@ruiefe
@ruiefe
MIAMI.– El rey de Arabia Saudita está empujando para que el presidente de EEUU, Donald J. Trump, se ponga al frente de un esfuerzo regional para combatir al terrorismo en el Medio Oriente.
Según un recuento distribuido por la Casa Blanca de la conversación telefónica que el mandatario sostuvo este domingo con el rey Salman Bin al-Aziz al-Saud, el plan es que Estados Unidos participe también en la reconstrucción económica de la región asolada por más de dos décadas de ocupaciones, invasiones, guerras civiles y atentados, mientras lidera la guerra antiterrorista.
Grupos de derechos humanos han criticado a Arabia Saudita por violar los derechos humanos y las autoridades militares estadounidenses han dicho en varias oportunidades que ciudadanos del reino árabe estuvieron detrás de atentados terroristas contra intereses de Estados Unidos, en particular los atentados del 11 de septiembre del 2001, cuando 15 de los 19 terroristas tenían esa ciudadanía. Incluso el fallecido líder de al-Qaeda, Osama bin-Laden, nació en Ryade.
Los dos mandatarios también conversaron sobre los esfuerzos conjuntos para acabar con la guerra civil en Siria, donde Arabia Saudita se ha abstenido de intervenir para concentrarse en los esfuerzos antiterroristas en los países limítrofes. Durante las campaña presidencial, Trump acusó a su antecesor, Barack Obama, de no prestar atención al peligro del extremismo yihadista en la región y se comprometió a redoblar los esfuerzos para enfrentarlo. De hecho, el viernes firmó una orden ejecutiva que solicita un plan de acción para acabar con el Estado Islámico.
Trump se encuentra enfrascado en una controversia nacional tras haber prohibido la entrada a ciudadanos de 7 países árabes de mayoría musulmana durante cuatro meses, mientras no se establece un método más riguroso de escrutinio. Sin embargo, ha dejado fuera del listado a países como Arabia Saudí, Indonesia e Egipto, que han aportado su cuota como parte de organizaciones terroristas.
En Arabia Saudita, el conglomerado Trump acaba de obtener permiso para construir dos torres de apartamentos y una unidad hotelera de lujo, mientras que en los Emiratos Árabes Unidos e Indonesia se encuentran en construcción cuatro hoteles de dimensiones similares.
“Para ser perfectamente honesto no sé qué motivos hay detrás de estas decisiones del presidente. Pero por lo que puedo decir de su campaña y gestos desde que llegó a la presidencia, parece que ante todo lo mueve su interés propio y una obsesión por su marca”, comentó Kamal Essaheb, el director de política y derecho del National Immigration Law Center.
