A pesar del avance de la democracia en la región, en países secuestrados por la izquierda retrógrada, hay grupos de caos que se mezclan con la necesidad de los pueblos para provocar inestabilidad en países que están en vías hacia la prosperidad.

En Honduras se insiste en llevar a las calles un clima de zozobra y violencia continua, planificada y financiada por intereses que se resisten a dejar definitivamente la idea de retomar el poder que los ha lucrado a través de la mentira y la corrupción.

Te puede interesar

Este escenario es el que describe la desesperación de la dirigencia del partido Libertad y Refundación (LIBRE), dedicada a fomentar un clima de caos en Tegucigalpa, con apoyo de “maras y pandillas”, asesorados y financiados por el régimen de Nicolás Maduro, desde la golpeada Venezuela.

Manuel “Mel” Zelaya, dirigente de esa ala radical de izquierda y repleta de vicios políticos, hizo un llamado flagrante a la insurrección, sin justificación social e incorporando la agenda de violencia contra el establecimiento de paz.

Este tipo de iniciativas despiertan suspicacias con el incendio provocado en la embajada de Estados Unidos en la capital de Honduras, a finales de mayo de este año, a manos de hombres encapuchados. Un incidente que se ejecuta en medio de una protesta de gremios en contra de reformas a leyes de salud y educación.

De acuerdo con analistas, otra estrategia adicional a la violencia callejera forma parte de este plan. La guerra digital y mediática a través de las redes sociales, con operadores a distancia y anónimos, se integran al plan de alianza Zelaya-Maduro, para provocar caos en Honduras.

Zelaya ha encabezado operaciones de violencia de desestabilización como saqueos comerciales, incendios a locales privados; incluso cadenas de televisión o establecimientos pertenecientes a opositores a sus ideales son objeto de este tipo de acciones.

Utilizando el modus operandi de la revolución chavista, ha instado a insurgentes pagados, vociferando que “si tienen una Ak-47, sáquenla, porque llegó el momento de armarse y deponer a Juan Orlando Hernández”, a quien califica de dictador, obviando su legítima elección como presidente constitucional de Honduras.

La administración en la Casa Blanca ha sido explícita en señalar a “las maras y pandillas” como bandas de crimen organizado que exportan el caos a Estados Unidos. Este elemento de desestabilización regional forma parte de la base de Zelaya para mantener el terror y el amedrentamiento contra la voluntad de cambio hondureño.

Maduro ha sido apoyo incondicional para las intenciones de Zelaya. Desde antes de convertirse en el ungido por el difunto Hugo Chávez, el presidente cuestionado de Venezuela es acusado cómplice del financiamiento del terrorismo exportado en Tegucigalpa. Más se envalentona este aprendiz de caudillo cuando la comunidad internacional le reclama su dimisión. El Grupo de Lima ha sido motor de impulso para el rescate de la democracia venezolana. Esta unidad sensata regional está compuesta también por Honduras y eso es una piedra en los zapatos de Maduro.

Desde que asumió su mandato, el presidente Juan Orlando Hernández libra una lucha intensa contra el narcotráfico sostenido por las maras y pandillas para devolverle a Honduras la anhelada prosperidad.

Esta agenda define un frente de combate que debe ser develado en sus oscuras intenciones. Un plan de abierto conflicto sin apegos a la reflexión política no puede con la voluntad masiva de necesidad de paz. La carencia de aliados en sistemas moribundos en el hemisferio dibuja la avanzada de coherencia en América entera para neutralizar estas “pataletas de ahogados” que revelan la resistencia de la violencia a separase del regreso al poder.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con la salida de las tropas de EEUU del norte se Siria?

No
No sé
ver resultados

Las Más Leídas