MIAMI.- El temible huracán, que alcanzó vientos de 140 millas por hora y pasó a 80 millas de distancia de Miami, ha dejado en el centro de Florida un tenebroso paisaje de árboles, postes y señales caídos, casas con tejados dañados y miles de personas sin electricidad.
Sólo bastó que Matthew se acercara a la costa de Florida para causar daño, cuando su vórtice enfurecido, con una fuerza de 120 millas por hora, rozó el popular enclave turístico de Daytona Beach, luego de azotar el archipiélago de Bahamas y Cabo Cañaveral.
Horas antes de acercarse a Daytona Beach, cuando Matthew aún no había derribado árboles ni dañado los techos de cientos de edificaciones, las autoridades del condado St. Lucie reportaron la muerte de una mujer, que sufrió un infarto en su casa y no pudo ser atendida a tiempo por el equipo municipal de rescate.
“Eran la 1:20 de la madrugada y el viento alcanzaba las 60 millas por hora. Por ello, los rescatistas no pudieron acudir a tiempo y cuando llegaron más tarde, desdichadamente la mujer, de unos 50 años de edad, había fallecido”, declaró a la prensa la vocera de St, Lucie, Catherine Chaney.
De esta manera, el Servicio Nacional del Tiempo (NWS, por sus siglas en inglés), valoró el fallecimiento como un suceso indirectamente relacionado con el paso del ciclón.
De hecho, la pared occidental del centro del huracán continuó golpeando la costa noreste de Florida, hasta acercarse a la ciudad primada del país, San Agustín, para luego continuar su caprichosa trayectoria, sin que el vórtice afortunadamente tocara tierra floridana, hacia las costas de Georgia y Carolina del Sur.
Daños
El exceso de lluvia fue también un factor que causó daños materiales colaterales. Hubo calles cortadas y viviendas amenazadas por la acumulación de agua. Se menciona que la precipitación reunida alcanzó entre las 8 y 12 pulgadas en algunos lugares, e incluso más en puntos aislados.
Aparte de los vientos, que ocasionaron daños millonarios por evaluar, a lo largo del litoral nororiental floridano, la marejada ciclónica, es decir, la subida del nivel del mar que entra en tierra impulsado por los vientos, sumó la afección a las playas de la zona, que representan la principal fuente de ingresos a la economía de la zona.
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Dos árboles caen abatidos por el viento en Daytona Beach.
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De esta manera, el aviso de peligro de huracán fue extendido hasta Surf City, en Carolina del Norte, a unas 800 millas al norte de Miami, hasta donde llegaron las fuertes lluvias y la presencia de unos vientos que movilizaron a las autoridades.
Tal vez la marca inminente del paso de Matthew por la costa de Florida ha sido el corte del fluido eléctrico, que superó el millón de clientes, casas, apartamentos o locales, sin electricidad, a causa de la caída del tendido en varias localidades.
Vale destacar que la sola presencia de vientos huracanados, que no representaron la fuerza mayor del ciclón, produjo la falta de la preciada energía de casi el 80% de los residentes del condado Volusia, donde se encuentra Daytona Beach, seguido por el condado Flagler, con 69%, e Indian River, con 67%, hacia donde acuden los equipos de mantenimiento de las empresas proveedoras de electricidad, como FPL, Gulf Power y Duke Energy, entre otras.
Ayuda federal
El presidente Barack Obama declaró el estado de emergencia, horas antes que comenzara el azote de Matthew a la costa floridana, cuando el huracán transitaba aún por el archipiélago de Bahamas, el miércoles al mediodía.
La declaración firmada por Obama permite destinar ayuda federal a los esfuerzos estatales y locales para hacer frente a las "condiciones de emergencia" provocadas por el huracán.
Entonces, el gobernador de Florida, Rick Scott, advirtió de que un impacto directo de Matthew en la península podría causar una destrucción masiva, como no se ha visto en el estado desde el paso del huracán Andrew en 1992, y por ello había solicitado una declaración de emergencia para la región por parte de Obama.
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La carretera A1A es practicamente barrida por la erosión del suelo.
En su declaración, Obama autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar los esfuerzos de ayuda y a proporcionar la asistencia apropiada a las zonas afectadas.
El Presidente incluso se dirigió a los floridanos, a través de una conferencia de prensa, para exponer que se trata de un "huracán peligroso" y pedir a la población que sigan las instrucciones de las autoridades locales.
Proyección
Mientras Matthew azota la costa de Georgia, los meteorólogos anuncian que el huracán podría retornar al archipiélago de Bahamas, aunque ya debilitado, a partir del lunes 10, y por ende volver a amenazar el sur de Florida, luego de hacer un giro hacia el sur, que sería provocado por la presencia de una zona atmosférica de alta presión.
Esta proyección, avalada por el sistema meteorológico computarizado, coloca a Matthew, en forma de tormenta tropical, apuntando hacia la costa suroriental de Florida, donde se encuentra Miami.
No obstante, Robert Molleda, meteorólogo coordinador en la oficina de Miami de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA), señaló a la agencia de noticias Efe que, de concretarse el giro hacia el sur, sería como "un sistema débil", es decir, una "tormenta o depresión tropical, no con intensidad de huracán", dijo.