MIAMI.— Congresistas del sur de Florida y líderes del exilio cubano denunciaron este martes que licencias federales vigentes estarían permitiendo el envío de artículos de lujo a Cuba, incluyendo vehículos Ferrari, jacuzzis y motos acuáticas, todos supuestamente etiquetados como “ayuda humanitaria”, pero que, según alertan, terminarían beneficiando al régimen y no al pueblo.
La denuncia, presentada en conferencia de prensa, fue encabezada por el congresista Carlos Giménez, junto al recaudador de impuestos del condado Miami-Dade, Dariel Fernández; y reconocidos activistas del exilio como Rosa María Payá, Orlando Gutiérrez y José Daniel Ferrer.
Los denunciantes solicitaron a la administración estadounidense una revisión exhaustiva de todas las licencias que permiten transacciones directas o indirectas con Cuba, alegando que muchas de ellas contradicen el espíritu de la Ley Libertad de 1996 al facilitar que el régimen obtenga recursos materiales o financieros.
La petición incluye tres acciones concretas:
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Revisar minuciosamente todas las licencias vigentes.
Revocar de inmediato aquellas que generen beneficio directo o indirecto al régimen.
Endurecer los requisitos para nuevas solicitudes relacionadas con operaciones hacia la isla.
“Ferraris, Jaguars, jet skis y jacuzzis”
Según los testimonios ofrecidos, algunas empresas con sede en Miami habrían utilizado estas autorizaciones para enviar a Cuba vehículos de lujo —incluyendo modelos de Jaguar— así como jacuzzis y motos acuáticas, artículos que, afirman, no guardan ninguna relación con ayuda humanitaria legítima.
El congresista Giménez detalló ante los medios: “Hay compañías que se supone que estaban mandando ayuda humanitaria a Cuba, pero adentro de esas compañías también hemos encontrado, y muchas gracias al tax collector Dariel Fernández, que nos trajo eso a la atención, que no solo estaban mandando comida y medicina a Cuba, pero también estaban mandando de aquí, de los Estados Unidos, artículos como Ferraris, Jaguars, estamos hablando de jet skis (motos acuáticas), hot tubs (jacuzzi), todo eso para Cuba”.
El legislador añadió que estos envíos evidenciarían un abuso del sistema, permitiendo que bienes de lujo lleguen al régimen bajo la fachada de asistencia humanitaria.
Llamado directo a la Casa Blanca
En su declaración, Giménez pidió una reacción inmediata de Washington: “Por eso hoy le pedimos al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio que cancele cualquier licencia que no ayude verdaderamente al pueblo cubano, sino que en cambio ayude a la dictadura castrocomunista, asesina cubana”.
Los líderes del exilio reiteraron que la ayuda humanitaria debe beneficiar exclusivamente a la población civil y no convertirse en un mecanismo que facilite el enriquecimiento o fortalecimiento del régimen.
El debate sobre las licencias federales ha cobrado fuerza en momentos en que organizaciones humanitarias presionan para mantener abiertos los canales de asistencia, mientras críticos exigen mayor control para evitar abusos.
La revelación de envíos de bienes suntuarios reaviva la discusión sobre transparencia, supervisión y el efecto real de las medidas estadounidenses sobre la isla.
FUENTE: Con información de NTN24