En estos últimos días, La Habana está casi totalmente apagada por los cortes eléctricos de más de 20 horas continuas. En los apagones hay dos cosas distintivitas en medio de la oscuridad, se observa desde cualquier punto alto de la ciudad, la luz rojiza de la quema de basura y los sonidos constantes de las cazuelas. En algunos lugares los citadinos protestaron en las calles. La candela
y el sonido de las cacerolas cubanas forman partes sui generis de la libertad.
En medio de la oscuridad de la noche, intensificada por los apagones, se oyó una explosión intensa, asociada a los ayes del susto por el desconocimiento y las salidas precipitadas de las casas en busca del por qué. Era la explosión de un trasformador eléctrico. Y al contemplar la tranquilidad del momento, algunos comentaron y repitieron con emoción: “Yo pensé que era Trump” o “es Trump”.
Estas ideas de tener al presidente Donald Trump como el libertador, están presentes en muchos cubanos de la isla y la diáspora. Por tal razón fueron bienvenidas las palabras de Trump: “Vamos a tomar Cuba casi de inmediato. Hay que terminar el trabajo, al volver de Irán, enviaremos uno de nuestros grandes portaaviones, el USS Abraham Lincoln, para que atraque a unas 100 yardas (90 metros) de la costa, y ellos dirán: ‘Muchas gracias, nos rendimos en Cuba’”.
El Senado de Estados Unidos dio la prerrogativa para usar la fuerza militar al presidente Donald Trump sobre Cuba, en una votación de 51 a favor 47, y un nuevo intento demócrata por limitar la autoridad constitucional del presidente estadounidense. En realidad, muchos demócratas sueñas con el narcotirano Fidel Castro e implantar su régimen en EEUU.
El presidente Trump rubricó una orden ejecutiva, donde dispone medidas contra el régimen cubano (01/05/2026). A sus instituciones y funcionarios, cualquier persona o empresa, vinculados a sectores estratégicos como defensa, energía, finanzas y seguridad. Estados Unidos incrimina de estar implicados en violaciones flagrantes a los derechos humanos y actos de corrupción al régimen castrocomunista.
La mayoría de los miembros del Partido Republicano está consciente de las graves amenazas que representa el régimen cubano para EEUU y como consecuencia, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró en la Cámara de Representantes que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de EEUU (12/05/2026; 25 vuelos de aviones militares de inteligencia sobre Cuba).
Un exiguo número de republicanos senadores ha tratado de menoscabar la obra de liberación del presidente Trump con Cuba. Estos políticos nunca han apoyado al pueblo cubano; incluso el presidente expresó que ninguno de ellos nunca les habló sobre Cuba, de ese país fallido. Esto demuestra un desconocimiento de la historia, al plantear que el régimen cubano caería por su propio peso y el desprecio a los conceptos del senador Barry Goldwater y su trilogía Goldwater.
Cualquier ciudadano, sin ser un Isaac Newton, con la observación simple de la naturaleza comprende que las frutas maduras caen del árbol por un proceso intrínseco natural. Sin embargo, si no estás preocupado por recoger las frutas a tiempo, pueden descomponerse o servir de alimentos a los animales o si la fruta está en la copa del árbol puede precipitarse a gran velocidad y desbaratase, perdiéndose el esfuerzo del trabajo.
Del mismo modo de preocupación con las frutas, es cuando la planta está vieja y enferma, sus frutos no son óptimos y muchas veces quedan atrapados entre las ramas y no caen, solo con el uso de una vara y, al final, están podridos.
Este planta vieja y seca, con sus frutos podridos que no quieren desprenderse de sus ramas, puedes obsérvalos con la Unión Soviética (URSS), China y Vietnam; por sus economías de guerra
y el terror de Estado pudieron aniquilar la voluntad cívica rebelde del pueblo y salir de las grandes hambrunas en sus países con el sustento del dinero e inversiones de países capitalistas y democráticos.
La URSS, con sus dos grandes hambrunas, duró más de 70 años y China y Vietnam aún perduran con su régimen soviético de partido único. Asimismo, intenta la dictadura narcocomunista cubana con el acercamiento a la administración estadounidense de Trump.
Por supuesto, el presidente Trump conoce estas arcaicas patrañas de los arrogantes castrocomunistas y lo ha expuesto en sus órdenes ejecutivas y a través del Departamento de Estado y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), su director John Ratcliffe realizó un viaje a la isla y entregó un mensaje directo a la cúpula del régimen narcosocialista de su emisor el Presidente de EEUU (14/05/2026).
El secretario de Estado, Marco Rubio, en días recientes, dijo: “Queremos que los cubanos no tengan que abandonar su isla para tener éxitos. Pero no pueden porque su modelo económico actual está roto y nunca cambiará mientras las personas de mentalidad cerrada que están allí ahora lo dirijan”. También manifestó que “Es nuestro interés nacional tener una Cuba próspera, no un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas”.
Muchos senadores y representes americanos conocen profundamente el dolor y sufrimiento del pueblo cubano. Entre ellos, Ted Cruz, Rick Scott, Lindsey Graham, Byron Donalds, Mario Díaz-Balart, Carlos Giménez, María E. Salazar y todos están conscientes de la liberación absoluta del pueblo y han expresado que la única solución es el cambio de régimen en Cuba.
Aquellos grandes patriotas americanos de almas elevadas, desde Trump, Rubio y sus conciudadanos, llevan en sus mentes y corazones la intensa solidaridad altruista por los sufridos en Cuba y saben que “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Por eso resplandece en ellos el consejo de Anquises a su hijo Eneas: “Perdonar a los vencidos y abatir a
los soberbios”.