WASHINGTON — El Gobierno de Estados Unidos anunció este lunes una nueva normativa que permitirá a los funcionarios encargados revisar las solicitudes de asilo y remitirlas a los jueces de inmigración, sin necesidad de entrevistar previamente al solicitante.
La administración de Donald Trump está cambiando el proceso de asilo en el sistema de inmigración, permitiendo que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EEUU (USCIS) remita ciertas solicitudes directamente a jueces de inmigración sin entrevistar primero a los solicitantes —e iniciar así un proceso de deportación— sin escuchar antes el testimonio de los solicitantes en un esfuerzo por reducir el atraso en los casos de asilo del país.
La nueva norma, que entrará en vigor inmediatamente tras su publicación prevista para este martes, elimina de la vigente las referencias al "derecho" del solicitante de asilo a una entrevista con un funcionario de inmigración, según indica el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). De este modo, su caso pasaría directamente a un juez de inmigración, quien es empleado del Departamento de Justicia, propiciando así un proceso de expulsión.
Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), agencia del DHS, han presentado este cambio como un esfuerzo por reducir el retraso en la tramitación de las solicitudes de asilo afirmativas y proteger la seguridad nacional.
"Proteger el proceso de asilo"
Su director, Joseph Edlow, aseguró en este sentido que la normativa modificada contribuirá a proteger la integridad del proceso de asilo, que, según él, lleva mucho tiempo "siendo objeto de abuso con el fin de provocar retrasos y obtener permisos de trabajo, y no para atender solicitudes legítimas de protección".
"El sistema de asilo de Estados Unidos existe para proteger a las personas que temen realmente ser perseguidas, y esta norma contribuirá a garantizar que los recursos se destinen a la resolución oportuna de esas solicitudes, en lugar de a quienes pretenden utilizar el sistema como una laguna jurídica", señaló en un comunicado.
Estos cambios en el USCIS, que ha establecido un plazo de 60 días para recibir comentarios sobre la nueva norma, tras lo cual publicará una regulación definitiva, llegan en un momento en que el Departamento de Justicia ha reestructurado los tribunales de inmigración con personal formado para denegar el asilo en la mayoría de los casos y dictar rápidamente órdenes de expulsión.
Así lo apunta la agencia de noticias estadounidense Bloomberg, que aduce la contratación, por parte del Departamento de Justicia, de cientos de abogados militares y antiguos letrados del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) para que presten servicio en los tribunales y la destitución de más de un centenar de jueces que fueron nombrados durante la Administración del demócrata Joe Biden.
Miles de afectados
Unos 444.000 de los aproximadamente 1,4 millones de casos pendientes de resolución en el ámbito del asilo podrían verse afectados por la norma, según estima por su parte el Departamento de Seguridad Nacional en el texto.
Actualmente, USCIS entrevista a los solicitantes de asilo afirmativo antes de concederles el asilo o remitir el caso a un juez de inmigración para una revisión separada.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que el proceso puede hacer que algunas solicitudes se revisen dos veces: primero por USCIS y luego nuevamente por un juez de inmigración, lo que se suma al creciente retraso de la agencia, según Fox News.
El cambio, según los funcionarios de la administración, permitirá que tanto los oficiales de asilo como los jueces de inmigración procesen los casos de manera más eficiente mientras dirigen los recursos a los solicitantes con reclamos legítimos de persecución.
Denegación de asilo
Organizaciones especializadas también documentaron un aumento reciente en las tasas de denegación de asilo en las cortes de inmigración.
Según datos del centro TRAC de la Universidad de Syracuse, las cortes de inmigración rechazaron alrededor del 94 % de las solicitudes de asilo resueltas en junio.
De acuerdo con la organización WOLA, esta cifra contrasta con las tasas de denegación registradas durante el Gobierno de Joe Biden, cuando el porcentaje se situaba habitualmente por debajo del 60%.
WOLA también señala que, bajo la presidencia de Trump, la tasa de rechazo superó el 70 % en marzo de 2025, el 80 % en enero de 2026 y el 90 % en marzo de 2026, lo que, según la organización, refleja un endurecimiento sostenido de las decisiones judiciales en materia de asilo durante la actual Administración.
FUENTE: Con información de Europa Press y Fox News