martes 28  de  julio 2026

La chica maravillosa

El aire de la madrugada me pegaba en la cara. Había luna llena. El auto iba deprisa. El deseo de matarme iban y venía, pero no quería morir por falta de aire

u201cAlicia está en una clínica de locos. Cuando llenó los papeles puso que en caso de emergencia, nos comunicáramos con usted. Puede venir a verla cuando quiera. Hoy tiene derecho a visita u201d. Son las nueve de la mañana y me han llamado para contarme esto. Salgo inmediatamente a reunirme con ella. Nuestro intercambio será a través de un teléfono, mientras nos observamos por un cristal. La diviso entre los otros dementes, rezagada, camina con dificultad. Está vestida de blanco. Tiene ojeras. Su aspecto en general es desaliñado. No necesito preguntar qué le ha sucedido. La conozco demasiado para saber que solo dos acontecimientos pudieran derrumbarla de esa manera, que le digan que no es buena en lo que hace, y que crea que nadie la ama. n

No puedo definir una expresión precisa en sus ojos. No me mira y la verdad no parece estar mirando a nadie, ni a nada. Me aflige su mirada sin rumbo. Me pongo el teléfono en el oído y le pido que me hable. Tiene la boca cerrada, sin sonrisa. Espero unos minutos, pero ella prefiere permanecer en silencio. Su estado inmóvil parece interminable. No responde una sola de mis preguntas. Intento no desesperarme. Continúo hablándole. Le digo que la quiero sacar de ahí. Me mira de repente y me muestra unas hojas escritas. Reconozco su letra. u201cEste lugar no me va a sanar. Estoy empeorando. No nos dejan salir al patio. El cuarto es angosto. No tenemos acceso a internet, no nos permiten usar el celular. No veo el sol, el aire es muy frío. Hay muchas puertas herméticas, tengo claustrofobia. Los desequilibrados me dan miedo, algunos son agresivos, otros tienen más depresión que yo u201d. n

u201c u00bfPor qué no me hablas? u201d. u201cTengo un nudo en la garganta que no me permite hablar, ni comer u201d, me escribe en un papel. Me muestra sus brazos con sueros. u201c u00bfPor qué tu familia no sabe que estás aquí? u201d u201cSalí el jueves al oscurecer con el pretexto de que quería comprarme una sopa de pollo. Hacía días que no comía, pero no tenía hambre. Lo que tenía era falta de aire y dolor en el pecho. Entré a la sala de emergencia. No respeté la fila correspondiente. Me acerqué al cristal de la recepción y dije: necesito ver a un doctor urgente. Mis síntomas indicaban que tenía un ataque de pánico. n

El doctor dijo que estaría bien si ponía de mi parte. Tengo ganas de matarme, le dije. u00bfHa tenido esos pensamientos antes? Me preguntó. Sí, los he tenido. u00bfAhora mismo siente que quiere lastimarse a sí misma, que sería capaz de atentar contra su vida? Sí, le dije, y rompí a llorar u201d. u201cSiete enfermeras llegaron. Me ataron. Me sacaron sangre. Me pusieron un suero y me inyectaron. Cuando desperté me dijeron que me trasladarían a un sitio mejor. Me esposaron y me montaron en un carro de policía. n

No entendía nada, pero pensaba que me llevaban presa, porque quise atentar contra mi vida, y eso, debe ser considerado un crimen u2026 El espacio trasero del auto era reducido. Las ventanas tenían rejas. Comencé a golpearlas con una sensación de ahogo. Le pedí a la chica vestida de policía encargada de trasladarme que las abriera. u00a1Pensé que tenías ganas de morir! u201d, me dijo con cinismo.

n u201cEl aire de la madrugada me pegaba en la cara. Había luna llena. El auto iba deprisa. El deseo de matarme iban y venía, pero no quería morir por falta de aire. Las esposas me apretaban, me pesaban, eran frías e incomodas. Ahora me compadezco de las personas que han estado encadenadas u201d.

n Alicia seguía escribiendo sin mirarme. Ponía el papel delante de su rostro. Como si le diera vergüenza confesar sus sentimientos. u201cMe dijo que ha conocido a una chica maravillosa, que tuvo la habilidad de conquistar; que le gusta, que le encanta, que es mejor que yo en todo; que quiere comenzar una relación con ella; que ya es su mujer, que lo nuestro ha terminado, que ya no me ama y que no lo moleste más u201d. n

Qué discurso tan cruel y patético. Te dejó de amar en dos semanas. u00a1Bravo! Si antes no tuve interés en conocerlo ahora haré todo lo posible para tratar con ese bienaventurado que posee la receta mágica para librarse de esos amores incómodos. Alicia abre su boca y repite: u201ces una chica maravillosa u201d. La visita ha terminado y solo alcanzo a decirle: u201cámate que maravillosa eres tú u201d.

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