Tania Lizbeth Santos Coy Tovar, una mujer de 33 años, y profesora en un colegio de primaria, se topó con Conejo el mes pasado en un mercado local en Piedras Negras, México.
El gato callejero se planta delante de la puerta del mercado a esperar a que alguien le haga caso. En cuanto lo consigue y se gana su afecto, el felino los acompaña al interior del establecimiento, los dirige hacia la sección de alimentación de mascotas y señala la marca que le gusta.
Sutil, lo que se dice sutil, no es, pero nadie puede negar que sea efectiva su manera de pedir comida.
Por fortuna para Conejo, toparse con Tania ha supuesto que ya no tenga que recurrir más a estas tácticas para pedir comida, ya que la profesora le ha abierto las puertas de su hogar y se encarga de sus cuidados.
FUENTE: EUROPA PRESS
