Junto con el fin del verano en EEUU, se avecina la anticipación del regreso a clases. La organización sin fines de lucro One Warm Coat lleva a cabo un programa de recolección de abrigos, con el fin de garantizar que los niños y niñas estén preparados para el frío durante el nuevo año académico y fomentar la empatía y compromiso social en los más pequeños.
A través de esta noble causa de generosidad que la organización pretende hacer parte de la rutina del reintegro de los niños a las aulas, los padres pueden considerar donar los abrigos que ya no utilicen o le queden pequeños a sus hijos. Los cuales serán utilizados para evitar el frío en niños y adultos necesitados durante este invierno.
La campaña no solo servirá a quienes reciban la donación, también se trata de que los padres y las escuelas puedan colaborar con este esfuerzo, que permite enseñar lecciones de compasión y responsabilidad social. Además de que los padres puedan fomentar la empatía en sus hijos y demostrarles que con estos actos pueden llegar a tener un gran impacto en la sociedad.
Niños y madres-AP
madres y niñas fomentan el compromiso social con abrigos
AP/Seth Wenig
Patti Zappa, vicepresidenta ejecutiva de One Warm Coat, explica en un artículo de The Boston Scope que los niños necesitan abrigos ya sea en la escuela, en el autobús o en una casa sin calefacción. "Los abrigos en última instancia permitirán a estos niños divertirse juntos al aire libre y disfrutar de sus actividades escolares".
¿Cómo afecta la educación?
Desconcentración, desánimo y estrés, son algunas de las consecuencias para los niños y niñas, al no tener la ropa adecuada para protegerse del frío durante las actividades escolares. lo que impacta negativamente en su capacidad de aprender.
La psicopedagoga Michelle Olguí, explica que “con las bajas temperaturas se ponen en riesgo las necesidades básicas fisiológicas y de seguridad, provocando la desconcentración en los niños, y la falta de atención a las clases”.
Por otra parte, un estudio de la Universidad de Scranton, EE.UU, señala que el clima y las bajas temperaturas afectan la memoria y las habilidades cognitivas de los estudiantes, teniendo como consecuencia que baje el ánimo y el nivel de aprendizaje.
Niños en pobreza extrema
Según datos de la organización Children's 11 millones de niños estadounidenses viven en pobreza extrema y no pueden cubrir sus necesidades básicas.
Agrega que la pobreza infantil juega un papel fundamental en el deterioro de la capacidad de un niño para aprender, desarrollar habilidades y tener éxito académico.
Esta situación que se presenta en toda Norteamérica ha llevado a organizaciones como One Warm Coat a promover la sensibilidad y el voluntariado, para cubrir las necesidades de las personas y regalar calor mediante la recolección de abrigos.
Desde 1992, One Warm Coat ha facilitado 49.000 campañas de recolección de abrigos en todo el país, recolectando 8 millones de abrigos que se han distribuido a través de más de 1500 socios sin fines de lucro. Un experto en caridad dice que estas iniciativas de donaciones salvan vidas y enseñan lecciones valiosas.