Los millares y millares de desplazados que vagan por el Mundo, ofrecen al discurso populista y demagogo, una explicación sencilla para problemas más complejos: Si faltan viviendas: se criminaliza al inmigrante; si bajan los salarios, lo mismo. Si cometen delitos, es más fácil acusar al Tren de Aragua que a un presidente muy corrupto.