162 días antes de la aparición de a un comprador; el equivalente al aumento de casi el 2% con respecto a 2015. Según el informe este resulta el periodo más extenso con respecto a cualquier otro rango de precios.
Otro de los factores que ha incidido en el número de ventas de inmuebles en Miami, resulta la fortaleza del dólar que ha incrementado de manera importante el valor de las propiedades en otras monedas; ello ha afectado negativamente a las ventas a los extranjeros, quienes se hacen de más casas en Florida que en cualquier otro estado del país, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios.
En la Ciudad del Sol sucede lo mismo que en los mercados de la costa como Nueva York o Los Ángeles, donde los extranjeros son los principales impulsores del auge de la vivienda, quienes en los últimos tiempos han reducido sus compras debido a la estabilidad de la moneda de los Estados Unidos.
En el caso de las transacciones en efectivo, la forma preferida de pago de los compradores foráneos en los EEUU; estadísticas oficiales resumen que se utilizó para cerrar el 42,7% de todas las ventas en Miami en julio, notablemente inferior al 48,1% del mismo mes del año anterior.
La Asociación de Bienes Raíces de Miami afirma que en noviembre de 2015, cerca del 55% de la vivienda usada en Miami se pagó en efectivo. Eso incluye los negocios de condominios, con el 67% en efectivo, especialmente a compradores extranjeros.
De hecho, las ventas en efectivo para casas y condominios, un indicador de la actividad de los inversores, alcanzaron su nivel más bajo en un año el mes de agosto: 633 operaciones, lo que representa un 30,4%; registros que reflejan declive, según el informe.
Especialistas no aseguran un repunte en la actividad de ventas. Más de 1.200 viviendas y condominios quedaban pendientes al término del mes de julio; un 25,4% de transacciones menos a la espera que en similar periodo del año anterior; es a su vez el registro más bajo en lo que va de 2016.
Se especula que los vendedores de condominios de alta gama seguirán haciendo frente a la dura competencia. El inventario es de hasta el 48% desde el año pasado, con 2.482 unidades por valor de $1 millón o más a la espera de nuevos propietarios.