TRENTON.- Nueva Jersey se convierte en un estado de tránsito para los cientos de inmigrantes que tienen como destino Nueva York y tratan de burlar la nueva orden ejecutiva que entró el 29 de diciembre en vigor en la Gran Manzana.
Cientos de inmigrantes fueron dejados por operadores de autobuses en estaciones de tren de Nueva Jersey para que continuaran su viaje a la Gran Manzana
TRENTON.- Nueva Jersey se convierte en un estado de tránsito para los cientos de inmigrantes que tienen como destino Nueva York y tratan de burlar la nueva orden ejecutiva que entró el 29 de diciembre en vigor en la Gran Manzana.
De acuerdo con reportes de medios locales, los autobuses llenos de solicitantes de asilo los dejan en las estaciones de tren del estado jardín para que estos puedan continuar su viaje a la Gran Manzana, sorteando las nuevas restricciones que aprobó el alcalde Eric Adams, con la finalidad de detener la desenfrenada llegada de inmigrantes a la ciudad.
Secaucus, Fanwood, Edison y Trenton serían algunas de las estaciones utilizadas por los cientos de indocumentados que ingresan al país por la frontera sur para dirigirse a Nueva York, sin que las compañías de transporte que los trasladan hasta el lugar tengan que sufrir las consecuencias de las nuevas medidas adoptadas por la alcaldía neoyorquina.
“Nueva Jersey está siendo utilizada principalmente como punto de tránsito para estas familias que se dirigen a la ciudad de Nueva York”, dijo al New York Post el portavoz de la oficina del gobernador de la ciudad jardín, Phil Murphy.
Durante el fin de semana, la administración de New Jersey ha rastreado la llegada de un “puñado de autobuses de familias inmigrantes” en varias estaciones de tren de ese estado.
El 27 de diciembre el alcalde Eric Adams emitió la orden ejecutiva 538, mediante la cual se le exige a las compañías de autobuses chárter que transportan inmigrantes “con tarifas pagadas por terceros” que alerten a la Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad 32 horas antes de llegar a la Gran Manzana.
La orden, que entró en vigencia la tarde del viernes, también limita el horario de llegada, de entre las 8:30 am y las 12:00 pm, todos los días y en un solo lugar, en West 41st Street entre Eight y Ninth Avenue en Manhattan.
Las empresas que no cumplan con las nuevas medidas se enfrentarán a un delito menor de clase B, que conlleva una multa de hasta 2.000 dólares y hasta tres meses de cárcel. Además, se enfrentan a la confiscación de las unidades de transporte.
En una conferencia de prensa virtual ofrecida la semana pasada, Adams indicó que con estas restricciones no trata de impedir el ingreso de migrantes sino que, por el contrario, pretende garantizar que puedan llegar de manera “coordinada y segura”.
“No podemos permitir que lleguen autobuses con personas que necesitan nuestra ayuda sin previo aviso a cualquier hora del día o de la noche. Esto no sólo nos impide brindar asistencia de manera ordenada, sino que pone en peligro a quienes ya han sufrido tanto”, alegó.
Desde el fin de semana, los operadores de autobuses han estado eludiendo las nuevas normas neoyorquinas, al dejar a los inmigrantes en estaciones de tránsito de Nueva Jersey, para que puedan avanzar en tren a la Gran Manzana.
El sábado, por ejemplo, la Oficina de Ejecutivos del Condado de Hudson informó al Departamento de Policía de Secaucus y a funcionarios de la ciudad que cuatro autobuses que transportaban inmigrantes con destino a Nueva York habían llegado a la estación de tren de Secaucus Junction.
“Por lo que sabemos, después de ser dejados en la estación de tren, los inmigrantes tomaron trenes a la ciudad de Nueva York”, señaló el alcalde de Secaucus, Michael Gonnelli.
En un comunicado, el funcionario consideró que las compañías de autobuses descubrieron una “laguna en el sistema” para garantizar que los inmigrantes irregulares continúen su viaje.
“Parece bastante claro que los operadores de autobuses están encontrando una manera de frustrar los requisitos de la Orden Ejecutiva dejando a los inmigrantes en la estación de tren de Secaucus y haciéndolos continuar hasta su destino final”, agregó.
La mañana de este lunes, 1 de diciembre, dos autobuses más llegaron a la estación de tren de Secaucus y abordaron unidades con destino a la Gran Manzana, según indicó el administrador de la ciudad, Gary Jeffas, a New York Post.
Durante las festividades de fin de año, 10 autobuses aproximadamente, provenientes de Texas y uno de Luisiana, llegaron a las estaciones de Secaucus, Fanwood, Edison y Trenton, con alrededor de 397 inmigrantes, de acuerdo con la información publicada por la cuenta oficial de Jersey City.
La gobernación de Nueva Jersey se encuentra trabajando con socios federales y locales, incluidos las autoridades de la ciudad de Nueva York, para atender esta situación, según el portavoz del gobernador.
Esa misma información la maneja el alcalde de Secaucus. “Me han informado que el estado de Nueva Jersey tiene un plan en marcha y trabajaremos estrechamente con la oficina del gobernador, todas las agencias policiales y el condado para monitorear esta situación”, expresó.
Hasta la semana pasada, al menos 161.500 inmigrantes habían llegado a la Gran Manzana desde la primavera pasada, según cifras del ayuntamiento. Además, la ciudad se ha visto inundada de solicitantes de asilo. Actualmente atiende a más de 68.000 inmigrantes, lo que se prevé que costará más de 12.000 millones de dólares hasta 2025.
FUENTE: Con información de New York Post / CBS New York / The Daily Caller
