LISBOA.- El comandante de Protección Civil de Portugal, Vítor Vaz Pinto, desmintió este martes las informaciones sobre la caída de uno de los aviones que combaten en el fuego en Portugal, aunque admitió que recibieron esa noticia y enviaron efectivos a la zona del supuesto accidente.
"No tengo conocimiento de la caída de ningún avión" que haya sido contratado o que estuviese al servicio de la Autoridad Nacional de Protección Civil (ANPC), dijo Vaz Pinto en rueda de prensa.
No obstante, admitió que se enviaron equipos de búsqueda a la zona, en las proximidades de Ouzenda, en el término municipal de Pedrógão Grande, donde -dijo- había una caravana abandonada con botellas de gas en su interior que pudo haber explotado y crear "confusión".
Reportes de agencias de prensa hablaban este martes de que un avión hidrante que combatía los incendios forestales en Portugal se había estrellado en las cercanías de la localidad de Louriceira, y citaban al periódico "Público" en base a testimonios de las autoridades.
El Ejército del Aire español, que ha enviado a Portugal cuatro aeronaves para ayduar en los combates contra el fuego, confirmó en su cuenta de Twitter que no tenían reportes de accidentes en su flota. En la región hay aviones hidrantes de Portugal, Italia y Francia.
El fuego que consume zonas montañosas y boscosas de Portugal se desató el sábado por el impacto de un rayo en el término municipal de Pedrógão Grande, ubicado unos 200 kilómetros al noreste de Lisboa.
Los fuertes vientos hicieron que avanzara de forma muy rápida y convirtiera la carretera por la que intentaban huir los residentes en una trampa mortal. Murieron además cientos de animales y decenas de casas quedaron carbonizadas.
Cientos de efectivos siguen desplegados en la región en lucha contra las llamas de uno de los peores incendios en la historia de Portugal, que deja ya 64 muertos y 150 heridos, informó hoy la agencia LUSA. Más de 40 localidades fueron evacuadas.
Los bomberos no consiguen contener completamente las llamas debido a los fuertes vientos y las altas temperaturas de unos 30 grados. Sigue sin poder accederse además a algunos de los pueblos afectados, donde se teme que pueda haber más víctimas.
Se trata del incendio con mayor número de muertos en el país luso desde que hay registros.
La organización humanitaria Cáritas lanzó un programa de ayuda por 200.000 euros para asistir a los habitantes de la región con agua potable, víveres y artículos de higiene.
FUENTE: Con información de EFE y dpa