WASHINGTON.- Diversas instalaciones gubernamentales en los alrededores de Washington, incluidos tres cuarteles de las Fuerzas Armadas, recibieron este lunes sendos paquetes sospechosos, según informaron hoy medios locales.
WASHINGTON.- Diversas instalaciones gubernamentales en los alrededores de Washington, incluidos tres cuarteles de las Fuerzas Armadas, recibieron este lunes sendos paquetes sospechosos, según informaron hoy medios locales.
Aunque aún no se han divulgado todas las instalaciones afectadas, de acuerdo con la CNN, que cita fuentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), los envíos fueron efectuados a diversos emplazamientos vinculados con la red de Seguridad Nacional.
Además de los cuarteles de Fort McNair y Fort Belvoir, y de la base naval de Anacostia-Bolling, la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), situada en Langley (Virginia), también recibió un paquete.
Pese a que apenas han trascendido detalles oficiales de los hechos, se sabe que al menos uno de estos objetos, el recibido en Fort McNair, contenía un polvo negro -que podría ser pólvora-, un fusible y un dispositivo GPS.
Por precaución, uno de los edificios de esta instalación militar, situada en el sur de la ciudad, tuvo que ser evacuado, según informaron desde la cadena ABC News.
"La investigación del FBI ha concluido que los paquetes contenían dispositivos potencialmente destructivos y aparentemente fueron enviados por un mismo individuo desde Seattle", informó la policía federal, que lidera las pesquisas.
Asimismo, el FBI ha anunciado que ya se ha producido el arresto de un sospechoso.
El individuo, identificado como Thanh Cong Phan, de 43 años, "fue puesto bajo custodia por el FBI de Seattle y por la oficina del alguacil del condado de Snohomish, tras ser detenido en su residencia en Everett (Washington)", indicó la institución a través de un comunicado.
Las autoridades advirtieron, además, que es posible que el sospechoso haya enviado otros paquetes bomba que pueden no haber llegado aún a su destino, por lo que está trabajando en coordinación con el Servicio Postal para poder descartar esta posibilidad.
El envío de estos paquetes coincide con un momento especialmente delicado, después de que el joven Mark Anthony Conditt, de 23 años, sembrara el terror durante las últimas semanas en la localidad de Austin (Texas) tras enviar al menos cinco paquetes bomba que causaron la muerte de dos personas.
El pasado miércoles, cuando las autoridades se disponían a proceder a su arresto, Conditt se quitó la vida detonando uno de sus propios artefactos.
FUENTE: EFE
