MIAMI.- Vestido de guayabera y acompañado por su esposa, voluntarios y miembros de su equipo, Paul Renner comenzó este martes 4 de agosto en el Parque del Dominó una jornada que después lo llevó a visitar 15 hogares de la Pequeña Habana.
El aspirante republicano expuso sus propuestas sobre vivienda, seguros, seguridad y educación antes de las primarias del 18 de agosto
MIAMI.- Vestido de guayabera y acompañado por su esposa, voluntarios y miembros de su equipo, Paul Renner comenzó este martes 4 de agosto en el Parque del Dominó una jornada que después lo llevó a visitar 15 hogares de la Pequeña Habana.
El republicano escogió uno de los lugares más representativos de la comunidad cubana para acercarse al electorado. Durante una entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, defendió sus credenciales para ocupar la Gobernación y presentó una plataforma centrada en el costo de vida, la seguridad y los derechos de los padres.
La visita tuvo como punto de partida el Parque Máximo Gómez, un rincón de la Calle Ocho donde varias generaciones de exiliados han convertido ese juego de mesa en parte inseparable de la identidad del vecindario.
Entre saludos, conversaciones y partidas que continuaban a su alrededor, el expresidente de la Cámara de Representantes estatal se detuvo ante varias mesas y conversó con los jugadores.
“Este lugar tiene mucha historia. Estar aquí, observando a la gente jugar dominó, es algo diferente y especial”, expresó. “Por supuesto, un día en la Calle Ocho siempre es un buen día”.
Después, la comitiva abandonó la avenida principal y se internó en la zona residencial. Frente a cada casa, el político tocó a la puerta para presentarse, conocer las preocupaciones de sus habitantes y explicar sus planteamientos.
El recorrido trasladó la campaña desde uno de los sitios más conocidos de Miami hacia el espacio cotidiano de quienes afrontan el aumento de los seguros, los impuestos y la electricidad.
“Estamos aquí para presentar nuestra agenda a los adultos mayores y ofrecer soluciones al problema de la asequibilidad”, afirmó.
Entre sus principales promesas figura eliminar los impuestos sobre la propiedad, una medida que necesitaría la intervención de la Legislatura y, según la fórmula empleada, podría requerir la aprobación de los electores mediante una enmienda constitucional. También plantea reducir el costo de las pólizas residenciales y las tarifas eléctricas.
“No quiero que una persona tenga que abandonar el estado después de vivir aquí durante 20 o 30 años porque ya no puede pagar los impuestos, los seguros ni la electricidad. Tenemos un plan específico para mejorar esa situación”, sostuvo.
Su programa incluye la defensa del derecho de los padres a tomar decisiones relacionadas con la salud física y mental de sus hijos. En materia educativa, destacó la ampliación de las becas y la libertad de las familias para escoger los centros escolares que consideren adecuados.
El material distribuido durante la actividad recoge, además, posiciones conservadoras sobre el aborto, el derecho a portar armas y las políticas de diversidad y equidad.
Tras abordar esos asuntos, explicó qué medidas impulsaría al comienzo de una eventual administración.
“Tengo un plan ambicioso para los primeros 100 días: reducir los gastos, hacer de Florida un estado más seguro, combatir la corrupción pública y enfrentar a los traficantes de personas que explotan a menores”, indicó.
La preservación del patrimonio natural ocupa otro espacio en su proyecto de gobierno.
“Debemos proteger nuestro medioambiente, los Everglades, los manantiales y las playas, para entregar a las próximas generaciones un estado mejor que el que encontramos”, manifestó.
El exlegislador presenta su trayectoria militar, profesional y política como la principal diferencia frente a sus adversarios.
Sirvió durante 20 años en la Marina de Estados Unidos, participó en la Operación Tormenta del Desierto y fue desplegado en Afganistán. Posteriormente trabajó como fiscal estatal adjunto, se desempeñó como empresario y llegó a presidir la Cámara baja, donde dirigió a cientos de empleados.
“Por eso, nadie posee mi experiencia de liderazgo ni puede mostrar los mismos resultados positivos”, declaró.
Desde la jefatura de ese órgano legislativo intervino en la aprobación de varias iniciativas promovidas por el gobernador Ron DeSantis.
Como parte de ese balance, destacó las medidas destinadas a limitar el acceso de los menores a contenidos pornográficos y reducir los efectos adictivos de las plataformas digitales.
Según Renner, DeSantis calificó sus dos años al frente de la institución entre los más exitosos de la historia estatal. Aunque promete conservar el rumbo político del Ejecutivo actual, sostiene que todavía quedan problemas por resolver.
Su nombre aparece en la séptima posición de la boleta republicana para gobernador. Antes figuran Jay Collins, Byron Donalds, James Fishback, Jim Holcomb, Arthur Joseph McCaffrey y Daniel Nokovich. Detrás se encuentran Rachel Rodriguez, en el octavo lugar; James W. Shaw, en el noveno; Caneste Succe, en el décimo, y Bobby Williams, en el undécimo.
En Miami-Dade, su discurso fue presentado sin artificios, lejos de los salones y los podios. Bajo el sol abrasador del sur de Florida, el ambiente alrededor de las mesas y las conversaciones frente a las residencias aportaron el componente visual a una iniciativa concebida para conectar con la comunidad.
Al despedirse de los residentes, el político había llevado sus planteamientos desde uno de los rincones más emblemáticos de la Calle Ocho hasta las calles cercanas. Allí, mediante el contacto directo con los vecinos, buscó transformar sus planes en votos.
Antes de marcharse, reiteró su mensaje a los electores. Sus declaraciones, ofrecidas en distintos momentos de la cobertura, resumen el argumento con el que busca obtener su respaldo:
“Soy el candidato con la experiencia, los resultados y la determinación necesarios para dirigir el estado durante los próximos cuatro u ocho años. […] No permitan que Florida retroceda. Necesitan un líder como yo, capaz de continuar los éxitos del gobernador DeSantis”, concluyó.
