martes 28  de  julio 2026

Maduro, otro prisionero rojo

Crónicas de Facundo

Rindo homenaje a un preso libre, Iván Simonovis. Le dedico, otra vez, algunas parrafadas que son parte de mi introito a su libro de confesiones,"El prisionero rojo". A Nicolás, preso sin conciencia, le dejo mi lástima. n

n u00a1Y es que la realidad que dibuja Iván o el propósito de su narrativa variada u2013 su vida, sus logros, su cárcel, sus tristezas, su mujer e hijos, sus alegrías u2013 no se entenderían a cabalidad sin el contexto dentro del cual ha lugar su historia, vaciada desde la cárcel, como arresto de autonomía ante quienes intentan domesticarlo! n

nDigo en mi prólogo que Friedrich Nietzsche, al escribir sobre la muerte de Dios en"Así habló Zaratustra", catecismo que reza en su agonía (el hoy Comandante Eterno) y dado lo cual u2013 para aquél y para éste - todo vale y todo cabe, recrea la imagen del hombre inferior, que seríamos todos o la gran mayoría de los hombres. El mismo apenas sería un eslabón entre los animales y el u201csuper hombre u201d, que ha ser forjado en su defecto por la revolución: el u201chombre nuevo u201d del que hablara el propio Chávez en 2004, en La Nueva Etapa, El Nuevo Mapa Estratégico.

n nLa trama nietzschiana, base de la filosofía del nacional socialismo, es tributaria del engaño, del menosprecio, del desconocimiento de la realidad racional y prometedora del hombre común; pero sobre todo describe ese engaño fatal que a nosotros nos hacemos los humanos y al que nos vemos sometidos cuando alcanzamos el poder y nos situamos en el puesto del Sol, desconociendo u olvidando que todos a uno tenemos la misma naturaleza racional y finita.

n nLo veraz, pues, es que Chávez y sus causahabientes - así Nicolás - no se percatan que hasta el propio sol u2013 lo afirma Nietzsche, descontextualizando el Eclesiastés u2013 tiene su ocaso. Por ello, los deudos del primero, en medio del conflicto entre sucesores que hoy los anega, gritan de terror ante la voz firme de sus víctimas; a esas que han sojuzgado y tornado en preteridas considerándolas como la nada, mintiendo ante ellas hasta doblegarlas y confundirlas y quienes, ahora, reclaman sin inhibiciones de memoria, verdad, y justicia. Desnudan sin concesiones (presos políticos y estudiantes presos) la farsa revolucionaria, en buena hora, ya que hasta los mentirosos de Estado no encuentran mas alternativa que descargar el alma de podredumbres al quedar en evidencia sus pánicos ante esos débiles que todavía oprimen, en imagen que muestra mejor Zaratustra.

n nPreso de por vida por razones estrictamente políticas u2013 como un u201cajuste de cuentas u201d políticas que se propone Chávez para ocultar sus responsabilidades a propósito de un crimen de Estado que forja o propicia el 11 de Abril y desde el ergástulo que padece durante la mayor parte del tiempo que el régimen actual, Simonovis, muerto su verdugo, publicó su testimonio elocuente, que perturba a Nicolás: El prisionero rojo. Hiere, duele, pero también enseña e ilumina, reconforta, y muestra todo cuanto puede alcanzarse sirviéndole a la verdad y asumiendo los riesgos de decir la verdad, como le acontece a Iván u201d.

n nSigue preso, dizque a perpetuidad. Así lo ha ordenado el causahabiente, Nicolás Maduro, quien no repara en la finitud de su mismo poder porque disfraza la igual precariedad del poder de quien fuera su causante, llamándolo Comandante Eterno. Al igual que éste, se cree omnipotente, y como éste es un prisionero más. El miedo a la verdad, la que desnuda el libro de Simonovis, como la inseguridad de saberse ilegítimo y, para colmo, el sobrevenido temor al magnicidio, obra de un desvarío emocional y trampa de la mala conciencia, hija de la vileza cubana, lo han hecho rehén tras los muros de Miraflores. n

nNo entiende Maduro u2013 ya es tarde - que el propio Chávez, u201cotro iluminado más u201d hasta el momento en que su atormentada existencia le abandona y cuando deja atrás, en fecha ignota y lejos de la patria, la caja de huesos que lo contiene, se descubre como"presionero rojo" sólo en la agonía, al reparar durante esa hora nona la mirada vidriosa e inexpresiva de su carcelero espiritual, el fósil Fidel Castro Ruz, allí presente.

n n u00a1Nicolás no comprende que la razón expedita que encontrara Fidel para tutelar a su testador, desde 1998, atenazarlo, gobernarle la voluntad y a través de ella dominar a los venezolanos, fue convencerle - como ahora lo han hecho con él - de la poderosa amenaza que buscaría ponerlo de lado, mediante el expediente del manoseado magnicidio!

n nDe modo que, Simonovis sigue preso, pero está libre. Maduro, preso de los cubanos, carece de libertad. Iván puede decidir sobre su vida. Hace huelga de hambre como protesta venida de su conciencia. Nicolás no puede. Su vida y su alma reposan en manos del Mefistófeles cubano, quien lo asusta desde las sombras. n

n [email protected]

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar