Muchos de nosotros hemos sido afortunados de pasar tiempo con nuestras familias durante las fiestas de navidad. Para mi familia fue un tiempo gratificante. Jugamos juegos y deportes y vimos muchas películas. n
Me impactó el contraste entre dos películas: Qué Bello es Vivir y El Lobo de Wall Street. Estoy convencido que la verdadera indignación sobre el segundo filme no fue la glorificación del u201cvillano u201d, John Belfort, un impetuoso joven corredor de bolsa que llevó a cabo un fraude masivo de títulos y corrupción en Stratton Oakmont en los años 1990; más bien, la reacción del público vino del hecho de que la película fue un microcosmo de una frustración persistente basada en las fallas fundamentales que todavía existen en la industria financiera, aún cinco años después del comienzo de la crisis financiera. n Fue una crisis de confianza n La confianza es el combustible de la industria financiera o de hecho, de cualquier otra transacción o modelo de negocios basado en una relación. Cuando un u201cagente u201d, como son todos los asesores por naturaleza, pierde la confianza de un beneficiario subyacente, el valor de oferta del agente desaparece. n
u00bfDónde están los George Baileys? n u200bEl público está buscando gente de confianza, como George Bailey, el protagonista de Que Bello es Vivir, quien tenía un desempeño humilde en el negocio de ahorros y préstamos de su familia, pero que sacrificó sus ahorros de luna de miel para poner los intereses de sus clientes por delante de los suyos. n En una reciente encuesta en asociación con Edelman, CFA Institute encontró que los clientes minoristas abrumadoramente piensan que confiar en un asesor es el factor más importante cuando se toma la decisión de contratación. n Es hora de contar con una cultura fiduciaria n Líderes en la industria deben urgentemente construir una cultura que está basada en un sistema de confianza. Sin embargo, el público y el cliente individual también tienen una obligación. No es suficiente esperar que la industria cambie por sí sola. n
u00bfNo sabe por dónde empezar? Todo comienza por hablar con su asesor financiero. La mejor manera de abordar esta conversación es de recomendar que su asesor o corredor bursátil adopte la Declaración de los Derechos de los Inversionistas.
Esta declaración delinea lo mínimo que debería esperar de ellos, como la transparencia, un reporte efectivo, la comunicación clara, la independencia y la objetividad. n Dependiendo del tipo de servicios que espera recibir de parte de su asesor, debería buscar diferentes acreditaciones. Asesores más sofisticados que son quienes están tomando decisiones de inversión discrecionales, deberían considerar el programa CFA u00ae, pero dependiendo del servicio que utilice, un nivel de conocimiento u201cestándar oro u201d tal vez no sea necesario.
En este caso, el Certificado de Inversión Claritas u00ae es un buen indicador básico de que su asesor entiende los elementos fundamentales de la industria. nJuntos Podemos Arreglar Esto nLa industria financiera puede ser una extraordinaria fuerza del bien, ayudando a solucionar problemas a través de la innovación y del espíritu emprendedor, asegurando el bienestar de comunidades, y logrando metas más amplias para una sociedad sana y estable. n Pero todos tenemos que contribuir. Vamos colectivamente a asegurar que la próxima gran historia de finanzas digna de un estreno navideño, mostrará a la industria como una fuerza positiva. u00a1Necesitamos más fiduciarios de Main Street y menos lobos de Wall Street! nEl futuro de las finanzas empieza con todos nosotros. Aprende más y únete al esfuerzo aquí.
*CFA, Director Ejecutivo y Co-líder de Educación de CFA Institute