MIAMI.- Para quienes piensan que el COVID ya es ‘cosa del pasado’, todavía no es tiempo de desestimar las medidas de precaución. Un nuevo reporte del Departamento de Salud de Florida muestra un significativo aumento de casos de la enfermedad, con estadísticas al menos ‘alarmantes’ en Miami-Dade.
El más reciente informe de la agencia sanitaria de Florida deja ver que en el condado Miami-Dade se registraron 1.695 casos del virus, el número más alto reportado en el estado durante la semana comprendida entre el 14 y el 20 de julio.
La cifra eleva a 1.564.026 el acumulado de personas que han padecido COVID en Miami-Dade desde que se inició la pandemia en 2020, entre una población estimada de tres millones de habitantes, lo que indica que más de la mitad de los residentes del condado más populoso de Florida han tenido la enfermedad.
Broward, vecino de Miami-Dade en el sur de Florida, también experimentó un repunte de casos con 841. Luego aparece en tercer lugar el condado Hillsborough, en cuya jurisdicción se encuentra la ciudad de Tampa, con 682 reportes de personas aquejadas por el virus.
El Departamento de Salud floridano documentó alrededor 10.000 casos nuevos en el estado durante la semana que finalizó el 20 de julio. La semana anterior a esa la agencia había contabilizado más de 9.500.
El reporte señala que los casos de COVID han aumentado constantemente durante las últimas cinco semanas registradas por las autoridades del sector. De hecho, los datos recientes se pueden considerar como el primer aumento en el número de casos durante la temporada de verano. El reporte señala que los casos de COVID han aumentado constantemente durante las últimas cinco semanas registradas por las autoridades del sector. De hecho, los datos recientes se pueden considerar como el primer aumento en el número de casos durante la temporada de verano.
Especialistas del área de la salud estimaron que el incremento de personas afectadas por COVID podría atribuirse al aumento de las reuniones sociales y familiares durante el verano, particularmente en el feriado del 4 de Julio.
De igual forma, no descartaron que el intenso calor de las últimas semanas haya contribuido a que más personas se reúnan dentro de sus casas y otros lugares frescos, en donde el virus puede circular más rápido.
Otro factor que incluye el reporte se relaciona con las vacunas. Resulta interesante que a medida que aumenta el número de casos, el informe oficial destaca que la cantidad de dosis de vacunas administradas está disminuyendo.
En el intervalo del 14 al 20 de julio solo se informaron 950 dosis aplicadas, en comparación con más de 1.500 a principios de junio.
Además de las vacunas, algunos expertos han remarcado que las medidas de protección personal siguen siendo una buena opción, como usar máscaras, lavarse las manos constantemente y evitar grandes grupos de personas.
Asimismo, alentaron a los residentes de Florida a ser conscientes de las poblaciones con mayor riesgo de hospitalización, como los niños y las personas de 65 años o más.