Para Joaquín Francés, uno de los principales responsables de esta transición, el cambio va mucho más allá de una cuestión de imagen.
“Los motivos que nos llevaron a esta transformación son básicamente la consistencia, la congruencia y la eficiencia”, destacó durante una entrevista concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Según explicó, la antigua marca convivía con el resto de las empresas del grupo, identificadas bajo el apellido -Mora- de la familia fundadora, lo que generaba una desconexión entre la identidad de la gestora y la del conglomerado financiero, el grupo MoraBanc, al que pertenece.
“De alguna manera, quedarnos con Boreal era ser un satélite que no comunicaba necesariamente lo mismo ni transmitía el sentido de pertenencia que tienen las demás unidades”, comentó.
La adopción de la nueva denominación busca precisamente reforzar ese vínculo y alinearse con una marca que, según el ejecutivo, representa una serie de principios y compromisos corporativos compartidos por todas las áreas de negocio.
“Queremos adherirnos a esos valores y trasladarlos tanto a los clientes como a las personas que trabajan con nosotros”, agregó.
La unificación también aporta ventajas operativas. Mantener identidades separadas obligaba a desarrollar estrategias de comunicación y posicionamiento independientes, mientras que la integración permite aprovechar sinergias y fortalecer la presencia de la marca en todos los mercados donde opera.
El servicio como diferencia
La nueva fase corporativa llega después de varios años de expansión para la entidad, un período que permitió fortalecer su plataforma de servicios y consolidar su presencia dentro de un sector caracterizado por la volatilidad económica, los cambios regulatorios y una creciente demanda de soluciones personalizadas.
Para Francés, una parte importante de esa evolución tiene su origen en un elemento que considera fundamental: el servicio.
“Somos una empresa de servicios y los clientes experimentan nuestra propuesta en cada interacción que tienen con nosotros”, sostuvo.
El directivo explicó que la experiencia de quienes confían en la institución se construye a través de numerosos detalles que, aunque puedan parecer pequeños, terminan definiendo la percepción de la organización.
Desde una llamada telefónica hasta una reunión de asesoramiento, el envío de información financiera o la capacidad de responder con rapidez ante una situación específica, cada contacto representa una oportunidad para fortalecer el vínculo con quienes depositan su confianza en la compañía.
“Todas esas experiencias necesitan un tratamiento diferencial, una actuación profesionalizada en todo momento y un compromiso permanente con cumplir lo que prometemos”, afirmó.
Sin embargo, considera que la calidad de la atención no depende únicamente de los procesos internos o de la tecnología disponible, sino principalmente de las personas.
“Si tienes espíritu de servicio, puedes dar servicio. Si no lo tienes, es muy difícil que alguien te lo enseñe”, subrayó.
A su juicio, esa filosofía ha contribuido a generar lealtad entre los inversores y a consolidar relaciones que se mantienen durante años.
“Crear experiencias consistentes genera fidelización. Ese es uno de los factores que explican nuestro crecimiento”, puntualizó.
El papel del banquero
Uno de los aspectos más particulares del modelo desarrollado por Mora Capital Group es la importancia que concede al profesional encargado de acompañar a cada persona en la administración de sus recursos.
Mientras muchas compañías del sector afirman que colocan al cliente en el centro de su estrategia, la entidad ha optado por una visión diferente.
“Casi todas las organizaciones dicen que el cliente está en el centro. Nosotros lo planteamos de otra manera: ponemos al banquero en el centro, sabiendo que si el banquero está en el centro, también lo está el cliente”, indicó.
La razón es que ese profesional representa el vínculo directo entre la plataforma financiera y quienes buscan orientación para proteger, administrar o hacer crecer sus bienes.
Por ello, una parte importante de la estrategia corporativa consiste en proporcionarles herramientas, recursos tecnológicos, productos y apoyo especializado que les permitan responder con eficacia a los requerimientos de cada caso.
“Tenemos que escuchar qué necesitan, proveerles los recursos adecuados y darles soporte constante para que puedan atender a sus clientes de la mejor manera posible”, manifestó.
Francés considera que esa filosofía ha permitido construir una estructura más cercana y flexible, capaz de adaptarse a las exigencias de un mercado en constante transformación.
