MIAMI.- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció una serie de trabajos que están llevando a cabo equipos del estado para ofrecer apoyo frente al problema del contrabando de personas y combatir actividades delictivas en la frontera sur del país.
Según la Oficina de Comunicaciones del gobernador, estos esfuerzos han resultado en “importantes logros” en la lucha contra el crimen y la “protección de la seguridad” en el área.
Acorde con el informe oficial, durante estas operaciones conjuntas con el Departamento de Seguridad Pública de Texas, se logró el arresto de más de 600 personas, incluyendo a individuos involucrados en graves delitos como contrabando de personas, posesión de drogas, porte ilegal de armas y un sospechoso con una orden de asesinato.
Además, las autoridades en su trabajo conjunto pudieron capturar a un miembro de la pandilla MS-13, quien actualmente se encuentra en la Lista de Vigilancia de Terrorismo de Estados Unidos.
Asimismo, durante el fin de semana se logró incautar más de 230 libras de drogas, con un valor estimado de 184.000 dólares, de acuerdo con un comunicado de prensa del despacho de DeSantis.
“Estas confiscaciones representan un golpe significativo para las redes de tráfico ilícito y envían un mensaje claro de que se tomarán medidas enérgicas contra aquellos que intenten ingresar drogas al país”, se lee en el parte de prensa.
En las tareas de apoyo están participando más de 300 miembros de las fuerzas de Florida desplegadas en la frontera, que trabajan en diversas misiones, entre las que destacan la asistencia en puntos de observación, patrullajes itinerantes y respaldo de ingenieros en algunas tareas.
“Su presencia contribuye a fortalecer la seguridad y garantizar un control más efectivo de la frontera”, dijo la oficina de DeSantis.
De igual forma, 30 agentes especiales del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida (FDLE, por sus siglas en inglés) y nueve miembros del equipo de apoyo se encuentran desplegados en Texas para colaborar con las agencias de ese estado en investigaciones de actividades delictivas asociadas con la trata de personas y el contrabando de drogas y armas.
Durante estas operaciones compartidas, agentes del FDLE han participado en el arresto de sospechosos de delitos violentos, señalados de ser miembros de “pandillas peligrosas”.
Los cargos presentados contra esas personas incluyen tráfico de personas, robo, posesión ilegal de armas de fuego, peligro para niños, fuga de la custodia federal y posesión de sustancias controladas.
También se han realizado “importantes incautaciones de drogas”, como cocaína, metanfetamina y marihuana, así como utensilios para la fabricación de drogas, armas de fuego y municiones.