martes 27  de  febrero 2024
MUNDO

Israel, 12 meses a prueba de fuego

La nación hebrea resume el 2023 con su polémica propuesta para restringir el poder judicial y un escalofriante saldo de ataques terroristas y muertes que podrían conllevar a una escalada militar

Por JESÚS HERNÁNDEZ

MIAMI.- El año que termina trajo a Israel fuertes pruebas de existencia como democracia y nación. El país hebreo se encaminaba a dejar atrás la sombra de haber realizado cinco elecciones legislativas en cuatro años, cuando propuestas de leyes y un ataque terrorista sin precedentes cambió la estabilidad de la sociedad israelí.

Luego de que Benjamín Netanyahu retomara la dirección del Gobierno israelí en diciembre de 2022, tras lograr organizar una coalición de ocho partidos; el país se vio sumido en una serie de fuertes protestas populares que cuestionaba el carácter democrático de unas polémicas reformas judiciales que pudieran restringir el poder de la Corte Suprema ante ciertas legislaciones o medidas gubernamentales.

Netanyahu defiende la medida y plantea que se trata de una “ley de razonabilidad” para “restablecer la equidad de poderes” y “defender la existencia de la nación hebrea” ante la perenne peligrosidad que vive el país en la zona.

En efecto, varias medidas planteadas por el Congreso nacional (Knesset), que buscaban ‘fortalecer’ la seguridad, en tiempo perenne de guerra, fueron modificadas o desaprobadas por la Corte Suprema porque supuestamente afectaban ciertas libertades civiles.

Netanyahu planteó que "el equilibrio de poderes entre las autoridades se alteró y ese equilibrio debe restablecerse, de modo que la elección democrática del pueblo sea expresada por el gobierno elegido para defender la voluntad del pueblo".

Protestas

De enero a octubre se produjeron protestas a gran escala en todo Israel en respuesta a la propuesta legislativa. Ciudades como Tel Aviv, Jerusalén y Haifa fueron prácticamente paralizadas.

En efecto, el Knesset aprobó la propuesta de ley en primera lectura y la Casa Blanca calificó de “desafortunado” que la legislatura de Israel “pretenda limitar los poderes del máximo tribunal del país”.

En respuesta a la guerra entre Israel y Hamas que comenzó el 7 de octubre, varias organizaciones detuvieron sus protestas y pidieron que quienes sean llamados al servicio militar "defiendan la integridad de Israel de inmediato sin dudarlo".

La reforma fue finalmente archivada debido a la guerra y Netanyahu afirmó que "ya no estaba sobre la mesa".

Maratón

En medio de esta situación, como bocanada de aire, Jerusalén celebró su maratón anual en marzo con más de 30.000 participantes.

La esperada competencia deportiva recorrió las calles principales de la milenaria ciudad dividida en seis carreras: maratón completo (42.2 kilómetros), medio maratón (21.1 kilómetros), 10 kilómetros, 5 kilómetros, carrera familiar (1.7 kilómetros) y carrera comunitaria (800 metros) para personas con necesidades especiales.

Noah Kigen Kiprotich, de 34 años, y Margaret Njuguna, de 53, ambos de Kenia, ganaron las competiciones principales con tiempo de 2:18:13 y 2:52:44 respectivamente.

Hamás

En la madrugada del sábado 7 de octubre, mientras el pueblo judío celebraba su día sagrado shabat, el grupo armado palestino Hamás, que gobierna la Franja de Gaza desde el 2006 y no reconoce la existencia del Estado de Israel, lanzó unos 5.000 cohetes destructores y asaltó localidades en territorio israelí.

El sorpresivo ataque, calificado de “barbarie” por gobiernos e instituciones internacionales, arrojó 1.400 israelíes muertos, más de 1.000 heridos y 240 secuestrados y llevados por Hamás a la Franja de Gaza.

Las imágenes narran aún episodios dantescos de terroristas de Hamás que prendieron fuego a viviendas para hacer salir a sus moradores y degollarlos sin piedad.

De hecho, Hamás se hartó de los hechos barbáricos con grabaciones de vídeos y fotografías que luego difundió.

Horas después, el primer ministro israelí, Netanyahu, anunció que “Israel está en guerra” y dio por inicio una operación militar para acabar con Hamás.

De esta manera, comenzaron a caer las bombas sobre objetivos terroristas en Gaza, mientras Israel ordenaba el bloqueo total de la franja: “Combatimos animales humanos”, señaló el ministro de Defensa, Yoav Galant.

A partir de entonces, el servicio de agua y electricidad fue cortado “hasta que Hamás libere a los rehenes”, advirtió Israel.

Durante los primeros días, Israel recibió el apoyo de líderes de la comunidad internacional, desde Estados Unidos hasta la Unión Europea.

Hoy el saldo de vidas humanas perdidas es muy alto. Cerca de 20.000 gazatíes, incluyendo más de 7.000 menores,

Cada una de las grandes instituciones internacionales, desde la Liga Árabe y la Unión Africana hasta la Organización de Naciones Unidas, pide el fin de las hostilidades, pero nadie garantiza que Hamás devolverá a los rehenes que aún mantiene y renunciará a atacar a Israel otra vez.

“Comprendo la indignación de los israelíes”, comentó a DIARIO LAS AMÉRICAS el profesor emérito de Derecho de la Universidad de Lleida, en España, Ferran Espaser.

Mucho no logran entender el conflicto árabe israelí y acusan a Israel de exceso de fuerza.

“Los terroristas son como son, tramposos. Fabrican túneles debajo de escuelas y hospitales para evitar los ataquen, pero hay que entender que esta guerra es contra Hamás, no contra los palestinos de Gaza, y mueren muchos inocentes”, subrayó.

Frentes

Además de Gaza, Israel mantiene la alerta militar en el norte y el este del país.

El territorio de Cisjordania, en el que impera el partido político Fatah que sí reconoce la existencia de Israel, se mantiene al margen del nuevo conflicto, salvo un número creciente de protestas y hechos violentos que reclaman el fin del ataque a Gaza.

Al parecer, no hay conexión entre las acciones de Hamás y Hezbolá en esta escalada agresiva contra Israel, pero el grupo militar y terrorista hezbolista, que opera desde el Líbano y se nutre de la ayuda de Irán, ha realizado varios ataques en la zona norte del país hebreo.

En las Alturas de Golán, desde donde se divisa a Siria, otro enemigo de Israel, la calma es relativa.

Entretanto, el mundo mira aterrado el saldo de muertes y el peligro de una guerra mayor.

Irán, que podría estar fabricando armas atómicas a escondidas, enarbola su bandera antiisraelí y jura que “hará desaparecer a Israel”.

Por otra parte, Israel, que sí tiene armas atómicas reconocidas, responde que su ataque a Hamás en Gaza “es la respuesta a un vil atentando”, en referencia al ataque terrorista del 7 de octubre.

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