MIAMI.– El presidente chino Xi Jinping se enteró del ataque una base aérea siria por el presidente Donald J. Trump mientras terminaban la cena de estado el jueves en su club privado Mar-a-Lago, ha confirmado una fuente de la Casa Blanca.
El mandatario chino no hizo ningún comentario sobre el asunto sino que se limitó a escuchar la explicación que fue “rápida y concisa” y regresó a su hotel cuando el bombardeo con 59 misiles Tomahawk estaba todavía en curso, agregó la fuente.
El gesto de Trump es bastante inusual, principalmente con un jefe de Estado de un país al cual ha criticado bastante y que mantiene relaciones cordiales con países que Washington considera adversarios. Fue, sin embargo, un gesto protocolario que pudiera indicar el esfuerzo del presidente estadounidense en establecer un vínculo especial con Xi Jinping.
China tiene una relación ambivalente con Siria. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se ha alineado en condenar el ataque y ha defendido el régimen de Bashar al-Assad en diversas ocasiones. Sin embargo, el propio Xi no ha sido muy efusivo en relación al gobernante sirio y no constan registro públicos de declaraciones suyas sobre el tema.
Reacción oficial china
Mientras, en Beijing la chancillería local condenó el ataque a la base de al-Shayrat, en las afueras de Damasco. “China llama a todas las partes involucradas en la crisis siria a evitar un nuevo deterioro de la situación en el país árabe y optar por vías políticas”, dijo el viernes la portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, al reafirmar el apoyo de Beijing a al-Assad y al pueblo sirio, a quien “corresponde decidir su destino”.
“Instamos a las partes interesadas a la moderación y creemos que no hay que darse por vencidos para encontrar una solución política a esta crisis”, agregó. Por otro lado, la portavoz enfatizó que China se opone “al uso de armas químicas por parte de cualquier país, organización o individuo, e independientemente de las circunstancias y el objetivo”.
