martes 16  de  diciembre 2025
OPINIÓN

Washington a punto de ebullición

Contra viento y marea, y pesar del trasfondo ruso en este reporte, Trump desea cultivar las buenas relaciones con el Kremlin y considera que Vladimir Putin no representa un peligro para la seguridad y la estabilidad de Occidente
Diario las Américas | SONIA SCHOTT
Por SONIA SCHOTT

Nunca en la historia de los Estados Unidos se había vivido tanta confusión como ahora, a tan poco tiempo de la toma de posesión del próximo presidente, y es que Washington parece encontrarse en un estado de caos político.

En primer lugar, gracias a los sórdidos detalles de un reporte, aparentemente elaborado por un exoficial de la agencia de inteligencia británica MI6, que sugiere que los rusos están en poder de oscuros secretos que comprometen la integridad del próximo mandatario de Estados Unidos.

Cierto o falso, el contenido del “dosier” revelado la semana pasada, ha ensombrecido la llegada de Trump a la Casa Blanca porque da cuenta de turbios manejos tras bastidores.

El magnate, por su parte, ha catalogado de fabricación política la supuesta evidencia en su contra y responsabiliza en público a sus enemigos y a los servicios de inteligencia por la filtración del material a la prensa, mientras James Clapper, el actual director de Inteligencia Nacional estadounidense, ha negado cualquier participación de las 16 agencias nacionales, en una supuesta conspiración.

Contra viento y marea, y pesar del trasfondo ruso en este reporte, Trump desea cultivar las buenas relaciones con el Kremlin y considera que Vladimir Putin no representa un peligro para la seguridad y la estabilidad de Occidente, indicando incluso estar dispuesto a levantar las sanciones económicas contra Rusia, que entraron en vigor tras la anexión de Crimea por Moscú y las intervenciones bélicas en Ucrania.

El Quid pro quo, “algo por algo”, sería un acuerdo bilateral para reducir la capacidad nuclear.

Sin embargo, no es sólo el caso del expediente lo que está causando preocupación en la capital estadounidense. También son las inexplicables posiciones contradictorias, entre el presidente electo y su gabinete por confirmar.

Mientras Trump sostiene que la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, es obsoleta, tanto el secretario de Defensa nominado, general retirado James Mattis, como el futuro secretario de Estado, Rex Tillerson han advertido durante las audiencias del Senado,que Estados Unidos y Europa deben estar en guardia, ya que Putin parece empeñado en menoscabar el poder de la alianza militar de Occidente como pieza clave en la defensa y prevención de conflictos, además de que hay buenas razones para temer un resurgimiento de los rusos por el liderazgo mundial, bajo las riendas de Putin.

Otro asunto que añade incertidumbre al panorama se refiere al legado insigne del presidente Obama: la reforma sanitaria.

Trump dejó claro que el Obamacare debe ser reemplazado por una alternativa que prometa cobertura para todos y la Cámara de Representantes en manos republicanas lo apoya, pero todavía no hay detalles.

Ante tantas divisiones, conflictos y desconfianza no es de extrañar que Trump se vea como una figura aislada en el entorno político. Recurrir a su yerno como asesor especial parece indicar que confía más en su familia que en muchos de sus futuros ministros, y es evidente que no cuenta con la lealtad de figuras republicanas de alto rango.

Y así, mientras Trump está a punto de hacer pública su promesa de "preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos” , pocas personas en Washington pueden poner su mano en el corazón y decir con seguridad que el nuevo presidente está listo para asumir el liderazgo que el país necesita.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar