La batería es uno de los puntos débiles de los smartphones, que suele agotarse incluso antes de que acabe el día. Algunos fabricantes ofrecen por tanto una función de carga rápida con la que tras unos pocos minutos vuelve a estar cargada para aguantar un par de horas más.
Sin embargo, existe la teoría de que esta función de carga rápida puede dañar la batería a largo plazo, y Stephan Scheuer, de la empresa de servicios técnicos Tüv Rheinland lo confirma. El mayor voltaje genera temperaturas más altas. "Las reacciones químicas van más rápido y se producen reacciones físicas parcialmente irreversibles en el electrolito y los materiales", según el experto.