martes 4  de  agosto 2026
LUTO

Muere Alfonso "Alfy" Fanjul, el empresario cubanoamericano que reconstruyó un imperio azucarero tras el exilio

En 1960 fundó un ingenio azucarero en Pahokee, que se transformó en uno de los conglomerados agroindustriales más importantes de Estados Unidos

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

MIAMI. Alfonso "Alfy" Fanjul Gómez-Mena, uno de los empresarios cubanoamericanos más influyentes de las últimas décadas y figura clave en la reconstrucción de la industria azucarera de Florida tras el exilio cubano, falleció el lunes 3 de agosto en Palm Beach a los 89 años.

La noticia fue confirmada por el Palm Beach Daily News. Este martes, Central Romana Corporation también confirmó oficialmente su fallecimiento mediante un comunicado en el que destacó la visión empresarial, el liderazgo y el legado que dejó tras más de cuatro décadas al frente de la compañía. Hasta el momento no se divulgaron las causas de su muerte ni los detalles de las ceremonias fúnebres.

El empresario y productor musical Emilio Estefan envió un mensaje a Diario Las Américas: "Una gran pérdida, UN GRAN HOMBRE".

Nacido en La Habana en 1937, Fanjul pertenecía a una de las familias azucareras más poderosas de la Cuba republicana. Antes de 1959, los Fanjul controlaban extensas plantaciones e ingenios en la isla, patrimonio que perdieron tras el triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro y la confiscación de todas sus propiedades.

La familia se estableció inicialmente en Nueva York y, posteriormente, en Florida, donde comenzó la reconstrucción de su actividad empresarial prácticamente desde cero. En 1960 fundó un nuevo ingenio azucarero en Pahokee, iniciativa que con el paso de las décadas se transformó en uno de los conglomerados agroindustriales más importantes de Estados Unidos.

Desde los primeros años del proyecto, Alfonso "Alfy" Fanjul Jr. trabajó junto a su padre en el desarrollo de la nueva empresa familiar, participando en la construcción del ingenio y en la preparación de las tierras de cultivo. A finales de la década de 1960 se incorporó su hermano José "Pepe" Fanjul, mientras que los hermanos menores, Alexander y Andrés Fanjul, asumieron responsabilidades en las décadas de 1970 y 1980, coincidiendo con la adquisición de nuevas tierras y la puesta en marcha de nuevos ingenios azucareros.

En la década de 1990, los cuatro hermanos obtuvieron la ciudadanía estadounidense, reflejando la consolidación definitiva de la familia en el país que los acogió tras el exilio. En una ocasión, Alfonso "Alfy" Fanjul afirmó que la siguiente generación que dirigiría la empresa sería "tan estadounidense como el pastel de manzana", una expresión con la que resumía el proceso de integración de la familia sin renunciar a sus raíces cubanas.

Alfonso Fanjul asumió la presidencia de Flo-Sun Land Corporation en 1982, tras la muerte de su padre, Alfonso Fanjul Sr., y junto con su hermano José "Pepe" Fanjul lideró la expansión de Florida Crystals Corporation, empresa que se consolidó como uno de los principales productores de azúcar de Estados Unidos.

Florida Crystals, fundada por la familia en Pahokee en 1960, evolucionó desde una pequeña empresa agrícola hasta convertirse en uno de los referentes de la industria azucarera estadounidense. Posteriormente, la expansión de American Sugar Refining (ASR Group) convirtió a la familia en propietaria de la mayor refinadora de azúcar del mundo, con marcas ampliamente reconocidas como Domino Sugar y C&H, además de operaciones en Estados Unidos, República Dominicana, Canadá, México y Europa.

Paralelamente, Fanjul desempeñó un papel determinante en Central Romana Corporation, una de las mayores empresas agroindustriales y turísticas del Caribe, donde ejerció como co-chairman y co-CEO. Durante más de cuatro décadas encabezó la transformación de la corporación, impulsando proyectos de modernización, diversificación e inversión que fortalecieron su liderazgo en República Dominicana.

En el comunicado difundido tras su fallecimiento, la Junta Directiva de Central Romana afirmó que "su visión, liderazgo y extraordinaria trayectoria empresarial dejan una huella indeleble en la historia de nuestra organización". Asimismo, destacó que, bajo su dirección, la empresa consolidó su posición como una de las principales corporaciones del Caribe y reafirmó su compromiso con el desarrollo económico y social de República Dominicana.

