CARACAS.- REDACCIÓN
Una semana después del nacimiento de la niña, en enero, Patidta Kusolsang, la madre subrogada, dijo que deseaba quedarse con la pequeña Carmen.
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La felicidad de una pareja homosexual por el nacimiento de su hija, en Tailandia, se vio interrumpida cuando la mujer que dio su vientre en alquiler manifestó su interés de quedarse con la bebé.
"No tengo derechos legales sobre Carmen. La mujer que la parió tiene todos los derechos legales", lamentó Bud Lake durante una entrevista concedida a CNN.
Lake vive en Bangkok junto a su esposo Manuel Santos, su hijo de dos años y la bebé Carmen.
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Una semana después del nacimiento de la niña, en enero, Patidta Kusolsang, la madre subrogada, dijo que deseaba quedarse con la pequeña Carmen.
Esta pareja gay teme ser separada de su hija, ya que en Tailandia está prohibida la subrogación gestacional (alquiler de vientres), luego de que esta práctica generara una serie de escándalos.
Lake alega que la bebé es su hija biológica y sospecha que Kusolsang cambió de opinión cuando se enteró de que la niña estaría bajo el cuidado de homosexuales. "Declaró que no éramos una familia ordinaria", indicó Lake.
Por su parte, Kusolsang negó que su decisión se deba a la inclinación sexual de esta pareja, pues solo se preocupa por el futuro de su hija.
"Ven cómo es cruel el mundo actual. Y no sé qué le vayan a hacer a mi bebé", manifestó la madre.
Lake y Santos piensan dar la batalla legal por la bebé, pues se rehúsan a perderla. Así que este 30 de julio irán a juicio, y todas sus esperanzas están en que los beneficie el fallo del juez.
Carmen "es nuestra hija y debe estar con nosotros", culminó Lake.
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