Rusia desplegó una batería de misiles antiaéreos S-300 en Siria para defender su base naval en el puerto de Tartus (mar Mediterráneo), anunció el Ministerio de Defensa ruso.
Rusia desplegó una batería de misiles antiaéreos S-300 en Siria para defender su base naval en el puerto de Tartus (mar Mediterráneo), anunció el Ministerio de Defensa ruso.
"Este sistema está destinado a garantizar la seguridad de la base naval de Tartus y de los buques emplazados en la zona costera", dijo Ígor Konashénkov, portavoz militar.
El general ruso, que hizo este anuncio después de que EEUU suspendiera ayer la cooperación con Rusia para la búsqueda de un arreglo al conflicto sirio, subrayó que "los S-300 son un sistema exclusivamente defensivo y no representan una amenaza para nadie".
"En la región ya existe un sistema análogo con emplazamiento marítimo, los Fort, que se encuentran a bordo del buque insignia de la Flota del mar Negro, el acorazado 'Moskvá", agregó.
Konashénkov expresó su sorpresa porque el despliegue de los S-300 hubiera tenido tanta repercusión en la prensa estadounidense, que señaló que esos misiles pueden interceptar cualquier ataque estadounidense contra Siria.
La prensa occidental recordó que ni el Estado Islámico (EI) ni el Frente al Nusra (Frente de la Conquista del Levante) disponen de aviones que exijan el emplazamiento de esos sistemas antiaéreos.
El Ejército ruso ya desplegó en noviembre pasado misiles antiaéreos S-400 en el país árabe para proteger a sus aviones en la base aérea de Latakia.
Recientemente, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, anunció que el único portaaviones de la Armada rusa, el "Almirante Kuznetsov", será destinado en breve al Mediterráneo Oriental, área limítrofe con Turquía y Siria.
EEUU ha acusado a Rusia y al régimen de Bachar al Asad de bombardear indiscriminadamente la segunda ciudad siria, Alepo, y atacar objetivos civiles.
EEUU suspende su cooperación con Rusia sobre Siria
EEUU cumplió su amenaza de suspender sus contactos bilaterales con Rusia para frenar el conflicto en Siria, lo que aleja aún más la posibilidad de un alto el fuego en el país árabe y cierra la puerta a la coordinación de los ataques estadounidenses y rusos contra el Estado Islámico (EI).
Cinco días después de que el secretario de Estado, John Kerry, advirtiera a Rusia de que cortaría el diálogo bilateral si no tomaba "medidas de inmediato" para detener la ofensiva de las fuerzas sirias y rusas sobre Alepo, el Gobierno cumplió su amenaza.
"Estados Unidos ha suspendido su participación en los canales bilaterales con Rusia que se establecieron para sostener el cese de hostilidades. Esta no es una decisión que se haya tomado a la ligera", dijo el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, en un comunicado.
La decisión debilita aún más las perspectivas de una tregua y un reinicio de las negociaciones de paz que puedan poner fin a los más de cinco años de guerra civil en Siria.
También abre la puerta a una posible nueva estrategia hacia Siria del Gobierno de Barack Obama, que está examinando posibles alternativas a la cooperación con Rusia y no ha descartado que esas opciones tengan que ver con el ámbito militar.
"Lo que está claro es que no hay nada más de lo que puedan hablar Estados Unidos y Rusia en lo que se refiere a intentar lograr un acuerdo que pueda reducir la violencia dentro de Siria. Y eso es trágico", afirmó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su conferencia de prensa diaria.
Una consecuencia inmediata de la decisión es la retirada del equipo técnico que EEUU tenía hasta ahora en Ginebra para negociar con Rusia un nuevo acuerdo de cese de hostilidades en Siria, similar al acordado por ambas potencias el pasado 9 de septiembre y que fracasó después de una semana en vigor.
Ese personal también se preparaba para el establecimiento de un Centro de Implementación Conjunta, un mecanismo con que EEUU y Rusia planeaban coordinarse para atacar unidos en Siria al Estado Islámico (EI) y Al Nusra una vez que se asegurara el cumplimiento de la tregua y la entrega de ayuda humanitaria a los más necesitados.
El acuerdo de alto en fuego negociado en septiembre por Kerry y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, duró una semana en vigor y estuvo mermado por numerosas violaciones y la falta de entrega de ayuda humanitaria.
El error de la coalición liderada por EEUU al atacar una instalación militar siria en lugar de al EI, y el bombardeo a un convoy humanitario -del que Washington culpó a Moscú-, sumados a la ofensiva lanzada el 22 de septiembre sobre Alepo, dificultaron y en último termino acabaron con los intentos de resucitar la tregua.
"Estados Unidos no escatimó esfuerzos en negociar e intentar implementar un acuerdo con Rusia destinado a reducir la violencia", aseguró hoy Kirby.
"Por desgracia, Rusia fracasó a la hora de cumplir sus propios compromisos (...) y no quiso o no pudo asegurar la adherencia del régimen sirio a los acuerdos a los que accedió Moscú. En su lugar, Rusia y el régimen han elegido una vía militar, incoherente con el cese de hostilidades, como demuestran sus ataques intensificados contra zonas civiles", agregó el portavoz.
La ruptura de Rusia no evitará, según el Departamento de Estado, que Estados Unidos siga buscando soluciones al conflicto sirio en el ámbito multilateral, como el Grupo Internacional de Apoyo aSiria (ISSG, por su sigla en inglés), presidido por las dos potencias, o el Consejo de Seguridad de la ONU.
Francia está impulsando una propuesta en ese Consejo de Seguridad que pretende establecer un alto el fuego y garantías para el acceso humanitario a Alepo, pero es posible que Rusia imponga su veto.
El cese de la cooperación estadounidense con Moscú no afectará a los canales que mantienen abiertos sus dos Ejércitos para encontronazos entre sus aviones que sobrevuelan Siria, con el fin de "asegurar la seguridad del personal militar y permitir la lucha contra Dáesh (Estado Islámico)", apuntó Kirby.
Mientras, la Casa Blanca mantuvo silencio sobre las posibles nuevas opciones para Siria que baraja Obama, que desde el inicio del conflicto se ha mostrado reticente a intervenir militarmente y sólo ha accedido a proporcionar entrenamiento y armamento ligero a rebeldes sirios considerados moderados por Washington.
FUENTE: EFE
