MIAMI.– El presidente del Comité de Inteligencia del Senado, el republicano David J. Nunes, pidió públicamente disculpa a sus colegas demócratas por haberles ocultado nuevos datos sobre el supuesto pinchazo a la Trump Tower, antes de informarlo al presidente y revelarlos a los medios el miércoles. Sin embargo, ha enfatizado que el mandatario debería saberlo todo.
Uno de sus ayudantes dijo el jueves en el Capitolio que Nunes "se ha disculpado por no compartir información sobre documentos que ha visto con los miembros de la minoría antes de hacerlos públicos" y se ha comprometido "a trabajar con ellos en estos temas".
Sin embargo, las disculpas no han sido suficientes porque los demócratas se quejan de que todo sigue igual y Nunes violó uno de los principios sagrados del poder legislativo que es compartir con el presidente, el ejecutivo, detalles de una investigación en curso. "Se ha comportado como un secuaz (de Trump)", dijo la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
"Creo que ha quedado demostrado muy claramente de que no hay forma de que tengamos una investigación imparcial bajo el liderazgo actual del comité", agregó.
De todos modos, los miembros de la minoría todavía no saben qué contienen los documentos que, aparentemente, Nunes recibió de una fuente que no quiso revelar.
"En estos momentos, los únicos que saben algo son [Nunes] y el presidente. Y teniendo en cuenta de que los colaboradores del presidente son objeto de una parte de la investigación, esto no es solo inapropiado como que, desafortunadamente, impugna la credibilidad [de Nunes] para conducir una investigación independiente", afirmó a la cadena pública de radio, NPR, el congresista demócrata, Adam Schiff, vicepresidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.
Nunes se defiende
Pero el líder del Comité de Inteligencia de la Cámara baja se ha defendido con el argumento de que acudió a la Casa Blanca, "porque pensé que [Trump] necesitaba entender lo que he visto y que necesitaba ver esa información porque tiene todo el derecho a verla".
El congresista por California no ha revelado si informó al presidente del origen de la filtración de los documentos y si esta vino de la misma Casa Blanca, teniendo en cuenta el hecho de que a principios de mes, el presidente dijo en una entrevista con Fox News de que "muy pronto enviaremos varias cosas al Comité de Inteligencia" de la Cámara baja. "Debemos mantener nuestras fuentes y métodos de trabajo muy, pero muy, callados", justificó Nunes.
La crisis
El miércoles por la mañana, el congresista republicano dijo a un grupo de periodistas que había recibido información "de una fuente anónima", en el sentido de que Trump fue vigilado de modo "circunstancial". Sin embargo, la información fue filtrada y los individuos involucrados han sido "desenmascarados". O sea, acorde con Nunes, durante una investigación de rutina los teléfonos de Trump fueron pinchados por accidente no porque el ahora presidente estuviera siendo objeto de una vigilancia en particular.
"Esta información me fue provista legalmente por fuentes que pensaban que debíamos saberlo", afirmó y abarca "docenas de informes, pero ninguna mención a Rusia". Es más, se trata de "información clasificada y no tiene nada que ver con ninguna investigación criminal. Es una recopilación circunstancial normal, al menos por lo que pude leer", agregó.
FBI cree que entorno presidencial ha contactado a los rusos
Por otro lado, la cadena CNN ha revelado que el FBI sospecha que miembros del entorno del presidente estuvieron en contacto con diplomáticos y funcionarios rusos en una capacidad mucho más amplia que la develada anteriormente.
La cadena cita a funcionarios federales que hablaron bajo la condición de anonimato, un indicio claro de una filtración de las que la administración Trump tanto odia, e indicaron que los contactos "posiblemente" estaban volcados hacia la filtración de informaciones negativas sobre la excandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.
En una audiencia del Congreso el pasado lunes, el director del FBI, James Comey, afirmó que las pesquisas sobre la supuesta interferencia rusa en las presidenciales estadounidenses incluyen "investigar la naturaleza de cualquier vínculo entre individuos asociados con la campaña de Trump y el Gobierno ruso y si hubo alguna coordinación entre la campaña y los esfuerzos de Rusia".
Esto incluye revisar registros de viajes, información de inteligencia, registros telefónicos e informes de reuniones. Aunque la mansión presidencial no ha querido profundizar en el asunto, el portavoz Sean Spicer, sostuvo que "una cosa es investigar y otra es tener pruebas".