CARACAS.- Tras la captura de Nicolás Maduro en enero, el Gobierno de Estados Unidos informó que el plan para Venezuela consistía en tres etapas: Estabilización, recuperación y transición.
Venezuela necesita nuevo órgano electoral, señalan Marco Rubio y analistas. La administración de Delcy Rodríguez exhibe reconfiguración del poder, según ONG
CARACAS.- Tras la captura de Nicolás Maduro en enero, el Gobierno de Estados Unidos informó que el plan para Venezuela consistía en tres etapas: Estabilización, recuperación y transición.
En la primera etapa, el objetivo ha sido “evitar el caos”, un colapso civil, en el país como anunció el secretario de Estado, Marco Rubio.
La Administración del presidente Donald Trump trabaja en lo relativo al control energético, la venta urgente de petróleo, la supervisión directa de los ingresos y el diálogo con figuras del interinato que encabeza Delcy Rodríguez, quien fuese vicepresidenta de Maduro y ocupó varios cargos en la estructura de poder.
La etapa de recuperación, según Rubio, se basa en “en asegurar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de una manera justa”. Fue presentada como una fase clave para “crear un proceso de reconciliación nacional dentro de Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas”.
En la tercera etapa, el objetivo planteado es una transición en la que “corresponderá al pueblo venezolano transformar su país”. Esta fase es compleja y requiere de varias condiciones que, hasta ahora, no se han concretado.
Marco Rubio dijo el 3 de junio, en una audiencia en la Cámara de Representantes, que cinco meses después del derrocamiento de Maduro, Venezuela todavía se encuentra en una "fase de recuperación", antes de pasar a una etapa de transición política.
El Secretario de Estado destacó que el país necesita prensa libre y un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) para celebrar elecciones con garantías. También señaló la necesidad de que los partidos políticos "se organicen y se movilicen, porque no se puede participar en una elección si no se ha tenido tiempo".
Rubio fue interrogado por los congresistas sobre la posibilidad de que Venezuela pueda realizar elecciones a finales de 2027. El funcionario respondió: "Nos gustaría verlo lo antes posible, pero la realidad, recuerden, es que han pasado cinco meses, no cinco años".
Venezuela celebró presidenciales de julio de 2024, en las que la oposición denunció con actas de votación un fraude de Maduro. Estos comicios no fueron reconocidos por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de América Latina.
“Venezuela parece encontrarse más cerca de un proceso de recomposición autoritaria y reconfiguración interna del poder que del inicio verificable de una transición democrática”, señaló la ONG Laboratorio de Paz, en un informe difundido el 4 de junio.
La organización venezolana indicó que, hasta ahora, no se han producido reformas comparables a experiencias internacionales de transición. Puntualizaron que las nuevas designaciones, como la del Fiscal General y la Defensora del Pueblo, responden principalmente a criterios de fidelidad política.
“No existe cronograma electoral ni renovación del Consejo Nacional Electoral, no se han impulsado medidas orientadas a garantizar independencia judicial, no se han creado mecanismos de verdad y reparación para las víctimas y tampoco se ha desmontado el entramado normativo restrictivo que limita libertades y espacio cívico”, sostuvo la ONG.
La represión produjo más de 2 mil presos políticos y tras las excarcelaciones y liberaciones en el marco de una Ley de Amnistía, el Foro Penal registró que, hasta el 9 de junio, quedaban 389 presos políticos.
El consultor político Ricardo Ríos señala al DIARIO LAS AMÉRICAS que “al oficialismo lo sostienen básicamente dos pilares, el tutelaje y la expectativa. Y la expectativa viene derrumbándose, entonces lo que queda es el tutelaje”.
Añade que el sector que encabeza Delcy Rodríguez está caracterizado por el control del poder y “de un pragmatismo que se convierte en un gobierno vaciado de contenido”.
Señala que más que una muestra de apertura del interinato, los aspectos en los que Delcy Rodríguez ha cedido responden a las condiciones impuestas por Estados Unidos.
“Cuando Delcy Rodríguez da esa declaración, para mí reveladora, de que les dieron 10 minutos para tomar una decisión o si no iban a correr el mismo destino de Maduro, es una muestra de que hubo un alineamiento a los intereses de Estados Unidos. Se trata de un gobierno en buena medida tutelado, el aterrizaje del helicóptero en la embajada en Caracas, el pasado mayo, despeja muchas dudas al respecto, entre otros muchos hechos de las semanas recientes”, indica Ríos.
El analista destaca que dentro de la agenda impuesta por EEUU se encuentran la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la nueva Ley de Minas, aprobada por la Asamblea Nacional, así como la visita del jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, general Dan Caine, el 4 de junio. Esta visita ocurrió mientras Delcy Rodríguez se encontraba de gira por India.
