La palabra guajiro proviene del arahuaco antillano, donde se usaba con el significado de señor, hombre poderoso
[email protected] n n La palabra guajiro proviene del arahuaco antillano, donde se usaba con el significado de u201cseñor, hombre poderoso u201d, según se puede leer en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). n
De acuerdo con lo que he investigado, el arahuaco o arawak es el nombre genérico de un grupo de pueblos indígenas que se encontraban asentados en las Antillas y en los alrededores del Caribe, cuando los españoles descubrieron América en el siglo XV. n
Ahora bien, todo parece indicar que el habla de la familia arahuaca es originaria del este de Brasil, y se expandió por la Amazonia y las costas e islas del Caribe. Entonces, cuando se produjo el contacto con los europeos, las lenguas arahuacas eran la familia de lenguas más extensa de América del Sur. n Pues bien, siguiendo tras el rastro del término guajiro, encontramos que así se le llama al individuo del pueblo amerindio que habita la península de La Guajira, en el norte de Colombia y noroeste de Venezuela. n
Además, en Colombia hay un departamento denominado La Guajira, y quienes son naturales de allí, también reciben el nombre de guajiros. n En ambos casos, este vocablo guajiro se puede emplear como adjetivo para referirse a lo perteneciente o relativo a esos lugares. n
Por su parte, en Cuba se le dice guajiro (a) a la u201cpersona que vive y trabaja en el campo o que procede de una zona rural u201d. Asimismo, en el habla coloquial, si alguien es de u201cmodales rústicos u201d o u201ctímido u201d, recibe el calificativo de guajiro (a). Cabe señalar que el sustantivo femenino guajira es el nombre que se le ha dado al u201ccanto popular cubano de tema campesino u201d. n Después de consultar todas estas definiciones que aparecen el DRAE, mis pesquisas me llevaron hasta Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, u201cel Cucalambé u201d, y a estos versos tan conocidos por los cubanos: n
Por la orilla floreciente / que baña el río de Yara, / donde dulce, fresca y clara / se desliza la corriente, / donde brilla el sol ardiente/ de nuestra abrasada zona, / y un cielo hermoso corona / la selva, el monte y el prado / iba un guajiro montado / sobre una yegua trotona. n
A Nápoles Fajardo, su cultura literaria no le impidió adoptar en su poesía la expresión común de los campesinos cubanos. Quizá, la parte más trascendente de su quehacer literario. n
Nació en Victoria de Las Tunas, el 1ero de julio de 1829. Viviendo en Santiago de Cuba, desapareció sin dejar huellas en el año 1861. Se piensa que se suicidó. No llegó a la posteridad ningún retrato suyo, pero su verdadero rostro lo dejó con su obra. n Antes de despedirme, le agradezco al periodista cubano Roosevelt Bernal que me haya sugerido este tema, y recuerden que regresaré con más el próximo sábado.