Más allá de las inversiones
La propuesta de Mora Capital Group se apoya en cuatro grandes áreas de actividad: asesoramiento, gestión, ejecución de operaciones financieras y soluciones de crédito.
No obstante, el ejecutivo insiste en que la labor de la organización va mucho más allá de recomendar inversiones.
“El patrimonio de una persona no se limita únicamente a las inversiones”, recordó.
Según detalló, quienes recurren a la firma suelen enfrentar decisiones relacionadas con sucesiones familiares, estructuras empresariales, planificación financiera, eventos de liquidez o procesos que requieren orientación especializada en distintas disciplinas.
“Muchas veces las necesidades de nuestros clientes van mucho más allá y requieren apoyo en diferentes ámbitos”, precisó.
Para responder a esos desafíos, la institución cuenta con una red de profesionales especializados en áreas como fiscalidad, inmigración, estructuración corporativa y planificación estratégica.
“Intentamos ayudar al cliente en el sentido más amplio posible”, enfatizó.
La compañía también ofrece servicios de gestión discrecional, mediante los cuales los especialistas toman decisiones de inversión siguiendo los objetivos previamente establecidos por cada titular de activos.
A ello se suma la capacidad de ejecutar operaciones a través de sus plataformas reguladas y administrar cuentas vinculadas a diferentes estrategias financieras.
Otra de las áreas que ha ganado protagonismo durante los últimos años es el crédito respaldado por instrumentos financieros.
“Muchos clientes enfrentan necesidades de liquidez y tienen la opción de vender inversiones o utilizar soluciones de crédito respaldadas por sus activos”, observó.
Esta alternativa permite obtener recursos sin necesidad de liquidar posiciones ni modificar estrategias diseñadas para el largo plazo.
Una plataforma sin fronteras
Uno de los elementos que diferencia a Mora Capital Group dentro del sector es su capacidad para atender requerimientos patrimoniales en distintas jurisdicciones.
La organización forma parte de un grupo con presencia en Estados Unidos, España y Suiza, lo que le permite ofrecer soluciones adaptadas a situaciones que trascienden un único mercado.
“Muchos de nuestros clientes tienen necesidades que van más allá de Estados Unidos”, señaló.
El ejecutivo mencionó como ejemplo a familias con inversiones en Europa, empresarios que desarrollan proyectos internacionales o padres cuyos hijos estudian en otros países.
En esos escenarios, la capacidad de coordinar recursos y conocimiento desde distintas oficinas se convierte en una ventaja competitiva.
“No queremos limitarnos a ayudar únicamente en asuntos relacionados con este país. Intentamos hacerlo de una manera integral, allí donde surja la necesidad”, argumentó.
Esa visión internacional ha contribuido a posicionar al grupo financiero como una plataforma capaz de acompañar a los inversores en entornos cada vez más globalizados.
La credibilidad como principio
Cuando se le pregunta por el principal valor que define a Mora Capital Group, Francés vuelve al concepto que ha marcado toda la conversación: la credibilidad.
En un sector donde la reputación resulta determinante, considera que la mejor forma de construir relaciones duraderas es cumplir los compromisos asumidos.
“Somos confiables. Hacemos lo que decimos que vamos a hacer cuando decimos que lo vamos a hacer”, remarcó.
A su juicio, el prestigio no se obtiene a través de campañas de marketing o mensajes publicitarios, sino mediante acciones concretas y una preocupación genuina por los intereses de quienes depositan su confianza en la organización.
“Nuestro objetivo es encontrar soluciones que funcionen para todos y mantener siempre una actuación profesional dentro del cumplimiento normativo correspondiente”, expresó.
Crecimiento y conexión
Al final de la entrevista, Francés recibió una pregunta aparentemente sencilla: resumir el momento actual de Mora Capital Group en una sola palabra.
Tras unos segundos de reflexión respondió: crecimiento.
Sin embargo, inmediatamente añadió un segundo concepto que considera igual de importante.
“Si hablo de la empresa, diría crecimiento. Si hablo de nuestra relación con los clientes, la palabra sería conexión”.
Crecimiento para describir la evolución de la compañía. Conexión para explicar la relación que aspira a mantener con cada persona que deposita en ella la gestión de sus activos. Entre ambos conceptos, Mora Capital Group resume la filosofía con la que busca afrontar un nuevo ciclo marcado por la expansión internacional, la cercanía y la confianza