Verdaderamente maravillosas y justicieras fueron las palabras del presidente Donald Trump, donde exalta el paradigma de los grandes próceres cubanos por sus heroísmos en sus luchas y sacrificios por la instauración de un país independiente, soberano y libre; concebido a través de la República de Cuba.
El presidente Trump, con orgullo y admiración a los patriotas cubanos, dijo: “Hoy conmemoramos el Día de la Independencia de Cuba, el 124 aniversario del nacimiento de una nación que alguna vez fue libre, forjada mediante el sacrificio, el coraje y un deseo inquebrantable de libertad”.
Trump aseguró que el pueblo cubano se levantó contra las injusticias y por la libertad, con el objetivo de establecer “el derecho de un pueblo libre a gobernarse a sí mismo”.
El Presidente afirma: “El 20 de mayo de 1902, esa visión desafiante se hizo realidad con el establecimiento de la República de Cuba, marcando el inicio del autogobierno para nuestros vecinos insulares. El amor del pueblo cubano por la libertad, su ingenio, su trabajo arduo y su profunda fe en Dios los sostuvieron durante la primera mitad del siglo XX, y hasta el día de hoy esos valores perduran en sus corazones”.
Qué visión histórica de Trump, completamente hermosa, republicana y muy contraria a las opiniones despectivas y apátridas de la cúpula gobernante y secuaces del régimen castrosocialista. Por eso resalta con justicia: “El régimen de La Habana hoy representa una traición directa a la nación por la que sangraron y murieron sus patriotas fundadores”.
El presidente Donald Trump expuso categóricamente que el régimen castrocomunista estableció un “Estado canalla”, con una "élite cleptócrata", violadora de los derechos humanos y las libertades fundamentales, que no permite “elecciones justas” y ejerce una “brutalidad con el disentir” del pueblo y adherido al “fracaso económico”, y “sus líderes militares han demostrado un absoluto desinterés por garantizar la prosperidad del pueblo cubano”.
Asimismo, de claro y didáctico, mientras expresaba la semejanza de la Revolución Independentista cubana con los próceres estadounidenses en sus luchas contra la tiranía y lograron la independencia de su país con la Revolución Americana, del 4 de julio de 1776, cumplirá 250 años.
Muchos cubanos estamos muy agradecidos a la Revolución Americana y su constitucionalismo, por ser el primer país en recoger en su Constitución: “Nosotros el Pueblo” y ser la primera república democrática y en estado de derecho de la modernidad y ejemplo de libertad para los pueblos oprimidos.
Una Revolución aún vigente, que el pueblo cubano tomó su luz de valores republicanos para forjar sus Repúblicas en los campos de batalla y en 1902, la República de Cuba, soberana, independiente y libre.
Por supuesto, agradezco a los próceres americanos, y honro aquellos que ayudaron a consolidar la República de Cuba en un Estado soberano e independiente, como el senador Henry Teller, los legisladores que lo apoyaron con su Resolución Conjunta y al presidente William McKinley por rubricar este acuerdo y convertirlo en Ley y hacerlo realidad en 1898; asegurado por el Tratado de París, del 10 de diciembre de 1898.
El sentir del pueblo americano en las palabras del senador Teller: “Dejar el gobierno y el control de la isla en manos de su pueblo”. Así es en esta actualidad la vocación de los legisladores estadounidenses con la aprobación de la Ley para la Libertad y Democracia con Cuba, 1996, o Ley Helms Burton.
Un dato de interés histórico, un día como hoy, el 29 de mayo de 1934 se derogó la Enmienda Platt, que había facilitado la independencia de Cuba.
Un 20 de Mayo le cayó a la tiranía castrocomunista: el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) presentó una acusación penal contra Raúl Castro (20/05/2026), por su presunta participación en el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate y la muerte de cuatro pilotos civiles en misiones humanitarias (1996).
El Fiscal General de EEUU, Todd Blanche, incrimina de siete cargos al tirano Raúl Castro y otras cinco personas, cuatro cargos de asesinato, dos cargos de destrucción de aeronaves y un cargo de conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses. Estos entrañan la pena máxima de muerte o cadena perpetua.
El fiscal Blanche dijo sobre Raúl Castro: "Se emitió una orden de arresto en su contra. Así que esperamos que se presente aquí, por su propia voluntad o de otra manera". Una semana después el fiscal ratificó: “Vamos a hacer todo lo posible para traerlo aquí”.
Trump el Libertador en el Día de la Independencia de Cuba
“Mi compromiso es inquebrantable: Estados Unidos no tolerará que un Estado canalla albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras hostiles a tan solo noventa millas del territorio estadounidense; y no descansaremos hasta que el pueblo de Cuba recupere la libertad que sus antepasados lucharon con tanto valor por establecer hace más de 100 años”.