domingo 22  de  febrero 2026
Hermanos al Rescate

"Justicia sería que los culpables fueran a prisión"

A 26 años de la masacre de Hermanos al Rescate, los padres de Mario Manuel de la Peña recuerdan que los culpables siguen cometiendo crímenes impunemente
Por DARCY BORRERO BATISTA

MIAMI— Mario Manuel de la Peña nació en EEUU y jamás había pisado tierra cubana. Su modo de acercarse a la isla donde nacieron sus padres era desde el plano aéreo, como parte del servicio humanitario del grupo Hermanos al Rescate para brindar asistencia a balseros que cruzaban el Estrecho de la Florida.

Sin embargo, el 24 de febrero de 1996, bajo el argumento de que habían sobrevolado el espacio aéreo cubano, militares al servicio del régimen derribaron las avionetas en las que viajaban Mario Manuel y tres de sus compañeros. Veintiséis años después de este hecho, que coincide con otros sucesos de la historia nacional —como el reinicio de las luchas de independencia y la muerte en huelga del opositor Orlando Zapata—, las familias aún continúan en espera de justicia y reparación.

“Mario Manuel tenía 24 años cuando el gobierno de Cuba lo asesinó en el aire sin previo aviso, que es lo que el régimen distorsionó. Él volaba como parte de Hermanos al Rescate porque su sueño e ideal era ser piloto comercial y desde que era un niño se empeñó en ello”, contó la madre de la víctima en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS. “Entonces, ya él había estudiado, le faltaban solo tres meses para graduarse y la universidad nos dio su título postmortem. Había completado unas cien misiones con Hermanos al Rescate porque su sueño era volar, pero también se enamoró de salvar vidas que, de lo contrario, podrían perderse en el mar”, dijo Miriam de la Peña mientras señalaba a la tarja honorífica del Monumento a los Hermanos al Rescate, ubicado en Hialeah Gardens.

Miriam y Mario de la Pena.Padres del Piloto Mario M de la Pena.jpg

Este 24 de febrero, la familia De la Peña, junto a las de las demás víctimas (Armando Alejandre, 45 años; Carlos Costa, 29 años; Pablo Morales, 29 años), conmemoran la fecha, en la fuente del Graham Center, con la tradicional vigilia silente en recordación de los suyos.

Una misión humanitaria

“A él (Mario) no le gustaba que le llamaran ‘héroe’. Un profesor le escribió una carta de recomendación para la universidad y le puso que hacía actos heroicos, pero él se la llevó de vuelta y le pidió que eliminara esa denominación. Decía que eso era ‘una necesidad’ porque los balseros estaban muriendo en el mar y si él no lo hacía, quién lo iba a hacer. Lo veía como un deber.

“Coincidió que el 24 de febrero, los cubanos de todo tipo de ideología o pensamiento dentro de la isla mediante Concilio Cubano como paraguas, se estaban agrupando para tener una convocatoria más plural del pueblo, pero siendo un gobierno totalitario, solamente aceptaba sus ideas y arrestó a estos ciudadanos y derribó ese mismo día las avionetas de Hermanos al Rescate, como un ejemplo de que, si podían hacer eso aun en el espacio aéreo internacional, qué no podrían hacer dentro del país”.

El día fatal

“Volaban (tres o cuatro aviones, los que hubiera) rastreando el Estrecho de la Florida para divisar balseros. Les avisaban a los guardacostas porque los balseros a veces llevaban tres y cuatro días en el mar y aún estaban muy cerca de las costas de Cuba, pero los estaban devolviendo para allá, entonces los Hermanos… asistían con agua y, por lo menos, si una persona estaba deshidratada no se moría. Era una labor humanitaria de rescate, recordó.

“Nosotros el mismo día supimos que las avionetas habían desaparecido del radar; no que los habían asesinado, no que le habían tirado un cohete a una ‘avionetica’, destruyendo todo. Lo supimos al día siguiente. Los familiares fuimos al departamento de guardacostas, después de que se supo. Nos enteramos al día siguiente, al mediodía, pero el régimen cubano fue tan cruel que ese mismo día creó la leyenda de que el espía Juan Pablo Roque, quien pertenecía a la Red Avispa y había entrado en EEUU haciéndose pasar por desertor cuando era piloto de la fuerza aérea cubana, era un sobreviviente. El gobierno cubano lo sacó por Bahamas el día antes del derribo para crear la leyenda de que era un sobreviviente que lograron rescatar.

“El 24 de febrero fue un sábado y en la mañana del domingo Cuba sacó la noticia de que había un sobreviviente y yo dije: ¿cómo va a haber un sobreviviente si eran cuatro víctimas? Todo el tiempo jugaron con nuestras emociones, pero yo sabía que era una mentira porque Juan Pablo Roque, que tenía familia en Cuba e hizo el paripé de casarse aquí también, recogió su ropa y se llevó el reloj Rolex que el castrismo le había dado. Su esposa dijo que él se había llevado la ropa buena, aunque supuestamente se iría de pesca. Entonces yo dije: ‘no, no es ningún sobreviviente’. Y el gobierno de Cuba presentó hasta en la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI) en Montreal, como evidencia, una maleta que habían ‘rescatado del mar’. Insostenible.

