viernes 29  de  mayo 2026
INVERSIÓN EN DUDA

Analista reacciona a palabras de empresario que avizora apertura económica tras hablar con nieto de Raúl Castro

Sebastián Arcos, académico de FIU recuerda que el modelo cubano sigue siendo incompatible con una economía de mercado

Diario las Américas | CARLOS ARMANDO CABRERA
Por CARLOS ARMANDO CABRERA

MIAMI. - Tras una reciente visita a La Habana, el empresario estadounidense y aspirante republicano al Congreso Vic Mellor, asegura haber sostenido conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, según refiere un despacho de prensa de la agencia AFP.

El encuentro y las explicaciones que del mismo se derivan de parte del empresario, reavivan el debate sobre una eventual apertura económica en la isla, aun con la presencia y participación de integrantes de la familia Castro, algo que ha sido motivo de amplia polémica y además negado en pronunciamientos de la propia administración estadounidense.

Al respecto, el profesor de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) Sebastián Arcos sostuvo que el modelo cubano sigue siendo incompatible con una economía de mercado y recuerda que décadas de intentos similares terminaron subordinados al control político del régimen.

Acerca de la visita del mencionado empresario precisó, “es simplemente eso, una visita más. No es la primera vez que políticos o empresarios norteamericanos intentan convencer al régimen castrista de emprender una apertura económica, aunque sea parcial”.

Consultado en exclusiva por DIARIO LAS AMÉRICAS, sobre las declaraciones del aspirante republicano al Congreso por Rhode Island, Vic Mellor, Arcos dijo, el episodio no constituye una señal de transformación económica ni representa una ruptura con las dinámicas que han caracterizado al sistema cubano durante más de seis décadas.

“Todos han fracasado por la misma razón: el régimen solo acepta el control absoluto de absolutamente todo, política y economía”, afirmó.

La reacción del académico se produjo después de que trascendieran los reportes periodísticos de la visita a Cuba de Mellor, veterano del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, quien aseguró haber sostenido conversaciones durante varias horas en La Habana con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y jefe de la escolta del general de Ejército.

Tras el encuentro, Mellor defendió públicamente la posibilidad de una futura apertura económica de Cuba y aseguró que comparte con Rodríguez Castro una visión favorable a una mayor cooperación empresarial entre ambos países.

“Es tiempo de cambio”, afirmó el aspirante republicano, quien sostuvo que ambos coinciden en la necesidad de impulsar nuevas oportunidades de desarrollo económico para la isla.

El empresario también proyectó un escenario de futuras inversiones estadounidenses en Cuba y destacó el potencial económico del mercado cubano.

“Cuando las condiciones políticas cambien y se abra un mercado cubano de 100 mil millones de dólares, quiero que los trabajadores y empresas de Rhode Island estén al frente de la fila”, expresó.

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Según las declaraciones difundidas, Mellor considera que la cooperación empresarial con EEUU será clave para la prosperidad futura de la Mayor de las Antillas y llegó a describir el momento actual como una etapa de posibles transformaciones.

Sin embargo, Arcos considera que planteamientos similares han surgido repetidamente durante décadas sin alterar los fundamentos del sistema político y económico cubano.

El profesor de FIU sostiene que la experiencia histórica demuestra que el oficialismo únicamente ha permitido espacios económicos limitados y siempre subordinados a los intereses del poder político.

“Solo aquellos empresarios occidentales que estén dispuestos a aceptar las condiciones que impone el régimen tienen la oportunidad de entrar en el país, y sufren las consecuencias de esa concesión”, señaló.

A su juicio, el problema no radica en la falta de interés de potenciales inversionistas extranjeros, sino en las restricciones estructurales de un sistema que mantiene bajo control estatal y militar los principales sectores de la economía.

“No se puede hablar de una apertura económica en Cuba, y mucho menos de una apertura significativa”, sostuvo.

Además, considera que mientras el actual régimen continúe controlando las decisiones fundamentales del país, no existirán condiciones para desarrollar una economía abierta de mercado capaz de generar crecimiento sostenido y confianza para la inversión.

Las declaraciones de Arcos llegan en un momento especialmente complejo, marcado por la crisis energética, la escasez de productos básicos, el deterioro de los servicios públicos, la caída del turismo y una emigración masiva que continúa reduciendo la fuerza laboral de la isla.

El analista considera que la economía cubana necesita mucho más que ajustes parciales o promesas de flexibilización.

Según explicó, cualquier expectativa de apertura debe analizarse con cautela porque los obstáculos que han frenado intentos anteriores permanecen intactos.

Mientras Mellor habla de futuras oportunidades de inversión y de un eventual mercado cubano valorado en 100.000 millones de dólares, varias de las principales cadenas hoteleras españolas y entidades financieras europeas ya han comenzado a preparar su salida de operaciones vinculadas al conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA).

El movimiento se produce después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos fijara el próximo 5 de junio como fecha límite para que empresas extranjeras cesen vínculos con estructuras financieras controladas por el aparato económico del régimen cubano. Quienes incumplan la medida podrían enfrentar sanciones secundarias.

El impacto resulta particularmente significativo para el sector turístico, uno de los principales generadores de divisas de la isla. A través de Gaviota, GAESA controla buena parte de la infraestructura hotelera cubana y durante años dependió de alianzas con operadores internacionales para administrar decenas de instalaciones.

La retirada de socios extranjeros ocurre además en medio de una profunda contracción del turismo, marcada por la disminución de visitantes internacionales, problemas energéticos recurrentes y crecientes dificultades operativas.

SEBASTIAN ARCOS
Sebastián Arcos, analista político y profesor asociado del Cuban Research Institute de FIU.

Sebastián Arcos, analista político y profesor asociado del Cuban Research Institute de FIU.

Para Arcos, la contradicción es evidente.

Mientras algunos sectores continúan hablando de una futura apertura económica y nuevas oportunidades de inversión, importantes actores internacionales parecen estar tomando decisiones en sentido contrario.

En su opinión, mientras el Estado y las estructuras militares mantengan el control de los sectores estratégicos de la economía, las promesas de liberalización seguirán enfrentando los mismos obstáculos que han frustrado iniciativas similares durante décadas.

Por ello, concluye que la verdadera discusión no gira en torno a nuevas oportunidades de negocios, sino a la permanencia de un modelo que continúa subordinando la actividad económica a decisiones políticas y que, hasta ahora, ha demostrado ser incompatible con una apertura real al mercado.

“Todos han fracasado por la misma razón: el régimen solo acepta el control absoluto de absolutamente todo, política y economía”.

Y mientras esa realidad no cambie, sostiene Arcos, “no existe apertura económica posible en Cuba mientras el régimen controle todo".

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