MIAMI.- El representante federal republicano Carlos Curbelo calificó de “sumamente vergonzosa, discriminatoria e intolerante” la decisión del Congressional Hispanic Caucus (CHC), la organización que aglutina a los representantes latinos, todos demócratas, de rechazar la petición del congresista cubanoamericano de pertenecer a ese grupo de legisladores.
En conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS Curbelo desmintió que él estuviera pidiendo el ingreso a ese grupo para tratar de neutralizar el efecto que podría tener su supuesto rechazo al Dream Act [la ley que buscaría normalizar la situación de los estudiantes indocumentados al darles un camino a la ciudadanía). “Eso es absurdo. Yo nunca he estado en contra de DACA [el alivio migratorio que expidió la administración Obama, a través de una orden ejecutiva, para aquellos que, cuando eran niños, fueron traídos por sus padres a Estados Unidos] y, además, pedí entrar al caucus desde enero de este año”.
El vocero del caucus hispano, Carlos Paz, indicó a DLA que era la primera vez, en 20 años, que un latino republicano buscaba ingresar a ese grupo. “La sugerencia que le hicimos fue que primero entrara al Instituto, el brazo oficial del caucus dedicado a desarrollar el liderazgo de los jóvenes. Él aceptó esa invitación”, precisó Paz.
Por lo tanto hay que tener en cuenta que el CHC es una organización centrada en desarrollar proyectos de ley en la Cámara.
La siguiente etapa de ese proceso era la votación del caucus para aceptar o negar la solicitud del congresista. Debía obtener la mitad más uno de los votos de sus miembros (son 31) para hacer parte del grupo, y no los obtuvo.
“Es algo asqueroso, ese comité parlamentario no es partidista, pero ellos [los miembros del caucus] lo quieren utilizar para sus fines políticos”, denunció el representante del distrito 26, considerado uno de los más competitivos de Estados Unidos. Curbelo está buscando su reelección y es considerado el más vulnerable de la delegación parlamentaria de Miami-Dade.
Curbelo señaló que fue de él el primer proyecto de ley [Rac Act) con una solución permanente y un camino hacia la ciudadanía, para todos los jóvenes acogidos por DACA. “Yo apoyo su proyecto [el Dream Act] pero ellos no estan dispuestos a respaldar el mío”, subrayó Curbelo. “Los que están dividiendo el tema de los “dreamers” son ellos. Y necesitaban una excusa para negarme la entrada”, enfatizó.
De acuerdo con Paz, la organización no es sólo para hispanos sino para aquellos que comparten sus valores. “Y los valores de Curbelo no son consistentes con los del caucus”, aseveró.
Al hablar de “valores” se refieren básicamente a la manera como el congresista ha votado los diferentes proyectos de ley. “Si de verdad dice apoyar el Dream Act lo invitamos a que sea uno de sus copatrocinadores”, anunció Paz. Reconoció que el proyecto de Curbelo acoge a todos los que fueron beneficiados por DACA, pero la diferencia está en la cantidad de personas que cubriría la iniciativa del congresista republicano.
Propuestas
El Rac Act dejaría por fuera a 400.000 “dreamers”, que no calificarían para obtener los beneficios de esa ley. En otra palabra, el proyecto de Curbelo cubriría a 1.7 millones de personas, mientras que el Dream Act protegería a 2.1 millones de jóvenes, según cifras aportadas por Paz.
Este desacuerdo político no pone en peligro el acuerdo que hay sobre la necesidad de sacar adelante el Dream Act a finales de este año. Así lo reconocieron tanto Curbelo como Paz.
“Para nosotros es una prioridad”, puntualizó Curbelo. 200 congresistas, entre republicanos y demócratas, apoyan el Dream Act. “Estamos unidos en una legislación permanente para los dreamers”, recalcó Paz quien no quiso opinar si el representante republicano, como lo han dicho algunas publicaciones, quería aprovechar su pertenencia al caucus para neutralizar el polémico voto que dio a favor de desmantelar el llamado Obamacare. Su distrito tiene una de las mayores inscripciones en el país.
“Quiero que quede claro que cuando los republicanos discriminan hay un gran revuelo, pero cuando viene de la izquierda existe una cierta doble moral. La discriminación y la intolerancia son malos vengan de donde vinieren”, argumentó Curbelo.
“Cada miembro del caucus tiene su propia visión y opinión sobre este caso. Y no tiene nada qué ver con discriminación”, aclaró Paz.
Ansiedad
A pesar del aparente acuerdo bipartidista que habría en Washington para sacar adelante el Dream Act, hay gran ansiedad en la comunidad indocumentada.
En una llamada telefónica, en la que participaron varios medios de comunicacion -entre ellos DIARIO LAS AMERICAS- jovenes indocumentados que pudieron obtener el alivio migratorio a través de DACA, y otras personas beneficiarias de TPS (la protección migratoria temporal para ciertas nacionalidades), expresaron su gran preocupación por el limbo migratorio que hay en este momento.
La exigencia hecha a los representantes Carlos Curbelo y Mario Diaz-Balart es que haya un Drream Act sin condiciones adicionales que perjudicarían a padres, amigos o conocidos de los jóvenes que pudieran acogerse a los beneficios de esa ley.
Uno de los casos más ilustrativos de esa situación es el de Julio Calderón. Él es un joven hondureño, que no alcanzó a calificar para recibir el beneficio DACA. Su familia es de seis miembros, cuatro de ellos tienen diferentes estatus migratorios.