“Mi hijo iba pilotando el segundo avión. No vio la bola de humo del primer avión derribado, hasta que volvió a buscarlo. El tercer avión, en el que iban cuatro personas, lo pilotaba Basulto y fueron los únicos sobrevivientes: Basulto, Arnaldo Iglesias, Silvia Iriondo y su esposo Andrés. Mi hijo empieza a llamar a Carlos, que le decían Charlie. Mario estaba más al norte. Basulto le pregunta si había visto a Carlos y empieza a llamarlo: ‘Charlie, do you copy?’, y no contestaba. Eso pasó por siete minutos. Y Mario bajó a buscar a Carlos y dice ‘yo vi un marcador y una bola de humo’. Siete minutos entre uno y otro. Todo esto salió después gracias a investigaciones de EEUU y la OACI”.

El paralelo 24 y la investigación. ¿Realmente sobrevolaron el espacio aéreo cubano?

Mirian de la Peña recuerda que “cada vez que los Hermanos al Rescate iban a pasar el paralelo 24 el gobierno cubano les decía que estaban en peligro. Los documentos de la corte internacional se basaron en los testigos oculares del suceso que iban en el crucero.

“Las avionetas fueron derribadas en espacio aéreo internacional, en ningún momento entraron en el espacio aéreo cubano y eso fue demostrado por la OACI, además de que testigos de ese crimen fueron el capitán y los tripulantes del barco ‘The Majesty of the Seas' de Noruega Caribbean Cruise, que eran neutrales. Había otra nave pesquera estadounidense que fue testigo”.

Los argumentos para arrebatar esas vidas

“No he visto cambio alguno en los argumentos ni arrepentimiento por el crimen que cometieron, afirma Miriam de la Peña. Yo veo que siguen cometiéndolos y, desafortunadamente, no se hizo justicia en el 96. Hubiera sido el regalo más grande en aquel entonces porque si se hubiera ajusticiado a los culpables, no hubieran sobrevenido 26 años más de injusticia y de crímenes; tantas personas jóvenes que han fallecido tratando de emigrar, tantas familias fracturadas aun cuando nosotros no éramos un pueblo que emigrase; la familia cubana es unida, éramos de mantenernos en nuestra patria, y ese es el ansia de todo cubano: regresar a donde nació pero no bajo un sistema que te va a reprimir, que te va a quitar todas tus libertades. Yo quiero ver a mi Cuba libre, pero no quiero volver a aquella esclavitud de la que tanto me costó salir”.

En 2020 se estrenó en Netflix la película Red Avispa, ¿cómo valora el tratamiento del derribo de las avionetas?

Acerca de la película estrenada en 2020 bajo el título Red Avispa, la madre de Mario Manuel de la Peña sentencia, “la película no la vi porque sé que es un insulto y una falsedad. La Red Avispa no estaba conformada solamente por cinco espías; aquí identificaron 14, apresaron 10 (cinco de estos diez se declararon culpables y los restantes cinco son los que regresaron a Cuba después de cumplir aquí condenas largas pero insuficientes porque, por ejemplo, Gerardo Hernandez conspiró en el asesinato, en el derribo de las avionetas y nunca se arrepintió, no mostró remordimiento por asesinar a inocentes. Pero lo que tratan en esa película es la visión del régimen cubano basada en un libro que escribió un brasileño simpatizante de ese régimen que quiere hacer creer a los demás la mentira de los gobernantes de Cuba, que fueron los culpables del asesinato. Ellos asesinan y, además, mienten. La película es un insulto más".

Sanciones y largas penas

Sobre el tema, Mario de la Peña, padre de Mario Manuel de la Peña define: “es lo más injusto del mundo, quienes tienen que ser juzgados son los cabecillas del régimen que han violado las leyes internacionales, la jurisprudencia. Los departamentos de justicia de los países democráticos deberían pronunciarse al respecto porque las sentencias en Cuba a raíz del 11J están fuera de contexto, están aplicando ‘leyes revolucionarias’ a esos jóvenes”.

“Es el gobierno contra el pueblo de Cuba, define Miriam de la Peña. Es la esencia de ese sistema, para ellos el fin justifica los medios y si tienes eso como premisa, no importa que hagas siempre que te salgas con tu propósito. El suyo es mantenerse en el poder y no les importa para ello matar de hambre al pueblo”.

La familia Alejandre

Ana y Maggie Alejandre, hermanas de Armando Alejandre comentaron a DLA que aún la justicia completa no ha llegado. Murió el general que dio la orden del derribo, excarcelaron a los espías. “Han pasado 26 años pero acá estamos como el primer día. El dolor no ha cambiado, en parte porque no ha habido una verdadera justicia”, destacaron.

El ideal de justicia

“Justicia es que los asesinos cumplan sentencias, empezando por Raúl Castro en estos momentos y de ahí para abajo. El general que dio la orden ese día, Rubén Martínez Puente, ya falleció sin haber cumplido condena, aunque tenía una orden para ser juzgado en EEUU. Los dos pilotos, los hermanos Pérez-Pérez, también tienen orden para ser encausados aquí, son fugitivos de la ley estadounidense. Justicia sería que fueran a prisión, que pagaran por ese crimen y por muchos más; si pagan por este estarían pagando por otros también.

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