lunes 23  de  enero 2023
EEUU

Nuevo golpe en el Senado a política migratoria demócrata

La secretaria parlamentaria del Senado, Elizabeth MacDonough, reiteró que los demócratas deben retirar su plan migratorio del proyecto de ley de gasto social y ambiental

Por Leonardo Morales

WASHINGTON — Los demócratas sufrieron un nuevo fracaso en sus intentos por permitir que millones de migrantes permanezcan temporalmente en Estados Unidos.

La secretaria de procesos parlamentarios del Senado, Elizabeth MacDonough, reiteró que los demócratas deberán retirar su plan migratorio del controversial proyecto de ley de gasto social y ambiental del presidente Joe Biden, la mayor prioridad de la administración actual.

Cuando el Senado analice el proyecto de ley general —actualmente estancado—, se tiene previsto que los demócratas intenten resucitar las disposiciones sobre inmigración o hasta incorporar tal vez una formulación más contundente que ofrezca a los inmigrantes la posibilidad de convertirse en residentes permanentes o en ciudadanos.

Esa política, que ha causado la grave crisis humanitaria y de gastos en la frontera sur, enfrentarían una firme oposición de los republicanos y posiblemente de un grupo de demócratas moderados, que bastaría para la derrota en el Senado, donde ambas fuerzas se reparten las bancas 50-50.

Demócratas insisten en cambiar normas del Senado

La declaración reiterada de MacDonough, la denominada parlamentaria del Senado y árbitro apartidista de las normas, no causó sorpresa: fue la tercera vez desde septiembre que ha dicho que los demócratas violarían las normas del Senado al utilizar el proyecto de ley para ayudar a los inmigrantes y que deberían retirar las disposiciones sobre la inmigración de su propuesta de 1,87 billones de dólares.

La reiteración de MacDonough supuso la segunda derrota del jueves para el paquete social y climático de los demócratas. Biden también se vió obligado a admitir que el trabajo del Senado sobre el gigantesco proyecto general se demoraría al menos hasta enero, después de estancarse las negociaciones con el senador demócrata Joe Manchin, quien no está de acuerdo y desea una mayor reducción y reconfiguración de la propuesta de ley.

“Avanzaremos en este trabajo juntos durante los próximos días y semanas”, comentó el Biden en un comunicado.

La propuesta más reciente de los demócratas buscaba permitir que alrededor de 6,5 millones de inmigrantes que viven sin permiso en EEUU desde al menos 2010 soliciten un máximo de dos permisos de trabajo por cinco años. Con los permisos podrían tener empleos, evitar ser deportados y en algunos casos viajar al extranjero sin poner en riesgo su residencia en territorio estadounidense. Los solicitantes tendrían que aprobar verificaciones de antecedentes y otros requisitos.

Los defensores de los inmigrantes y sus aliados demócratas en el Senado han dicho que buscarán una manera de incluir disposiciones que ayuden a los inmigrantes en la iniciativa.

“Estamos decepcionados y estamos considerando cuáles son nuestras opciones restantes”, dijo a la prensa el presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado, el demócrata Dick Durbin, en referencia al fallo de la secretaria parlamentaria.

MacDonough cumple con las normas legales establecidas en el Senado, que ahora los demócratas, supeditados a la extrema izquierda, quieren transformar, incluso hablan de suprimir las funciones de MacDonough.

Biden no ceja en su "política de puertas abiertas"

Biden insiste en su "política de puertas abiertas" para la inmigración que ha generado un gran caos no sólo para EEUU, sino para el vecino México y países centroamericanos. La gran crisis en la frontera ha servido en bandeja de oro las ganancias para las bandas y organizaciones criminales que operan desde la parte mexicana. Ha generado muertes, violaciones, secuestros, persecuciones y muchas acciones delictivas injustificables.

Los republicanos, conservadores y analistas han catalogado la gestión migratoria de Biden de "irresponsable, violatoria de las leyes establecidas y absurda", muy cuestionable además por su alto peligro para la seguridad nacional.

Los demócratas están utilizando reglas especiales que les permitirían aprobar el plan general en el Senado mediante una votación de mayoría simple y no con los 60 votos que la iniciativa necesitaría regularmente. Sin embargo, bajo esas mismas reglas, estas iniciativas no pueden contar con disposiciones que sean impulsadas por cambios políticos que por recortes o incrementos al presupuesto federal.

La secretaria parlamentaria es la que decide. Según los estatutos, los demócratas no pasaron esa prueba debido a que la redacción en disputa cambia un programa que actualmente otorga permisos de trabajo ocasionalmente a una que haría que la emisión de permisos a los migrantes elegibles fuera obligatoria.

“Esos son cambios importantes de política con efectos duraderos como los que hemos considerado previamente y que rebasan el impacto presupuestario”, escribió MacDonough. A principios de año, MacDonough rechazó dos propuestas demócratas que habrían dado cada una de ellas una oportunidad para que 8 millones de migrantes obtuvieran un estatus de permanencia legal.

Las promesas y el juego político de los demócratas

Los demócratas están en un juego político para quedar bien con su promesa de cambiar la política de inmigración, pero en realidad saben que es casi imposible revertir las leyes establecidas sobre el tema migratorio con una minoría simple en la Cámara de Representantes y apenas el voto de diferencia en el Senado de la vicepresidenta Kamala Harris. Simplemente están mostrando a sus seguidores que al menos intentaron el cambio.

El plan rechazado no habría creado una nueva ruta para que las personas que obtengan permisos de trabajo se queden permanentemente en el país, pero la Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso, un organismo apartidista, calculó el mes pasado que de los 6,5 millones de migrantes que terminarían recibiendo permisos temporales de trabajo, alrededor de 3 millones de ellos al final obtendrían la residencia, ya que su nuevo estatus les retiraría algunos obstáculos del proceso.

La extrema izquierda liderada por Bernie Sanders y partidarios de los inmigrantes llevan tiempo exhortando a los demócratas a que voten para invalidar a la secretaria parlamentaria. Los defensores de los migrantes reanudaron las presiones sobre el Partido para que lo hagan, a pesar de la declaración de MacDonough. Es el método que utiliza desde el primer día de su llegada a la Casa Blanca la administración Biden.

“Esta es una lucha por la justicia racial”, dijo Greisa Martinez Rosas, directora ejecutiva de United We Dream, un grupo defensor de los derechos de los inmigrantes. Tras citar el firme apoyo que los demócratas generalmente reciben de los electores hispanos, Martinez afirmó que los defensores de los migrantes no aceptarán excusas frente a la falta de acción.

“Es hora de que los demócratas cumplan sus promesas; deben desechar la recomendación de hoy” de la secretaria parlamentaria e incluir las disposiciones sobre ciudadanía en la iniciativa, apuntó.

Parece improbable que los demócratas consigan el apoyo unánime que necesitan para revertir la acción de MacDonough. Joseph Manchin, uno de los demócratas más conservadores en la Cámara de Representantes, ha dicho que no votaría a favor de revocar la decisión de la parlamentaria “en cada punto”.

lmorales@diariolasamericas.com

FUENTE: Con información de AP

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