El consultor político refiere la flexibilización de sanciones realizada por la Administración Trump y el acercamiento de empresas, sobre todo en el área energética de Estados Unidos.
El encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, informó el 8 de junio que las exportaciones petroleras de Venezuela alcanzaron los 1,25 millones de barriles diarios (bd), su “nivel más alto en siete años”.
A juicio de Ricardo Ríos, Estados Unidos está amarrando los factores jurídicos, los factores políticos y, sobre todo, los factores jurídicos y económicos primero.
“Y una vez definido eso, se va a arrancar hacia la fase tres en donde el tema electoral se defina con ciertas condiciones e independientemente de quién gane, ellos, desde el punto de vista geopolítico, de su interés o estratégico, ya tengan garantizado el tema de energía (7:01) y el tema de gobernabilidad interna”, añade.
Expresa que hay algunos avances, aunque “no con la expectativa que tiene el país, con las necesidades que hay”.
Señala que, además, de un número importante de presos políticos liberados, pero aún no son todos, “ha habido un cambio progresivo del levantamiento de la autocensura”.
María Isabel Puerta, profesora de Ciencias Políticas de Valencia College en Florida, puntualiza que en este momento no ve que existan indicios de una transición en Venezuela.
“Estados Unidos ha insistido en la estabilización económica, lo económico y lo político, pero es que lo político no se va a estabilizar hasta tanto no haya una salida electoral”, indica al DIARIO LAS AMÉRICAS.
La analista apunta que el sector petrolero estadounidense pareciera que no está muy convencido de cuáles son las bondades de invertir en estos momentos en Venezuela.
Agrega que esta cautela obedece a que no hay seguridad jurídica, ni Estado de derecho, “y no habrá hasta que se celebren elecciones y haya un cambio político”.
Puerta refiere que, en medio del tutelaje de Estados Unidos sobre Venezuela, los demócratas están pidiendo rendición de cuentas de cuentas sobre el destino de los fondos obtenidos por la venta del petróleo.
Los demócratas Jeanne Shaheen, integrante de mayor rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y Gregory W. Meeks, de la Cámara de Representantes, manifestaron en una carta a Marco Rubio su preocupación por la ausencia de una agenda o cronograma electoral tras la captura de Maduro.
Los congresistas también cuestionaron los nombramientos del ministro de la Defensa, general en jefe Gustavo González López , del fiscal general, Larry Devoe, y de la defensora del Pueblo, Eglée González Lobato. Creen que estas designaciones, “representarían oportunidades perdidas para abordar la corrupción endémica, fortalecer el Estado de derecho y alejarse del antiguo régimen represivo de Maduro”.
La investigadora María Isabel Puerta insiste en que mientras no se cambie al organismo comicial, no hay ninguna posibilidad de hablar de elecciones transparentes. Señala que, hasta ahora, el foco del proceso es el aspecto económico.
“El hecho de que se mantenga a María Corina Machado fuera del país es parte de esa negativa que hay a que se den los pasos necesarios para una transición política”, agrega.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, descartó el 8 de junio cualquier negociación del interinato con la oposición mayoritaria ni con la líder María Corina Machado.
“No está planteado nada, y con ella menos", aseguró Cabello, en rueda de prensa del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) del que es secretario general.
Negó que se hubiese producido alguna reunión para dialogar sobre el futuro político de Venezuela.
María Corina Machado, Premio Nobel de La Paz 2025, insistió en que será la interlocutora en la negociación con Delcy Rodríguez. Dijo que a la mandataria interina le conviene asumir que debe respetar "lo que el pueblo decide".
"Si quiere negociar con otra persona, no está negociando con quien representa el pueblo de Venezuela en este momento y no es una negociación real", indicó Machado en referencia a las elecciones de 2024.
“María Corina Machado está cambiando, no de posición, sino de estrategia. Ella seguramente sabe mucho mejor que nadie cuál es la verdadera intención o la agenda”, señala la analista María Isabel Puerta.
Subraya que el interés de la democracia tiene que ser de los venezolanos.
El consultor político Ricardo Ríos destaca que, hasta ahora, se desconoce, cuál es el diálogo que hay entre María Corina Machado, “el factor político de mayor representación, con mayor apoyo popular”, y el Departamento de Estado.
“Si hay algún acuerdo que desconocemos, en los próximos meses debería haber un proceso electoral, o por lo menos un cronograma enfocado hacia 2027. Si no hay un acuerdo, entonces deberíamos, estratégicamente es lo esperable, ver que el sector opositor, un poco destacado afuera del país y otro adentro, empezara a presionar”, destaca Ríos.
Indica que la negociación no tiene por qué excluir la presión social y la presión política interna, “que está completamente apagada, llamativamente apagada porque hay una dificultad geopolítica, estratégica, de enfoque en un sector de la oposición, de acordar o desafiar”.
@snederr
FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS, AFP, Laboratorio de Paz
