Las reacciones al caso Hermanos al Rescate evidenciaron profundas diferencias sobre el rumbo de Cuba. Mientras Marco Rubio afirmó que el régimen atraviesa una crisis estructural y advirtió que “no podrá comprar más tiempo”, Ben Rhodes cuestionó la efectividad de una estrategia basada en la presión. Lindsey Graham, por su parte, aseguró que la libertad de la isla podría estar más cerca.