MIAMI.- Hay tres temas que para Debbie Mucarsel-Powell, la precandidata demócrata a la Cámara federal por el distrito 26 de la Florida, son un asunto demasiado personal: las armas, el acoso sexual y el hostigamiento a los inmigrantes.

Al hablar de cada uno de ellos tiene que hacer una pausa porque la invade la emoción. Se le aguan los ojos y respira profundo para seguir con su relato.

Cuando sucedió la masacre en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, condado de Broward, volvió a su memoria el momento en que perdió a su padre, quien fuera asesinado en Ecuador, país donde ella nació. Mucarsel-Powell, en el momento de la tragedia, tenía 24 años.

“Estoy enfocada en hacer lo que pueda para llevar el tema del control de armas al centro del Partido Demócrata en Washington. No podemos dejar que la NRA (Asociación Nacional del Rifle) controle la conversación”, precisó la precandidata, quien ha recibido el apoyo del comité demócrata de campañas al Congreso, en especial del programa “Red to Blue”, es decir, consideran que ella puede representar una seria competencia para el republicano Carlos Curbelo –quien busca la reelección en ese distrito– y por lo tanto pondrán todos los recursos económicos y publicitarios en esa campaña.

Las mujeres víctimas de violación, abuso o acoso sexual en el mundo de la política, el periodismo y la industria del espectáculo iniciaron un movimiento llamado #MeToo. “A la mayoría de las mujeres nos ha pasado algo similar. A mí también me sucedió”. Hace un silencio profundo, quiere llorar, pero sigue: “Son conversaciones difíciles, quieres proteger a tus hijas y que nunca les suceda a ellas”.

Muy cercanos a su familia hay “dreamers”, esos jóvenes indocumentados que tuvieron un alivio migratorio llamado DACA, pero que ahora está en suspenso. “Tenemos que ser sinceros. Desde que estuvo en campaña, Trump atacó a los inmigrantes. Dijo que los mexicanos eran violadores, criminales, entonces empezó quitándoles el TPS [estatus de proteccion temporal] a los salvadoreños, atacó a los haitianos. Como inmigrante tomo eso muy personal”.

—¿Quién es Debbie Mucarsel-Powell?

Soy una mujer que viene de una familia de mujeres muy fuertes. Vine a Estados Unidos con mi madre cuando yo era muy joven. Mi mamá trabajaba cuidando ancianos en sus casas, salía a las siete de la mañana y llegaba a las 11 de la noche. Los fines de semana iba a la escuela a aprender inglés. Yo comencé a trabajar a los 15 años para ayudarla. Pude obtener una beca para ir a la universidad, trabajé durante el pregado y saqué una maestría en economía política internacional. Sé que he llegado donde estoy ahora por el trabajo de mi madre, por la educación que pude tener. Perdí a mi padre y eso me hizo tener más pasión en trabajar en la justicia social. Por eso enfoqué mi carrera en organizaciones sin ánimno de lucro, en ayudar a las familias que no han tenido esas oportunidades que yo tuve. Estoy casada con un hombre increíble. No podría hacer lo que hago en este momento sin el apoyo de él.

—¿Qué puede hacer su partido para lograr una victoria, como la que obtuvo con Annette Taddeo en el ámbito estatal?

Creo que hubo problemas con la persona [Joe García] que estuvo en contra de Curbelo. El candidato demócrata no contó con todos los recursos para poder pelear, pero también tuvo un historial en su otra campaña que lo afectó mucho y lo pudieron atacar. No sé si los demócratas aprendieron, pero es algo en lo que me estoy enfocando: asegurarme de que tenemos un movimiento de base, que venga de la comunidad.

—¿Cree que si llega a Washington habrá un ambiente muy distinto en las relaciones de trabajo entre hombres y mujeres, por el movimiento #MeToo?

Está cambiando un poco la dinámica. Hemos llegado a un sitio donde las mujeres tenemos más oportunidades, especialmente en este país. Pero para poder tener un impacto, debemos estar representadas. En este momento las mujeres son apenas el 18% de la totalidad de los congresistas. La dinámica cambiará cuando tengamos representación igualitaria. Por eso es muy importante en este momento postularme para la Cámara.

—¿Es más difícil para las mujeres hispanas ese tema del acoso sexual en el trabajo?

Ciento por ciento. Creo que las latinas hemos sido vistas desde siempre como mujeres fuertes, pero hemos estado en casa cuidando a la familia. Es mucho más difícil tener el respeto para las mujeres que están en la industria del entretenimiento o en la política. Es mucho más difícil lograr el respeto ahí. Debemos llegar en un momento a un equilibrio del poder, que haya una igualdad en la representación en todas las industrias. ¿Por qué nos pagan menos? Cuando tengamos las mismas oportunidades que los hombres no será tan fácil cruzar el límite sexual.

—¿En lo personal, qué lecciones le dejó la derrota de Hillary Clinton y frente a su trabajo en el distrito 26?

En mi distrito, las personas no se sentían muy conectadas con Hillary pero ella ganó por 16 puntos. Sí hubo errores en la campaña. Es importante estar presente en la comunidad. Golpear puertas. Nunca voy poder tocarlas todas, pero espero que los votantes vean que estoy ahí, con ellos, con mi corazón.

—En un ambiente polarizado como el actual, ¿cuál cree que podría ser el argumento para disuadir a los republicanos a que voten por una demócrata y no por su contendiente, el representante Carlos Curbelo?

Habrá personas a las que nunca voy a convencer de que voten por mí. Pero espero que los votantes sin afiliación política me conozcan un poco y entiendan lo que he hecho en mi trabajo. Y entiendan que lo estoy haciendo por las razones adecuadas.

—El Partido Republicano no cree en el calentamiento global. No se ha tomado en serio ese fenómeno, por lo menos desde el ámbito estatal y federal. ¿Cómo ve ese tema?

Mientras tengamos un Gobierno controlado por los republicanos no va a pasar nada con el tema del cambio climático. Curbelo dice lo que le conviene cuando está en su distrito, pero ha votado en Washington para que no nos ayuden a manejar el tema del incremento del nivel del mar. La reforma tributaria incluyó la exploración petrolera en Alaska. Sabíamos muy bien que esa ley tributaria abriría las puertas de las perforaciones en las dos costas. Nosotros somos el epicentro del calentamiento global, vendrá otra tormenta como Irma. La única manera para lidiar con esos temas es tener demócratas en el Senado y Cámara.

—¿Cuál sería el secreto del éxito en su distrito para que una demócrata reemplace a Curbelo?

Información, para que las familias entiendan muy bien quién es Curbelo. Hay que hablar con hechos, entender que tienen un representante en este momento que votó para quitarles los servicios de salud e incrementar los impuestos a las familias de clase media. Tienen que entender quién soy yo, que he sido parte de esta comunidad a lo largo de estos últimos 20 años, trabajando para encontrar soluciones en áreas de educación y servicios de salud.

—¿Cree que el Partido Demócrata pueda ser mayoría en la Cámara federal?

Estoy segura de que en noviembre vamos a ser mayoría en la Cámara. Y espero que en el Senado. Es muy importante ganar mi distrito para poder tener la mayoría. La mayoría de personas registradas son demócratas.

—Pero hace dos años había el mismo panorama. Además, Curbelo se presenta como un político moderado.

Esa es la percepción que él trata de proyectar. Pero no creo que sea moderado su esfuerzo de quitarles los servicios médicos a más de 100.000 personas en mi distrito. Ha hecho un muy buen trabajo en la percepción de mostrarse como una persona moderada, pero cuando uno ve la manera como vota, no es moderado para nada. Hay que detener esa agenda republicana que genera tantas divisiones y discrimina.

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