El éxito empresarial de los Fanjul los situó entre las mayores fortunas del sector agroindustrial estadounidense. En los últimos años, el patrimonio conjunto de los hermanos fue estimado en más de 8.000 millones de dólares.

Empresario y filántropo

Además de su actividad empresarial, Alfonso Fanjul mantuvo una intensa presencia en la vida cívica y filantrópica del sur de Florida, especialmente en Palm Beach, donde apoyó hospitales, instituciones educativas y numerosas iniciativas benéficas.

Su influencia también se extendió a los círculos políticos estadounidenses. A lo largo de los años cultivó relaciones con dirigentes de ambos partidos, aunque fue objeto de críticas por parte de algunos sectores debido a sus importantes contribuciones al Partido Demócrata y al respaldo que brindó a políticas federales de apoyo a la industria azucarera, de las que se beneficiaba el sector.

En el ámbito internacional sostuvo una estrecha amistad con el rey emérito Juan Carlos I de España, quien visitó en diversas ocasiones Casa de Campo, el exclusivo complejo turístico propiedad de la familia Fanjul en República Dominicana.

El Fanjul que apostó por el diálogo con Cuba

Aunque durante décadas estuvo estrechamente vinculado al exilio cubano, Alfonso "Alfy" Fanjul terminó convirtiéndose en la voz de su familia más favorable a una eventual normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

En 2014 trascendió que había viajado discretamente a la isla para reunirse con autoridades cubanas y explorar las posibilidades que comenzaban a abrirse tras los contactos entre Washington y La Habana.

Cuando el entonces presidente Barack Obama anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, Fanjul respaldó públicamente el proceso. En diversas entrevistas sostuvo que décadas de aislamiento no habían producido cambios políticos en la isla y que una mayor apertura económica podía contribuir a impulsar transformaciones.

En declaraciones concedidas al diario El País, expresó incluso su deseo de regresar algún día al país donde nació.

"Si existe alguna manera de que la bandera de nuestra familia vuelva a Cuba, me haría muy feliz hacerlo."

Aclaró, no obstante, que ese eventual regreso solo tendría sentido si existían garantías jurídicas para la inversión privada y un entorno político diferente.

Su postura generó críticas entre algunos sectores del exilio histórico, que consideraban prematuro cualquier acercamiento económico mientras el régimen permaneciera en el poder. Sin embargo, Fanjul defendió que el incremento del comercio y de los intercambios podía favorecer una evolución gradual del país.

Aunque nunca llegó a invertir en Cuba y el posterior deterioro de las relaciones bilaterales terminó congelando cualquier posibilidad de negocios en la isla, quedó identificado como el integrante de la familia Fanjul más dispuesto a tender puentes durante el llamado "deshielo" entre Washington y La Habana.

Su posición contrastó con la de su hermano José "Pepe" Fanjul, tradicionalmente más cercano a las posiciones del Partido Republicano y a los sectores más conservadores del exilio cubano, reflejando las distintas sensibilidades políticas existentes incluso dentro de una de las familias más emblemáticas del empresariado cubanoamericano.

Un legado que marcó a la comunidad cubanoamericana

Graduado de Fordham University, Alfonso Fanjul dedicó más de cuatro décadas al crecimiento del negocio familiar y a la consolidación de empresas que hoy operan en varios países y constituyen referentes del sector agroindustrial internacional.

Su trayectoria representa una de las historias empresariales más exitosas del exilio cubano: la de una familia que perdió su patrimonio tras la revolución cubana y logró reconstruir un imperio económico desde Estados Unidos, con inversiones que transformaron la industria azucarera en Florida, República Dominicana y otros mercados internacionales.

Con su fallecimiento desaparece una de las figuras más influyentes del empresariado cubanoamericano de los últimos cincuenta años. Su legado queda asociado a la reconstrucción del imperio azucarero de su familia, al crecimiento de algunas de las mayores compañías del sector a nivel mundial y a una visión empresarial que dejó una profunda huella tanto en Estados Unidos como en República Dominicana. También será recordado por haber impulsado el debate sobre el posible papel que podría desempeñar la empresa privada en una futura reconstrucción económica de Cuba.

FUENTE: Historical Society of Palm Beach County / Palm Beach Daily News / FLORIDA CRYSTALS / Periódico HOY

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar