WASHINGTON.- DPA
WASHINGTON.- El gobierno cubano se ha mostrado en varias ocasiones favorable al intercambio de prisioneros, pero, hasta el momento, Washington no ha dado ninguna señal de que esté dispuesto a hacerlo
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El gobierno de Estados Unidos considera que no hay equivalencia entre el caso del contratrista estadounidense Alan Gross, encarcelado desde hace cinco años en Cuba, y el caso de los tres espías cubanos aún presos en Estados Unidos, a pesar del aumento de voces que abogan por un intercambio de prisioneros.
"Siempre hemos dicho que no hay una equivalencia entre los casos de Alan Gross y los tres de Cuba", señalaron fuentes del Departamento de Estado que pidieron el anonimato, coincidiendo con la celebración esta semana del quinto aniversario de la detención en Cuba de Alan Gross.
"Son casos muy diferentes", añadieron las mismas fuentes, quienes recordaron que los "Cinco de Cuba" fueron condenados por espionaje, mientras que Gross es un cooperante que "simplemente llevó conexiones de internet a la isla".
"Es una condena excesiva por algo que ni siquiera debería ser un crimen", consideraron las mismas fuentes, quienes mostraron su esperanza de que Alan Gross "no vaya a pasar otras navidades" lejos de casa y de que vuelva "lo antes posible con su familia".
El pasado mes de noviembre, el diario The New York Times instó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a negociar un canje de presos con Cuba. El diario propuso la liberación de Gross, condenado a 15 años de prisión, a cambio de tres cubanos que llevan más de 16 años entre rejas en Estados Unidos condenados por espionaje.
El contratista, de 65 años, fue detenido el 3 de diciembre de 2009 en La Habana tras llevar a la isla equipos de telecomunicación prohibidos por las autoridades. Un tribunal cubano lo condenó después a 15 años de cárcel por acusaciones de fomentar "actos contra la integridad" del Estado.
Gross, que trabajaba como contratista de la agencia de desarrollo estadounidense USAID, niega los cargos y señala que los equipos estaban destinados a facilitar el acceso a Internet a la comunidad judía en Cuba.
Los "Cinco de Cuba" fueron condenados en 2001 por un juzgado federal de Miami por espionaje. Dos de ellos fueron ya liberados y tres continúan en prisión.
Los cinco agentes eran miembros de la llamada "Red Avispa", un entramado clandestino de la inteligencia cubana en Estados Unidos. El gobierno castrista sostiene que su misión era evitar ataques contra la isla del exilio radical cubano asentado sobre todo en Florida.
Para efectuar un canje, el presidente Obama tendría que suspender el resto de la condena de los presos cubanos, considerados "héroes" en Cuba.
