lunes 20  de  abril 2026
MALA PRAXIS

Junta Médica de Texas sanciona a tres doctores por la muerte de dos mujeres embarazadas

Las tres embarazadas falle­cie­ron tras reci­bir aten­ción pre­na­tal tar­día o ina­de­cuada bajo la estricta prohi­bi­ción esta­tal del aborto

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

AUSTIN. Las autoridades sanitarias en Texas sancionaron a tres doctores por la muerte de dos mujeres embarazadas que fallecieron tras no haber recibido el cuidado médico adecuado como consecuencia de la prohibición al aborto en el estado, una de las más estrictas en Estados Unidos.

De acuerdo con documentos de la Junta Médica de Texas publicado por el portal ProPublica, las autoridades sancionaron a dos médicos en relación con la muerte de Nevaeh Crain, una joven de 18 años de edad y a un tercer doctor por la muerte de Porsha Ngumezi, de 35 años de edad, ambas fallecidas en 2023.

En Texas, donde se prohíbe el aborto en la mayoría de los casos después de las seis semanas del embarazo, los doctores que practiquen este procedimiento se enfrentan a penas de hasta 99 años en prisión y multas de más de 100,00 dólares.

La junta acusó —de manera individual— a cada uno de los doctores de no haber cumplido con el “estándar de atención” para las pacientes y señaló que la “demora en la atención acabó provocando la muerte” de las mujeres.

Como penalidad, las autoridades instruyeron a los tres médicos a tomar ocho horas de un curso sobre “evaluación de riesgos” y manejo de complicaciones en el embarazo. No está claro, sin embargo, si la junta investigará a profundidad las muertes o si se tomarán medidas adicionales contra estos profesionales de la salud.

Tres historias con destino fatal

Crain, la adolescente de 18 años, falleció después de ir a tres hospitales para buscar atención a complicaciones en la sexta semana de embarazo. En el último centro médico, los doctores no la pasaron a cuidados intensivos hasta que dejaron de detectar latidos del corazón del feto y, para entonces, ya la joven estaba muy grave y falleció, según ProPublica.

Ali Mohamed Osman, el primer doctor sancionado por su caso, no revisó el vientre de la joven ni le hizo una ecografía cuando visitó el hospital, según el documento de la junta.

Ali Moha­med Osman, médico de urgen­cias que aten­dió a Crain en los Hos­pi­ta­les Bau­tis­tas del Sudeste de Texas durante su pri­mera visita a urgen­cias, la envió a casa con una receta de anti­bió­ti­cos para la farin­gi­tis estrep­to­có­cica sin inves­ti­gar sus cóli­cos esto­ma­ca­les, según informó Pro­Pu­blica. La junta médica lo san­cionó por no tra­tar ade­cua­da­mente su infec­ción ni eva­luar la salud del feto.

William Noel Hawkins, el segundo doctor que la vio, le dio de alta pese a tener “una fiebre de 39 grados y dar positivo por sepsis”, de acuerdo con el documento. El feto pre­sen­taba una fre­cuen­cia car­díaca anor­mal­mente alta.

En el caso de Porsha Ngumezi, que falleció por desangrarse tras un aborto espontáneo, la junta médica sancionó al doctor Andrew Ryan Davis por no haber monitoreado su “pérdida de sangre”, no haberla trasladado de urgencia a cirugía y no haberle hecho un procedimiento de dilatación y raspado.

“¿Qué clase de jus­ti­cia es esta para Porsha… creo que el médico no debe­ría seguir ejer­ciendo” afirmó Hope Ngu­mezi, esposo de Porsha Ngu­mezi sobre la deci­sión de la junta que pue­den con­tra­rres­tar esta situa­ción, impul­sando a hos­pi­ta­les y médi­cos a brin­dar aten­ción están­dar a pesar de la incer­ti­dum­bre que gene­ran las leyes ambiguas.

La tasa de mortalidad materna se ha duplicado en los estados de EEUU que pasaron leyes para prohibir el aborto, después de la histórica decisión del Tribunal Supremo del 2022 que eliminó la protección a este procedimiento en todo el país.

En Texas, en el primer año completo desde que se aprobó la ley que prohíbe el aborto en casi todos los casos, la tasa de mortalidad materna subió 56%, según un informe de la organización Gender Equity Policy Institute.

Investigación de ProPublica

Mien­tras Pro­pu­blica inves­ti­gaba estas muer­tes pre­ve­ni­bles y otras cinco en tres estados en los últi­mos años, los perio­dis­tas des­cu­brie­ron que las prohi­bi­cio­nes del aborto han influido en la forma en que los médi­cos y hos­pi­ta­les res­pon­den a las compli­ca­cio­nes del emba­razo.

Ante el riesgo de ir a pri­sión y arrui­nar su carrera, los médi­cos han retra­sado intervencio­nes clave hasta poder docu­men­tar que el cora­zón del feto ya no late o que un caso cum­ple con una excep­ción legal limi­tada. Algu­nos médi­cos afir­man que sus cole­gas dan de alta o trans­fie­ren a pacien­tes emba­ra­za­das en lugar de asu­mir la respon­sa­bi­li­dad de su aten­ción.

Médi­cos y abo­ga­dos han cues­tio­nado por qué los cole­gios médi­cos, que super­vi­san la con­ce­sión de licen­cias a los galenos e inves­ti­gan la aten­ción médica defi­ciente, no han desem­pe­ñado un papel más activo a la hora de orien­tar a los médi­cos sobre cómo man­te­ner los están­da­res den­tro del marco legal.

Cuando Pro­Pu­blica pre­guntó en 2024 qué recur­sos tenían las pacien­tes que sufrían abor­tos espon­tá­neos si un médico les negaba el tra­ta­miento nece­sa­rio, el pre­si­dente del Cole­gio Médico de Texas afirmó que no tenía com­pe­ten­cia en mate­ria penal, pero que las pacien­tes podían pre­sen­tar una queja y bus­car aten­ción médica en otro lugar.

Desde enton­ces, el cole­gio de Texas ha tomado más medi­das que los de otros estados, publi­cando este año una guía con estu­dios de caso sobre cómo los médi­cos pue­den prac­ti­car abor­tos legal­mente a pacien­tes con cier­tas com­pli­ca­cio­nes médi­cas.

La Legis­la­tura esta­tal ordenó al cole­gio que creara los mate­ria­les de capa­ci­ta­ción como parte de la Ley de la Vida de la Madre, apro­bada tras la inves­ti­ga­ción de ProPublica, que intro­dujo ajus­tes mode­ra­dos a las res­tric­cio­nes esta­ta­les sobre el aborto en un intento por pre­ve­nir más muer­tes mater­nas.

Miche­lle Malo­ney, quien repre­senta a las fami­lias de ambas pacien­tes de Texas en deman­das por negli­gen­cia médica, se mos­tró gra­ta­mente sor­pren­dida por las recientes accio­nes del cole­gio.

“A lo largo de mi carrera, he visto muchos casos de muer­tes terri­bles. Que alguien sea san­cio­nado por el cole­gio médico, espe­cial­mente mien­tras hay un liti­gio en curso, es extraor­di­na­ria­mente raro”, declaró.

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FUENTE: Con información de EFE y El Diario

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