ELMAU — Mientras el país sufre la inflación más severa en los últimos 40 años, y cada vez más los analistas hablan del riesgo de caer en una recesión, el presidente Joe Biden, presentó este domingo una iniciativa en la que prometió destinar 200.000 millones de dólares para impulsar inversiones en infraestructuras en el mundo y contrarrestar la influencia china en los países de rentas medias.
Biden indicó que la aportación estadounidense se enmarca en una iniciativa del G7 que permitirá invertir en proyectos sostenibles "basados en nuestros valores comunes", explicó desde Elmau, en el sur de Alemania.
"Se construye con las mejores prácticas del mundo: transparencia, asociación, protección para los trabajadores y para el medio ambiente", indicó Biden, mientras la economía se contrae y Estados Unidos destina miles de millones de dólares para la guerra en Ucrania. 6,000 millones de dólares a destinado Estados Unidos a Ucrania.
"Vamos a ofrecer mejores opciones a los países o las personas de todo el mundo para invertir en infraestructuras clave que mejoren (...) sus vidas, todas nuestras vidas, y supongan beneficios reales para toda nuestra gente", destacó Biden.
Además de los 200.000 millones estadounidenses habrá otros 400.000 millones que aportarán el resto de miembros del G7 para inversiones en los cinco próximos años.
En total, los países del G7 pusieron en marcha un gran programa de inversiones de 600.000 millones de dólares para países en desarrollo, pensado para responder a las grandes obras financiadas por China.
"Con los socios del G7, buscamos movilizar 600.000 millones de dólares hasta 2027 para inversiones mundiales en infraestructuras", declaró la Casa Blanca poco antes de un discurso de Biden, en el que desveló esta propuesta, durante la cumbre de los siete países mas industrializados de Occidente en el sur de Alemania.
La "Asociación mundial para las infraestructuras" (Partnership for Global Infrastructure) debe, según la misma fuente, "suministrar infraestructuras de calidad sustentables".
El G7 "se dio como ambición hacer en el mundo una mejor oferta en materia de inversión en las infraestructuras", subrayó el canciller alemán Olaf Scholz, quien presentó el proyecto al lado del presidente estadounidense.
Estados Unidos, prometió "movilizar" unos "200.000 millones de dólares" en cinco años para ese programa.
Los occidentales desean desmarcarse de China, que invirtió masivamente en muchos países para construir infrastructuras a través del programa llamado de las "Nuevas rutas de la seda", o para garantizar un acceso a algunas materias primas.
China es acusada de realizar proyectos a través de préstamos poco ventajosos, o francamente peligrosos, que agravarán los problemas de endeudamiento de los países más vulnerables.
La ofensiva china "existe desde hace años y se tradujo por muchas inversiones en especie y e inversiones múltiples", dijo el domingo un alto responsable de la Casa Blanca, "pero no es tarde", aseguró respecto a la iniciativa del G7.
"Africa subsahariana será claramente una prioridad mayor" de la asociación lanzada por el G7, añadió el alto responsable estadounidense.
Aseguró además que América Central, el Sudeste asiático o Asia central son también "regiones muy importantes".
FUENTE: Con información de AFP y Europa Press